Anne Germain: la médium bajo sospecha de fraude.

Anne Germain

Una imagen de Anne Germain, junto a Jordi González, en ‘Más allá de la vida’. (TELECINCO)
  • Un ex empleado de ‘Más allá de la vida’ reveló que recibe información de los famosos a los que supuestamente conecta con sus seres queridos.
  • La médium se defiende diciendo que no es un secreto que recibe un perfil.
  • EP. 09.10.2012 – 12.09h

Un extrabajador de Más allá de la vida, en el que Anne Germain contacta supuestamente con personas fallecidas, ha acusado al programa emitido en Telecinco y a la médium británica de engañar a los invitados.

En una entrevista concedida a La Otra Crónica, suplemento del diario El Mundo, este exempleado, que no ha querido identificarse, ha denunciado en concreto que los colaboradores de Anne Germain preparan un dossier de los famosos que acuden al plató.

Dicho documento recoge la identidad de sus familiares desaparecidos, su profesión, actividades… Detalles que, según siempre este testimonio, la médium se encarga de estudiar con su equipo para posteriormente relatarlos en el espacio producido por Plural Entertainment.

No se pudo hacer un perfil exahustivo de Santiago Segura Precisamente el antiguo empleado de Más allá de la vida ha explicado, por ejemplo, por qué el conocido cineasta Santiago Segura, uno de los invitados de la británica, aseguró literalmente que Anne Germain “no dio ni una”.

Tras hablar con la espiritista, el creador de la saga Torrente confesó a Jordi González, presentador del espacio, que “no quiero ser el desgraciado que diga que el Ratoncito Pérez no existe, (…) pero es que no ha dado ni una”.

Entrando en detalles, el también actor llegó a negar algunos extremos como que su madre cantara por la casa y cuando Anne le insinuó que su progenitora quiere que se corte el pelo él respondió sin tapujos: “¿Qué madre va a querer que su hijo tenga estos pelos absurdos?”.

La explicación que da a esta reacción el extrabajador anónimo es que no se pudo elaborar el habitual dossier con detalles más profundos de su vida, por lo que Germain se vio obligada a improvisar durante su encuentro con el cineasta.

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Conceden cinco millones de dólares para investigar la vida después de la muerte.

Conceden cinco millones de dólares para investigar la vida después de la muerte

Millones de americanos han visto la luz al final del túnel. (Corbis)
El Confidencial / 12/10/2012

La luz al final del túnel, las trompetas celestiales, las puertas del Cielo que se abren de par en par o, en Japón, un jardín. Todas ellas son representaciones habituales, condicionadas en un alto grado por la cultura y la sociedad, de lo que vemos y sentimos cuando estamos a punto de morir. Hasta cierto punto, y en lo que se refiere principalmente a esa luz metafísica, se trata de visiones que han sido presenciadas repetidamente por aquellos que se han encontrado al borde de la muerte, y que suelen darse, como señalan las estadísticas, entre una de cada cinco personas que superan una muerte clínica. Cuánto hay de realidad en ello y cuánto de ficción es, probablemente, uno de los retos que habrá de afrontar el profesor de filosofía de la Universidad de Riverside John Martin Fischer en su próxima investigación, y para ello, recursos económicos no le faltan. Nada menos que cinco millones de dólares le han sido otorgados por parte de la Fundación John Templeton –que, con base en Filadelfia, se describe a sí misma como “un catalizador filántropo para la investigación sobre las Grandes Cuestiones de la vida”– con el objetivo de estudiar en profundidad las experiencias al borde de la muerte. Es lo que se ha dado en llamar el Proyecto Inmortalidad.

