La maldición de la Lotería: cuando ser rico se convierte en un problema.

El deseado 22 de diciembre llegó, y como era esperado, el ansioso Gordo seguramente no le habrá tocado. Sin embargo, consuela esa coletilla repetida hasta la saciedad de “ha tocado muy repartido” o a familias humildes. Pero…¿Qué les pasa a aquellos que de la noche a la mañana se convierten en millonarios para terminar perdiéndolo todo? Ver especial de la Lotería de Navidad.
‘La maldición de la Loteria’, es ese fenómeno por el que los ganadores conocen el infortunio tan rápido como se toparon con la fortuna. A veces sucede, que la Lotería genera más problemas que los que soluciona.
Bernabé Tierno, durante la preparación de su libro, Hoy, aquí y ahora. Estás a tiempo de ser feliz, se puso en contacto con varias personas que la habían ganado. El resultado fue que un porcentaje elevado de los ganadores respaldaba esta postura.
“Vienen amigos, primos, familiares? Todos tienen un problema que solucionar y quieren que les prestes dinero”. “Parece que tienes la obligación de compartir el premio con ellos y si no lo haces se crean problemas familiares graves. Hasta el mejor amigo se convierte en enemigo de la noche a la mañana”.
Las disputas familiares por el dinero, visto y no visto, despilfarro o las malas inversiones hacen que sean muchos los que un día fueron afortunados ser terriblemente desgraciados, llegando incluso a estar arruinados, en prisión o muertos.
“Tapar agujeros”
La mayoría de los ciudadanos que depositan sus ilusiones en un décimo de Lotería comparten el mismo sueño: pagar lo adeudado. En una encuesta realizada por Ventura24.com a 3.000 jugadores de El Gordo, la mitad afirmó que destinaría el premio a pagar la hipoteca o comprar una vivienda.
Tres de cada diez, sin embargo, afirmaron que dejarían de trabajar. Para ello necesitarían un premio dotado entre el medio millón o millón de euros. Con caracter secundario, un 11% montaría un negocio, un 8,7% invertiría el premio en bolsa o en algún producto bancario y cerca de un 8% se iría de viaje. Tan sólo uno de cada diez lo compartiría con sus familiares.
El antes y el después
En el año 2006 “el Gordo” visitó el municipio soriano de Almazán. La lotera que repartió felicidad e ilusión, María Victoría Cid declaraba a El Confidencial que “en el pueblo se nota que hay mejores coches, muchos se compraron la casa, pagaron la hipoteca, otros han aprovechado y se han casado y los que necesitaban ir a una residencia, se han pagado la plaza”. “Sin embargo, algún caso hay de quien ya se lo ha gastado todo, pero yo creo que la mayoría lo tiene todavía ahorrado pensando qué hacer con él”.
Callie Rogers, una británica de 22 años, ganó unos 5 millones de dólares cuando tenía 16 años. No supo administrar el dinero y terminó adicta a las drogas e intentó suicidarse en tres ocasiones.
También terminó en tragedia la historia del norteamericano Jeffrey Dampier. En 1986 ganó más 17 millones de dólares, pero en 2005 su cuñada y su novio decicieron secuestrarle y asesinarle de un disparo en la nuca.
(FUENTE: ecodiario.eleconomista.es)
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