Paraguay: Una mujer asegura que fue embarazada por el “Pombero”

En el Departamento San Pedro de Paraguay, una mujer afirma parió tuvo un bebe sin darse cuenta del embarazo y que desde hace tiempo es acosada por un “ser extraño”.
Una noticia de esas que le da todo fue la que se dio en la Colonia Santa Clara del distrito de Liberación, departamento de San Pedro, ya que una mujer parió una extraña criatura, y sin darse cuenta del embarazo, ya que no presentaba ningún síntoma. Además, asegura que desde hace un año aproximadamente le persigue un ser extraño negro, que se trataría del mismísimo Pombero.
El suceso dejo conmovida a la comunidad de Santa Clara. La mujer, cuyo nombre es Rosalía Suárez (24) dio a luz el pasado domingo a la extraña criatura y según explicó tenía su periodo menstrual en forma normal, no presentaba ningún síntoma del embarazo, solo un fuerte dolor en la panza.
Rosalía confesó que desde hace un año viene a ser perseguida por una criatura muy extraña, por quien dijo que se trataría del Pombero. Varias veces de noche, cuando se despertaba en la cama, se encontraba sin ropa y recordó además que un día se quedó dormida abrazada de su hija menor y al despertarse encontró a su hija al otro lado de la cama y ella sin sus ropas.
(FUENTE: elcomercial.com.ar)

La muerte del hombre que percibía los espíritus de la montaña

Cada vez que empezaba una expedición, en cualquier lugar del mundo, además de abrigo, herramientas y alimentos Malli Mastan Babu llevaba caramelos y chocolates. Al hacer cumbre, en medio de la soledad más absoluta, abría la mochila, sacaba los dulces y comenzaba un culto a Shiva, el dios hindú al que solía venerar. Así como en los Valles suelen pedirle permiso a la Pachamama para moverse en la montaña, Malli le pedía permiso a Shiva. Dejaba algunos chocolates enterrados en la montaña y comía otros para recuperar fuerzas antes de comenzar el descenso. El ritual se completaba con varias posturas de yoga; en especial con la llamada paro de cabeza (como hacer la vertical, pero apoyando la cabeza) y sumergido en una meditación profunda.
Malli había nacido en un pequeño pueblo del suroeste de la India, llamado Gandhi Jana Sangam, en el distrito de Nellore de Andhra Pradesh. Es una aldea de gente humilde, ubicada a 25 minutos del mar. Cuando tenía 11 años, ingresó a la escuela secundaria superior (de estilo militar), donde conoció al teniente M. Udaya Bhaskar Rao, que ejercía el rol de senior (una suerte de tutor de los estudiantes). En aquel tiempo, Malli era un preadolescente que se entusiasmaba con los relatos del senior sobre las expediciones a la montaña. Un día estaba en clase cuando llegó la peor noticia: el senior, al que tanto admiraba, había muerto a los 22 años al intentar hacer cumbre en el Everest. Fue un golpe muy fuerte.
Las autoridades de la escuela resolvieron hacer un monumento para recordar al teniente fallecido, que se convirtió en una figura de inspiración para muchos de los estudiantes. Su ejemplo quedó grabado para siempre en la memoria de Malli. Tanto que comenzó a hacerse a la idea de completar algún día la expedición al Everest, en homenaje a su ídolo.
Pasaron 20 años
Después de dos décadas de la muerte del senior, en 2005, llegó el turno de Malli, que tenía 30 años recién cumplidos. Diagramó la expedición, planificó el trayecto, calculó el tiempo necesario. Estaba todo listo, pero a última hora le puso un freno: a modo de entrenamiento antes del Everest subió al Kilimanjaro y a otras montañas de menor altura para aclimatarse. Finalmente, ese mismo 2005 cumplió el sueño de homenajear a su maestro en la cumbre del Everest.
Camino al récord
Malli, el menor de cinco hermanos, se recibió de ingeniero en una universidad estadounidense. Sin embargo, optó por ser un experto en la montaña y sus colegas admiraban su capacidad y, especialmente, su velocidad para llegar a la cumbre. Adquirió fama mundial tras convertirse en el hombre récord de Guinness por haber coronado las siete cumbres más altas del mundo en apenas 172 días: insumían más tiempo los vuelos de un país a otro que subir a la montaña.
Por estas tierras
Malli había visitado Argentina varias veces. En Tucumán tenía amigos montañistas, como Hernán Parajón, presidente de la Fundación Cumbres Andinas. Cada vez que venía a sus expediciones al Aconcagua (Mendoza), al Llullaillaco (Salta) o el cerro Tres Cruces (frontera norte argentino chilena) solía contactarse con ellos. “Al volcán Llullaillaco (6.739 metros sobre el nivel del mar) lo subía en dos días”, recordó Parajón.
El 20 de marzo, el montañista tucumano lo invitó a la redacción de LA GACETA, y ese día Malli mostró su humildad de cuerpo entero. En la India era considerado un ícono, pero aquí se movía sin actos grandilocuentes; como un vecino más de la vuelta de la esquina. Vestía un jean azul, camisa blanca y zapatillas. Hablaba en un tono sereno, casi en voz baja, y llegó cargando su mochila en la espalda. Tenía todo listo para su expedición al cerro Tres Cruces (frontera entre el norte de Chile y Argentina). La entrevista se extendió por más de una hora. “Para mí es una pasión hacer cumbre”, dijo.
Explicó que su mayor anhelo era dedicarles unos 15 años más a las montañas y luego retirarse para escribir libros sobre esas experiencias. En la India lo apoyaban con donaciones para sus viajes y él devolvía con logros que ubicaban su pueblo y su país con la mejor reputación.
Durante la charla admitió que muchas veces en la soledad de la montaña lloraba de emoción, al alcanzar la cumbre. Dijo también que a veces, en el trayecto, percibía espíritus de montañistas que habían perdido la vida en el intento. “Los siento a mis espaldas, pero no quiero girar la cabeza para ver de qué se trata; prefiero seguir adelante”, afirmó.
En ese encuentro (que quedó grabado en video), ni Malli ni Parajón ni ninguno de nosotros podía imaginar que esa sería la última entrevista de su vida. Vaya paradoja: una de las preguntas a Malli fue: ¿elegirías morir en la montaña? Respondió que no. Y agregó que su lema era “vivir sin miedo, con pasión y con un propósito”.
Expedición
Su último desafío fue enfrentarse con un volcán de 6.300 metros
Malli Mastan Babu desapareció durante una expedición al Nevado de Tres Cruces. Se le perdió el rastro el 23 de marzo. Desde entonces, equipos de rescate de Argentina y de Chile lo buscaban con intensidad. Finalmente, su cuerpo fue encontrado cerca del paso de San Francisco, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Había comenzado el ascenso día anterior a su desaparición y tenía planeado alcanzar la cumbre pocas horas después. Pero durante la expedición se desató una intensa nevada. El Nevado de Tres Cruces es un macizo de origen volcánico que se encuentra en la cordillera de los Andes, en la frontera entre Catamarca y la Región de Atacama, en Chile. Su cumbre está a 6.300 metros.
(FUENTE: lagacetasalta.com.ar)