Esta clase de fenómenos son productos de la mente que nada tienen que ver con la vida en el más alláA pesar de todo, Fischer, que se considera a sí mismo un “optimista de la inmortalidad”, no cree a priori en la vida después de la muerte. Pero dispone de tres años para investigar sobre el tema y llegar a unas conclusiones más claras, gracias a los seminarios que impartirá sobre dicho tema. Algo que, por otra parte, no es nada nuevo para Fischer, ya que había dado clases sobre “muerte, inmortalidad y el sentido de la vida” en la Universidad de Yale, así como en su actual cátedra en Riverside. Sin embargo, a pesar de que, como señala el profesor, este tipo de historias abundan en todas las culturas, “ningún estudio riguroso y científico ha sido llevado a cabo con todos los datos globales de estas historias, o de la manera en que la inmortalidad influye al comportamiento humano”. Este último es otro de los temas a estudiar durante los próximos tres años: de qué manera el pensamiento de inmortalidad determina el comportamiento humano, y que se relaciona de manera íntima con la mayor parte de religiones del mundo, que coinciden en la promesa de una vida ultraterrena, y cuyo peso cultural determinaría la aparición de este tipo de visiones.

¿Ilusiones o vivencias reales?

Lo que parece fuera de toda duda es el rigor con el que Fischer abordará temas tan delicados, ya que, como aseguraba a Christopher Shea de The New York Times, “seremos muy cuidadosos en lo que se refiere a documentar experiencias cercanas a la muerte y otro tipo de fenómenos semejantes, con el objetivo de averiguar si es verdad que son plausibles visiones de la otra vida o se trata de meras ilusiones biológicamente inducidas”. Fischer promete un enfoque “rigurosamente científico. No vamos a gastar dinero para estudiar historias de abducciones alienígenas”. La tesis de que la visión del túnel que conduce a la luz no es una manifestación divina sino que es inducida por nuestro propio cuerpo se encuentra cada vez más extendida: tal y como señalaba un estudio publicado el año pasado por investigadores de la Universidad de Edimburgo y el Consejo de Investigación Científica de Cambridge, esta clase de fenómenos son “productos de la mente que nada tienen que ver con la vida en el más allá”.

Este tipo de investigaciones llevan realizándose desde hace 130 añosLa explicación aducida por los científicos es que nuestro cerebro reacciona de tal manera cuando siente que está cercano a la muerte (aunque en realidad no sea así), o también como respuesta fisiológica a ciertas situaciones externas. Por ejemplo, otro estudio realizado en Estados Unidos señaló que la visión de la luz al fin del túnel se podría explicar por un bajo abastecimiento de sangre y oxígeno a los ojos que puede ocurrir en momentos donde el cuerpo humano no funciona debidamente, produciéndose un apagón perceptivo que provocaría que perdiésemos la visión periférica de manera progresiva. Se han dado explicaciones de toda índole para resolver este enigma: por ejemplo, el psicoanálisis mantiene que se trata de una experiencia de disociación de la mente y el cuerpo originada ante experiencias traumáticas donde la vida de la persona se pone en peligro. En ese sentido, Carl Sagan aseguraba que el sistema nervioso se resetea después de una experiencia cercana a la muerte y la luz en el túnel es una representación del nacimiento, una teoría repetidamente refutada.

Críticas y detractores

No puede quejarse Fischer, ya que ningún otro proyecto de la Universidad de Riverside ha sido objeto de una beca tan cuantiosa como la que ha recibido el filósofo, algo que ha puesto de uñas a gran parte de sus detractores, ateos y materialistas, que consideran que la abstracción del tema y la falta de aplicaciones reales no justifican tal inversión. Además, otros expertos han manifestado que la afirmación de que no se ha tratado el tema en profundidad con anterioridad es simple y llanamente mentira. Por ejemplo, Chris Jensen Romer, cuyo trabajo se divide entre la ciencia académicamente aceptada y sus investigaciones parapsicológicas, manifestaba en su blog, Polterwotsit, que “este tipo de investigaciones se han realizado desde hace 130 años, a través de médicos, neurólogos, filósofos, teólogos y muchos brillantes pensadores”. Aunque, quizá no se trate más que de envidia, ya que como afirma en dicha entrada en su bitácora, lleva veinte años buscando financiar sus propias investigaciones sin ningún éxito.

Muchos estudios de diferentes ámbitos han intentando abordar este tema con mayor o menor fortuna. En Experiencias cercanas a la muerte entre la ciencia y prejuicio, sus autores, dos profesores italianos de la Universidad de Padua, señalaban que cualquier interpretación reduccionista de este tipo de fenómenos suele encontrarse equivocada, ya que las sucesivas investigaciones han demostrado cosas muy diferentes entre sí. Para ellos, “el enfoque biológico aceptado está ciego ante la fenomenología de las experiencias, significados, valores y su impacto en la vida y cultura humanas, el lado oscuro de la luna del reduccionismo”. Veremos si dentro de tres años, Fischer y sus cinco millones de dólares han sido capaces de conquistar este territorio desconocido.

