Teletipo: Mujer acusada de brujería es asesinada e incinerada por sus vecinos.

Una mujer fue asesinada y después incinerada por sus vecionos tras ser acusada de brujería por realizar supuestos hechizos en contra de las mujeres de su comunidad, en un municipio del departamento colombiano de Antioquia.

La víctima es María Verenice Martínez, de 47 años, y recibió, al parecer, un golpe en la cabeza con una herramienta contundente para después ser incinerada en el municipio de Santa Bárbara, en el noreste de Colombia.

Aunque los detalles del crimen no están esclarecidos, algunos vecinos de la víctima declararon a los medios de comunicación que a la mujer “la desvistieron, le arrancaron el pelo y luego la quemaron”.

En una entrevista con Caracol Radio, la hermana de Martínez, quien se identificó con el nombre de Sandra, explicó que un “brujo o curandero” había instigado a la población en contra de María Verenice, a quien algunos miembros de la comunidad acusaban de “hacer maleficios, aparecerse en los sueños de sus víctimas y enfermarlas”.

El primer acto de violencia contra Martínez ocurrió hace algunos meses cuando fue golpeada frente a su casa.

Según el alcalde de Santa Bárbara, Jorge Hernán Ramírez, este crimen no es el primer hecho de este tipo que se registra en su municipio, ya que hace seis años otra mujer fue asesinada también acusada de brujería.

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de Revista Voces del Misterio Publicado en Teletipo

Hallan nuevos restos del Primer templo de Salomón.

Fuente: Los 32 rumbos de la Rosa de los Vientos.
El depósito se encuentra en el extremo sur de la Ciudad Vieja de Jerusalén, que Israel ocupó en la Guerra de los Seis Días
El arqueólogo

Arqueólogos israelíes han descubierto un depósito de agua del período del Primer Templo de Jerusalén que arroja luz sobre los modos y usos de la vida en la ciudad santa hace unos 2.500 años.
Hallado a los pies del muro occidental de la explanada donde se alzaba el templo, conocido como de las Lamentaciones, el depósito recibía el agua desde el estanque de Siloé, a unos cientos de metros fuera de las murallas, informó la Dirección de Antigüedades de Israel.
“Está absolutamente claro ahora que Jerusalén no se abastecía de agua únicamente del manantial de Gihón, sino que tenía otros recursos de uso público”, afirma en un comunicado el arqueólogo Eli Shokrón, que dirige el proyecto en nombre de la Dirección de Antigüedades.
El hallazgo consiste en una cavidad meticulosamente tallada en la roca, y su existencia fue revelada con motivo de una conferencia internacional en la llamada Ciudad de David, a unos cientos de metros.
Por su proximidad al templo, los expertos creen que el agua era empleada para el consumo diario en el santuario judío, así como por los peregrinos que debían purificarse, antes de subir, en el baño ritual o “mikve“.
La estructura habría sido abandonada a raíz de la ampliación hacia el oeste de la explanada sobre la que se alzaba el templo en el siglo I a. C.
Los arqueólogos dieron con él mientras investigaban el sistema de drenaje en esa parte baja de la ciudad durante el período más tardío del Segundo Templo (siglos V a.C. a II d.C.).
“Cuando excavábamos debajo del suelo de uno de los canales de drenaje se abrió una pequeña brecha en la roca que nos condujo hasta el gran depósito”, agrega el arqueólogo.
El agua llegaba a través de un acueducto subterráneo que lo conectaba con el estanque de Siloé, en un recorrido por la parte baja de un valle paralelo de norte a sur a la explanada del templo, hoy más conocida como Explanada de las Mezquitas.
El historiador judeo-romano Flavio Josefo menciona este valle en una de sus obras por el nombre griego de “Tyropoeon” o “Valle de los Queseros”, según la interpretación más común.El depósito, que tiene a su alrededor dos pequeñas cisternas, posee una capacidad de 250 metros cúbicos y, en caso de confirmarse su fecha de construcción, sería el más grande encontrado hasta ahora de aquella época.
Los arqueólogos han determinado su fecha de acuerdo por la forma de la cavidad y el tipo de yeso amarillento empleado en las paredes, “similar al descubierto en otras construcciones de ese período (..) en la zona de Bet Shemesh”, asegura el también arqueólogo Tzvika Tsur.“Además, podemos ver las huellas de las manos de los escayolistas cuando terminaban el trabajo, como en los depósitos descubiertos en los yacimientos de Tel Sheva, Tel Arad y Tel Bet Shemesh”, agrega.
Una teoría que rebate la ONG israelí Emek Shavé (Punto medio), en la que milita un grupo de arqueólogos de izquierdas, que hoy denunció que la interpretación de su fecha tiene “motivaciones políticas” y está destinada a reforzar la reivindicación israelí sobre la parte oriental de Jerusalén.
“Nosotros no decimos en ningún momento que no hubiera una presencia judía en la antigua Jerusalén, lo que pedimos es mayor rigor científico a la hora de hacer un anuncio de este tipo”, declaró a Efe Yonatán Mizrahi, miembro de la organización que, como arqueólogo, disputa la fecha del hallazgo.
Según él, “no ha habido una excavación del lugar desde la superficie hacia abajo como para conocer todos los estratos y concluir fehacientemente su fecha, ni se han expuesto restos de cerámica ni de otros tipos”.“Cualquier estudiante de primer año de arqueología sabe perfectamente que el yeso no sirve para la medición del tiempo, ni tampoco el llegar a una cavidad a través de un túnel”, asegura.

Por ello concluye que “aquí hay una actividad política disfrazada de arqueología”.
El depósito se encuentra en el extremo sur de la Ciudad Vieja de Jerusalén, que Israel ocupó en la Guerra de los Seis Días de 1967 y que los palestinos reclaman como parte de la capital de su futuro Estado.
Israel sostiene que Jerusalén es su “capital eterna e indivisible”.
Mizrahi opinó en ese sentido que el proyecto de excavación de los túneles de drenaje busca establecer un “corredor” subterráneo entre la zona de la ciudad de David, fuera de las murallas, y los túneles del Muro de las Lamentaciones, con el fin de reforzar la reivindicación israelí sobre esa parte de la ciudad.