¿Es posible que el déjà vu sea el recuerdo de una vivencia en un universo paralelo?

Por un lado la psicología define el déjà vu como una suerte de falseamiento de la memoria que sucede cuando el cerebro no ha terminado de edificar su percepción total consciente sobre una experiencia. Cuando ello ocurre, esta percepción “falsa” se traduce en una sensación también ficticia de familiaridad. Sin embargo, para la física cuántica puede significar un recuerdo de un momento en el que nuestras vibraciones encuentran otra frecuencia y nos permiten viajar en otra dimensión. Eso: el déjà vu, según el físico teórico estadounidense Michio Kaku, destacado especialista de la teoría de campo de cuerdas (una de las ramas de la teoría de cuerdas), podría ser en realidad el recuerdo de alguna vivencia en una dimensión que no es esta.
En este video (transcrito por completo para esta nota) Kaku nos expone claramente, con el ejemplo de la radio propuesto por Steve Weinberg, el físico estadounidense ganador del Nobel (junto a Abdus Salam y Sheldon Lee Glashow) en 1979, cómo todas las frecuencias se encuentran vibrando al mismo tiempo en todos lados; sin embargo, habría que encontrar esa vibración única (tal vez la buscada por los monjes zen) que nos haga ser junto con todas las demás cosas, ser todas las cosas, poder dejar de ser uno y comenzar a ser todo.
Kaku dice:
El déjà vu es un fenómeno que todos hemos experimentado, esa sensación extraña cuando entras en una sala o al pasar por una situación nueva y te dices a ti mismo: “Yo he estado aquí antes. Quiero decir, todo esto me resulta familiar”. Resulta que, en realidad, podemos inducir formas de déjà vu en personas mediante experimentos.
Así, hay una teoría que dice que un déjà vu simplemente evoca fragmentos de recuerdos que hemos almacenado en nuestro cerebro, recuerdos que pueden ser evocados al movernos en un determinado entorno que se parece a algo que ya hemos experimentado. Así que no tenemos que invocar universos paralelos, no tenemos que invocar todos los universos posibles para explicar la mayoría de los déjà vu. Sin embargo, se plantea otra pregunta: ¿Es posible, a cualquier escala, moverse entre universos distintos? Y la respuesta, en realidad, no está muy clara.
Nosotros los físicos creemos, por ejemplo, que realmente hay múltiples universos que existen incluso en el interior de nuestra sala de estar. Somos ondas, ondas que vibran, y estas ondas vibran y luego se separan con el tiempo. Steve Weinberg, galardonado con el premio Nobel, hace la siguiente comparación: pensemos en la radio. Si estás en tu sala de estar escuchando la emisora de radio BBC, esa radio está sintonizada a una frecuencia. Pero en tu sala están todas las frecuencias de radio: Radio Cuba, Radio Moscú, las principales emisoras de rock de los 40. Todas estas frecuencias de radio están vibrando dentro de tu sala de estar, pero tu radio sólo tiene sintonizada una frecuencia. es decir, en otras palabras, cuando dos universos están en la misma fase, son coherentes y te puedes mover de uno a otro. Pero a medida que el tiempo comienza a evolucionar, estos dos universo se desacoplan. Empiezan a vibrar a frecuencias diferentes. Ya no pueden interferir el uno en el otro. Entonces, ¿por qué la radio no puede escuchar Radio Moscú? ¿Por qué no es posible que la radio escuche todas las frecuencias? Porque la radio no tiene esa coherencia. Ya no vibra al mismo tiempo que estas otras frecuencias.
Y lo mismo pasa en la física cuántica. Estamos compuestos de átomos. Nuestros átomos vibran, pero ya no vibran al mismo tiempo que estos otros universos. Nos hemos desvinculado de ellos, hemos perdido la coherencia con ellos. En otras palabras, un déjà vu es probablemente sólo un fragmento de nuestro cerebro evocando recuerdos y fragmentos de situaciones anteriores. Sin embargo, en la física cuántica, hay realmente, en cierto modo, universos paralelos que nos rodean. El problema es que no podemos entrar en ellos porque hemos perdido la coherencia con ellos. Ya no vibramos al mismo tiempo que ellos. Lo siento.
(FUENTE: pijamasurf.com)

