El misterio de las tres sotanas blancas en la elección del nuevo Papa.

Son tres las sotanas que se enviaron a hacer en vistas al cónclave donde se elegirá el nuevo Papa.

ROMA.- Tras la fumata blanca el mundo espera oír el nombre del nuevo Papa. La tradición impone que sea uno de los 120 cardenales menores de 80 años que han participado en el cónclave. Por primera vez en años el recién elegido sucesor de Pedro, abrumado tras aceptar el cargo, cambia el negro de la sotana que vestía desde su ordenación como sacerdote por una sotana blanca, el color reservado para los Papas. 

Como no se saben las medidas del que será el nuevo sucesor de Pedro, y durante las votaciones la Capilla Sixtina está absolutamente cerrada, la Cámara Apostólica, o lo que es lo mismo, los tres cardenales encargados de la organización del cónclave antes de comenzar han traído tres sotanas blancas de tres tallas distintas que vestirán en el primer momento al recién nombrado Papa.

Tres sotanas que se hacen en la sastrería Annibale Gammarelli, cerca del Panteón, más concretamente en la vía Santa Chiara, desde hace unos 200 años. Se trata de un negocio familiar y cuyas finas agujas y particulares telas para coser los hábitos de talar, como también se les llama a las sotanas, han ido pasando de padres a hijos hasta la actualidad, consagrándose como artífices oficiales de estas discretas obras maestras. Los Gammarelli han estado presentes en la historia de la Iglesia de una manera tan discreta y evidente como el blanco de la sotana del Papa. Aunque no son las únicas, ya que compiten con las de la sastería Mancinelli, que a pocos metros del Vaticano también han vestido a Juan Pablo II y Benedicto XVI. Sin embargo, las de Gammarelli tiene el honor de ser las primeras que visten al recién elegido Papa, como fue el caso de Karol Wojtyla cuando fue elegido como Juan Pablo II y también hace ahora casi 8 años, tras el cónclave que eligió a Benedicto XVI.

La prensa italiana asegura que Gammarelli ya ha recibido la orden de ponerse en marcha y comenzar, como es costumbre, a medir, cortar y coser las sotanas que vestirá uno de los 116 cardenales que participarán en este cónclave. Porque aunque los Gammarelli no votan, su presencia en el cónclave es fundamental.

Las tres sotanas en cuestión saldrán dentro de poco de la pequeña tienda Gammanelli y recorrerán las caóticas calles del centro histórico de Roma, hasta llegar al Vaticano y entrar por la Puerta Santa Ana a la Santa Sede donde les esperan dos Guardias Suizos que custodian el ingreso. Allí, colgadas y pacientes esperan la fumata blanca y a que el Sucesor de Pedro número 266 elija la que mejor le esté para salir a saludar al mundo desde el balcón de la basílica de San Pedro, en su primera bendición Urbi et Orbe

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s