La vida alienígena podría darse en planetas muy distintos a la Tierra.

Exoplaneta

Foto: NASA

MADRID, 2 Oct. (EUROPA PRESS)

La vida alienígena no esta limitada a los países parecidos a la Tierra. Según un estudio elaborado por expertos de la NASA, hay planetas que para el ser humano pueden ser “extraños” y que, a pesar de sus diferencias con la Tierra, también pueden ser habitables.

Los biólogos que estudian los extremófilos (microorganismos que viven en condiciones extremas) han señalado que este tipo de organismo se ha encontrado en prácticamente todos los rincones del planeta, incluyendo desiertos, altitudes extremas y volcanes submarinos. Estos trabajos han llevado a los astrobiólogos ha reconsiderar los tipos de entorno en los que la vida es capaz de emerger.

Así, un nuevo trabajo, que se ha publicado en ‘Astrobiology’, sugiere, que la vida puede surgir incluso en aquellos planetas cuyas órbitas los llevan fuera de la zona habitable de un sistema solar.

Los principales autores de la investigación, Dawn Gelino y Stephen Kane, de la NASA, han señalado que la presencia de  extremófilos en la Tierra demuestra que los microorganismos pueden desarrollarse en lugares extremos donde, hasta ahora, no se hablaría de ellos como ‘zona habitable’. “El único requisito para que ‘aparezcan’ es que el agua debe estar presente en algún momento durante la órbita del planeta”, ha indicado.

Así, aunque haya planetas en el Universo que deben recorrer exageradas órbitas elípticas — que los llevan demasiado cerca o demasiado lejos de su estrella madre– podrían tener periodos de su órbita en los que son aptos para crear vida.

Los investigadores sugieren que la vida se puede adaptar y desarrollar con características propias para luchar y sobrevivir en las duras condiciones existentes fuera de las zonas habitables. “Los microorganismos podrían tener, por ejemplo, periodos de hibernación”, han señalado los investigadores.

Concretamente, han apuntado que algunos organismos podrían disminuir su metabolismo a cero e hibernar para sobrevivir estadías prolongadas en condiciones extremas de frío. Del mismo modo, si el planeta se acerca demasiado a su sol, se podría ocultar en el interior de una capa protectora de roca o agua.

Como resultado de su investigación, Gelino y Kane han sugerido a sus colegas astrobiólogos que revisen los parámetros tradicionales de la zona habitable y que incluyan a aquellos planetas que, de vez en cuando, salen de sus límites acogedores.