Cuando los jugadores de los Canadiens de Montreal visitan una casa embrujada

Se acerca Halloween, una celebración a la que no escapan niños, adultos, ni tampoco los atletas profesionales, como Brendan Gallagher y Nathan Beaulieu.
Los dos jugadores de los Canadiens de Montreal se atrevieron a recorrer la Maison Rouge, una casa embrujada que se encuentra en el parque La Ronde. El equipo de comunicaciones decidió dar una cámara GoPro a cada uno de los jugadores y el resto vino solo.
Cómo era de esperarse, los gritos y los sobresaltos son comunes durante este trayecto lleno de “payasos“, efectos especiales e incluso cuadro que cobran vida.
“Disculpa, mamá, disculpa, papá”, concluye Gallagher luego de salir de la casa embrujada, con las “manos sudadas” y luego de dar varios gritos. Por lo visto Halloween genera más temor en los jugadores de los Habs que un duelo ante los Bruins o los Maple Leafs.
(FUENTE: noticiasmotreal.com)

Científicos descubren cómo hacer levitar objetos

Un objeto puede levitar o moverse sin que nada lo toque gracias a los hologramas sonoros creados por un grupo de expertos liderados por el español Asier Marzo, que han dado lugar al primer rayo tractor sónico, según un artículo publicado hoy en Nature Communications.
Un equipo de las universidades británicas de Bristol y Sussex han construido un rayo tractor que usa ondas de sonidos de alta intensidad para generar un holograma acústico que puede asir y mover pequeños objetos.
Marzo, estudiante de doctorado de la Universidad Pública de Navarra y afiliado a la Universidad de Bristol destacó que otra de las contribuciones del artículo es haber demostrado que el principio holográfico también se aplica al sonido, porque “al fin y al cabo tanto la luz como el sonido son ondas”.
Los investigadores usaron 64 altavoces en miniatura para crear ondas sonoras de alta intensidad y precisión. “El sonido es una onda mecánica, puede ejercer fuerza sobre un objeto. Se nota cuando estás en un concierto con la música muy alta y el pecho te vibra”, explicó Marzo.
Para hacer levitar una partícula hay que ejercer fuerzas convergentes desde todas las direcciones, “por así decirlo atraparla” y la única forma de lograrlo es crear un campo de sonido tridimensional que la envuelva.
De esta manera, los expertos crearon un holograma acústico, que no se ve ni se oye (se usan ultrasonidos), el único efecto que se puede percibir es la fuerza que ejerce sobre las partículas.
Sería como el hombre invisible que puede agarrar una partícula, no le oirás ni le verás, pero sabes que está ahí porque ves la partícula levitando”, indicó Marzo, licenciado en ingeniería informática.
El equipo de expertos ha descubierto que existen tres tipos de hologramas acústico óptimos que funcionan como rayos tractores para levantar partículas: Con forma de pinza, de tornado y de jaula de alta intensidad.
Marzo, que empezó con este proyecto hace un año, recordó que en Bristol ya se hacía levitación acústica tradicional, es decir, con dos dispositivos colocados frente a frente para rodear la partícula, y su reto fue lograr la levitación con un solo dispositivo plano.
El profesor de ultrasonidos de Bristol Bruce Drinkwater, explicó, en un comunicado, que “todos sabemos que las ondas sonoras pueden tener efectos físicos. Pero aquí hemos logrado el control del sonido hasta un punto nunca antes logrado”.
Con este dispositivo “manipulamos objetos suspendidos en el aire y aparentemente desafiando la gravedad. Controlamos individualmente docenas de altavoces con una solución óptima para generar un holograma acústico que puede manipular múltiples objetos reales en tiempo real y sin contacto”, señaló el profesor de informática de la Universidad de Sussex Sriram Subramanian.
La técnica puede desarrollar un amplio espectro de aplicaciones, por ejemplo una línea de producción sónica que pueda transportar objetos delicados y ensamblarlos sin necesidad de contacto físico.
Sin embargo, el objetivo de Marzo es hacer más pequeño el actual prototipo para hacer levitar cosas dentro del cuerpo humano. “Esto es posible porque el sonido puede viajar a través del agua y del tejido humano”.
Marzo indicó que la idea sería hacer “levitar partículas que están dentro del cuerpo, pueden ser coágulos, tumores o piedras en el riñón, para atraparlos y moverlos”.
Además podría servir para asir y transportar cápsulas de medicamentos o instrumentos de microcirugía a través de un tejido vivo.
(FUENTE: dineroenimagen.com)