El meteorito Tissint, una ventana única para explorar la geología marciana.

ESPACIO | Impactó con la Tierra el 18 de julio de 2011

Fragmento del meteorito de más de un kilogramo. | Museo de Historia Natural de Londres

Fragmento del meteorito de más de un kilogramo. | Museo de Historia Natural de Londres

Adrián Pascua | Madrid

El meteorito Tissint, que hace un año impactó en Marruecos, definitivamente procede de Marte. Un estudio científico ha concluido que este bólido tuvo su origen en la corteza marciana y contiene en su interior materiales de la atmósfera y la superficie del planeta rojo.

“Hemos concluido finalmente que las señales químicas de su erosión proceden de Marte“, explica en la revista ‘Science’ la firmante principal de la investigación Hasnaa Chennaoui Aoudjehane, de la Universidad Hassan II en Casablanca, Marruecos.

La roca se convierte así en una ventana única para un conocimiento aún más riguroso de Marte, completando los descubrimientos de misiones como la de ‘Curiosity’. “Estos meteoritos constituyen una de las fuentes directas de información acerca de las condiciones del planeta (principalmente atmosféricas y litosféricas)”, explica Jesús Martínez Frías, doctor en Ciencias Geológicas, Jefe del Departamento de Planetología y Habitabilidad del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), a ELMUNDO.es.

Tissint impactó con la Tierra el 18 de julio de 2011 en el desierto marroquí. El impacto fue avistado en directo, convirtiéndose en el quinto meteorito marciano visto en su entrada en la Tierra. Desde ese momento, los científicos comenzaron una búsqueda incesante de restos de la roca marciana.

Lugar del impacto. | C.A.

Lugar del impacto. | C.A.

Desde que en octubre del año pasado se descubriera el primer trozo, se han recogido siete kilogramos de restos del meteorito. El hecho de que fuera avistado fue esencial para recopilar restos más rapidamente, manteniendo sus características originales, ya que “no ha estado prácticamente afectado a la contaminación inorgánica y orgánica que es habitual en ejemplares más antiguos”, comenta Martínez Frías.

Los investigadores han descubierto que este meteorito era una roca de la superficie marciana y hace 700.000 años un asteroide la expulsó de su planeta.

La roca se resquebrajó y a través de sus fisuras atrapó elementos propios de la corteza y la atmósfera marciana. El calor selló la roca, atrapando los componentes químicos que ahora prueban su procedencia del planeta rojo. Entre esos elementos se encuentran el nitrógeno y el cerio, propios de la atmósfera de Marte, los cuales pudieron ser observados en unos cristales negros de la roca.

Tissint se exhibe actualmente en la galería del Museo de Historia Natural de Londres junto con otros 1.950 meteoritos.

Vuelve la reina del ‘skyline’ de Giza.

HISTORIA | Tres años de rehabilitación

Vídeo: Atlas

La pirámide de Kefrén. | Efe

La pirámide de Kefrén. | Efe

Francisco Carrión | El Cairo

Luce sombrero de caliza rojiza y juega a los equívocos. El faraón Kefrén edificó su pirámide sobre una roca más elevada que la de su padre Keops y, varios milenios después, su cúspide continúa engañando a las postales. Pero, pese a lo que dicte el ojo, jamás le ganó en altura. Su interior, menos intrincado y regio que el de la Gran Pirámide de Giza, reabre este jueves tras tres años de rehabilitación.

Kefrén (2547-2521 a. C), el nombre dado por Herodoto a Jafre, legó su rostro a la Gran Esfinge de Giza, que aún asalta a los turistas en la ladera de la majestuosa necrópolis de Giza, a unos 20 kilómetros al suroeste de El Cairo. El león agazapado, guardián de una de las siete maravillas del mundo antiguo, custodiaba la avenida de 23 esculturas que conducía a la segunda pirámide del recinto.