Misterioso objeto no identificado sorprende en medio de gran fumarola del volcán Villarrica

Un insólito hecho fue apreciado este fin de semana en el marco de la intensa actividad que registra el volcán Villarrica.
Esto debido a que un objeto no identificado apareció sobrevolando el macizo, el cual fue visto en diversas ocasiones el pasado 3 de abril.
Sin embargo, esa no fue la primera vez que el presunto OVNI circuló por sobre el volcán Villarrica, pues el 30 de marzo también se observó un extraño objeto en la zona.
(FUENTE: publimetro.cl)

Conferencia benéfica ANDEX: Los grandes enigmas sin resolver

Cartel Sanlucar

En Sanlúcar La Mayor, organizado por Izquierda Unida -entorno cultural-, se realizará el viernes 17 de abril una triple conferencia benéfica pro ANDEX, todo girará en torno al misterio.

Jose Manuel García Bautista y el misterio de la Sábana Santa

José David Flores y el misterio de la Virgen de Guadalupe

Juan Hernández Zaro y las casas encantadas del Aljarafe

A partir de las 21:00, no te lo pierdas

‘Godzilla’: Tokio nombra al monstruo ciudadano ilustre y embajador de turismo

“Godzilla“ recibió el nombramiento de residente especial y embajador de turismo para el barrio de Shinjuku, en Tokio.
En su honor, el jueves se presentó una cabeza tamaño Godzilla situada a 52 metros (171 pies) del suelo en una oficina de Toho, el estudio que produjo la película original de 1954.
Toho está rodando una nueva cinta este año tras una década sin películas del gran reptil.
La posición de ‘Godzilla’ como un ícono ha tenido sus altibajos, pero su estrellato quedó restaurado tras el éxito mundial del largometraje de Hollywood ‘Godzilla’, estrenado el año pasado.
En una ceremonia de premiación junto a la gran cabeza de Godzilla, un actor enfundado en un traje de reptil caminó junto al alcalde de Shinjuku. Sin embargo, un directivo de Toho aceptó el certificado de residencia en su nombre ya que las garras del traje no estaban diseñadas para sostener nada.
(FUENTE: trome.pe)