Pablo Neruda, el misterio de su muerte será develado.

Gabriela Alcívar

El poeta Pablo Neruda es considerado uno de los mejores y más influyentes artistas del siglo XX.

El poeta Pablo Neruda es considerado uno de los mejores y más influyentes artistas del siglo XX.

“Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca”.

En la primera quincena de abril, un grupo de forenses exhumará el cuerpo de Pablo Neruda para esclarecer los motivos de su muerte, y con ello, se destapan los recuerdos de sus versos y sus entrañables sentimientos. El poeta chileno, premio nobel de literatura, fue un amante creador de odas seductoras, pero también un estorbo para algunos gobiernos por su militancia en el Partido Comunista, durante 28 años.

Falleció el 23 de septiembre de 1973, a los 69 años, doce días después del golpe militar liderado por Augusto Pinochet. Su muerte fue por un cáncer de próstata según la versión oficial, pero la conjetura del que fue chofer y ayudante de Neruda, Manuel Araya, es que habría sido asesinado por orden de la dictadura, a causa de sus ideas políticas.

Neruda dictó vehementes discursos en el Senado, en favor de los trabajadores mineros; debió exiliarse en el exterior y fue embajador en Francia durante el gobierno de su amigo Salvador Allende, quien sucumbió al golpe militar y se suicidó.

La insistencia de Araya, quien declara que el poeta fue envenenado con una inyección en la clínica Santa María de Santiago, llevó hace un par de años al Partido Comunista a solicitar que se desenterrara el cuerpo del escritor. Él testifica que conoció a Neruda hasta en sus caprichos más ocultos, como que le gustaba comer “berenjenas fritas a medianoche”. Lo contó en el 2011 en una entrevista con el diario argentino Clarín.

Araya se cargó su hipótesis al hombro y, resistente a todo pronóstico, arremetió contra la versión oficial y contra todo el que la defendiera, como la Fundación Pablo Neruda que administra los bienes del escritor. La justicia chilena finalmente aceptó la exhumación.

El entierro de Neruda, en 1973 en el Cementerio General, ocurrió en un ambiente de tensión y temor, ante decenas de simpatizantes. Según la Fundación Pablo Neruda, pese al amedrentamiento político de la época, se escucharon “desafiantes gritos de homenaje a él y a Salvador Allende”. Años más tarde, en 1992, sus restos fueron trasladados a la casa de Isla Negra, a 120 kilómetros de Santiago, donde yacen junto a los de su esposa, Matilde Urrutia. Allí, a pocos metros de su tumba, las olas golpean con fuerza las rocas del lugar. Es en Isla Negra donde el amante poeta decidió pasar sus últimos años de vida, luego de que cayera enfermo. Siempre cerca del océano, que iluminó varias de sus líneas, como en Oda al mar.

Para ese entonces, al viejo Neruda ya solo le quedaba tiempo para reflexionar sobre las peripecias de su vida. De adolescente, había cambiado su nombre de Ricardo Neftalí Reyes a Pablo Neruda, para evitar el disgusto de su padre por tener un hijo poeta. A los 20 años, ya había enamorado a todas las jovencitas con Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Había recorrido varios países como diplomático, y en 1971 le habían concedido el Premio Nobel de Literatura, después de publicar cerca de 35 poemarios. Se convirtió en el segundo escritor chileno en recibir ese galardón de las letras; antes fue Gabriela Mistral en 1945.

“Neruda fue un poeta de amores e infidelidades”, dijo el escritor Roberto Ampuero, actual embajador de Chile en México, en una entrevista con el diario El Mercurio de Chile.

El autor de El caso Neruda (2008) aseguró que el amor fue su energía inspiradora. Su primer romance fue con Teresa Vásquez, a la que sucedieron varias mujeres hasta llegar a su primera esposa, en 1930, María Antonieta Hagenaar. La sustituyó la intelectual argentina Delia del Carril, 20 años mayor que él, y más adelante la cantante chilena Matilde Urrutia.

El poemario Los versos del capitán, originalmente publicado de manera anónima en Italia en 1952, es el resultado de su enamoradizo fervor por Matilde.

Su musa lo inspiró a elaborar los breves poemas que componen las cinco partes en que se divide el libro: ‘El amor’, ‘El deseo’, ‘Las furias’, ‘Las vidas’ y ’Oda y germinaciones’.

Neruda fue un aventurero de romances pasajeros. Pero durante los últimos años de su vida, desde el ventanal de su dormitorio, las olas también acompañaron sus pensamientos sobre la conmoción política que vivía Chile. La pena por la muerte de Allende es la que –se dice– terminó por debilitar al escritor. Su aflicción se refleja en el poema Mi pueblo ha sido el más traicionado de este tiempo, incluido en sus memorias Confieso que he vivido (1974).

Utilizando una boina, fumando una pipa y empuñando su pluma, Pablo Neruda logró consumar en poemas, como en Canto general (1950); sus deseos de igualdad y soberanía para América Latina.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s