La reina de uno de los horizontes más inmortalizados del planeta, con una altura de 136,5 metros, se erigió hacia el 2.530 a.C. y vivía desde hace tres primaveras con sus dos entradas cerradas a cal y canto. Con el boato de los descubrimientos faraónicos, el ministro egipcio de Antigüedades Mohamed Ibrahim reabrió este jueves su estrecho pasadizo de 32 metros que lleva hasta la cámara funeraria horadada en la roca.

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¿Colón ‘descubrió’ América un 12 o un 20 de octubre?

El desajuste del calendario Juliano, vigente en 1492, origina una curiosidad histórica sobre la fecha en que el navegante llegó a la isla de San Salvador.

Cultura | 12/10/2012

¿Colón 'descubrió' América un 12 o un 20 de octubre?

Cristóbal Colón, en una retrato anónimo Getty Images

La Vanguardia / Sivia Colomé

Hay fechas históricas aprendidas en la escuela que quedan grabadas en el cerebro como si se tratara de un tatuaje imposible de eliminar de la piel. Una de ellas es el 12 de octubre de 1492, cuando el navegante Cristóbal Colón descubrió América. Lo que difícilmente explican los profesores de Historia es que esa fecha corresponde al imperfecto calendario Juliano y no al Gregoriano, que rige nuestros días desde que lo instituyó el Papa Gregorio XIII en 1582 para sustituir al implantado en tiempos de la Roma republicana de Julio César, de ahí su nombre.

El cambio de calendario no fue un capricho de la curia vaticana. Había un desajuste entre el calendario civil y el año trópico. “El calendario Juliano iba desfasado respecto a la posición de la Tierra alrededor del Sol”, explica el astrofísico Salvador Ribas, director científico del Parc Astronòmic del Montsec. “Ese calendario tenía en cuenta el año de traspaso, ya que cada cuatro años establecía un 23 de febrero bis. Eso hubiera sido correcto si la traslación terrestre fuese de 365,25 días, pero en realidad es de 365,24”.

Por tanto, durante los 16 siglos que funcionó, se produjo “un desajuste de 11 días de más que el Papa Gregorio corrigió suprimiendo diez días en un año de traspaso”. Además, estipuló un nuevo sistema de años bisiestos para evitar que en un futuro se produjeran desajustes de esta magnitud. Así pues, se pasó de golpe del 4 de octubre de 1582 al 15 de octubre de 1582. Ese año, hubo diez días que no existieron porque ya se habían contado durante los 16 siglos anteriores.

El error del calendario Juliano ha dado origen a diferentes curiosidades históricas. Una de ellas es la fecha del descubrimiento de América, como apuntó Xavier Martínez en el último post de su blog de los lectores de La Vanguardia.com. Sigue leyendo

Teletipo: Hallado un calamar gigante en Algeciras (Cádiz).

El Centro de Gestión del Medio Marino (Cegma) del Estrecho, con sede en Algeciras (Cádiz), está estudiando el cadáver de un calamar de “casi cuatro metros” de longitud que fue hallado en la tarde de este miércoles por unos voluntarios en la orilla de una playa algecireña, concretamente en la zona de Punta Carnero.

Según han detallado fuentes de la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta en Cádiz, los voluntarios desplazaron el animal hasta la zona de Cala Arena y dieron aviso a los técnicos del Cegma, que se hicieron cargo del calamar.

Las mismas fuentes han explicado que se han tomado muestras del animal para conocer su alimentación y la profundidad a la que vivía. Actualmente se halla en una cámara frigorífica del Cegma y no se le ha practicado la necropsia, ya que se encuentra en un estado “óptimo” y la intención es “conservarlo íntegro” para su exposición y estudio. De hecho, ya hay organismos que han expresado a la Junta su interés por el ejemplar, como es el caso de Circe.

Finalmente, desde la Delegación Territorial han destacado lo “poco usual” de este hallazgo, ya que “aunque se sabe que viven en el Estrecho porque, de hecho, son base de la alimentación de los cachalotes, es muy difícil verlos y todavía más que lleguen a la orilla, máxime tan bien conservados”.