Misterios del metro

Fuente: Vanity Fair

Salida de una estación de metro de Madrid.

1. LA ESTACIÓN FANTASMA DE CHAMBERÍ (MADRID)

Entre las historias de misterio relacionadas con el metro, lo más común es hablar de las famosas estaciones fantasma. El el metro de Madrid, una de las redes más extensas del mundo, sólo existen dos casos. La primera es la estación Arroyo del Fresno, construida en la línea 7 en 1999 y jamás inaugurada, puesto que se paralizó la construcción del barrio que estaba previsto en sus alrededores. Así que los trenes llevan pasando de largo camino a Pitis durante más de dieciocho años.

La otra, mucho más conocida, es la de Chamberí. Inaugurada el 1919, formaba parte de la primera línea de metro de España. En aquel entonces Madrid no llegaba a los 750.000 habitantes, pero en 1960 la población madrileña ya superaba los 2 millones y las previsiones apuntaban a que superaría los 3 millones antes de llegar al 1970, así que es fácil ver por qué las estaciones y los trenes se habían quedado pequeñas. Fue a mediados de los sesenta que se decidió extender los andenes para dar cabida a trenes más largos y dar así más capacidad, pero la estación de Chamberí quedaba justo junto a una curva por un lado, y demasiado cerca de la siguiente estación por el otro, de manera que finalmente se optó por dejarla fuera de servicio en 1966.

Cuatro décadas después, el 2008, reabrió como espacio museístico bajo el nombre de Andén Cero. Merece la pena visitarlo, porque tras la restauración ha quedado como una estación atrapada en el tiempo con su mobiliario antiguo, su despacho de billetes y sus anuncios de azulejos que se conservan prácticamente tal y como fueron instalados en los años veinte.

2. LA ESTACIÓN FANTASMA DE GAUDÍ (BARCELONA)

En Barcelona también hay varias estaciones fantasma. La más conocida es la de Gaudí, que puede verse perfectamente al pasar con la línea 5 tras la curva de Sagrada Família. Originalmente construida para ser usada por otra línea de metro, nunca se llegó a a inaugurar, ya que finalmente hubo un cambio en el proyecto. Se trata de una estación con andenes, escaleras mecánicas, vestíbulo y sus propias bocas de metro, que nunca ha sido utilizada comercialmente. Pero con el tiempo, sí que se le han acabado dando algunos usos. Por ejemplo, los viajeros han podido sorprenderse alguna vez viendo sus andenes iluminados con decoración navideña, o se han realizado paseos en un metro histórico con motivo de algún evento cultural que han acabado con un aperitivo en sus andenes. El vestíbulo, en cambio, se aprovechó para poner la sede de la asociación de jubilados del metro, así que no es raro escuchar pasodobles desde sus decoradas bocas de metro.

La estación Espanya, en Barcelona.

3. LOS TÚNELES INUNDADOS DURANTE MÁS DE 20 AÑOS (SEVILLA)

En el año 1973 se empezaron a perforar en Sevilla los túneles para el primer metro de Andalucía, si bien una década después se paralizó la construcción por el abandono del proyecto y esos túneles quedaron olvidados durante décadas. El 2001 se retomó la idea de construir el metro de Sevilla, y se llevaron a cabo unas obras de inspección para empezar a valorar la posibilidad de aprovechar aquella obra. A los pocos minutos de poner la excavadora en marcha aparecieron los primeros escalones de la boca de metro de la estación de Nervión y, un poquito más abajo, se descubrió que los 3 km de túneles contenían unos 155.000 metros cúbicos de agua. Esta añeja infraestructura, una vez rehabilitada, eso sí, así como sus cinco estaciones entre Nervión y la Plata pudieron ser finalmente inauguradas en 2009.

4. LA LEYENDA DE LA ESTACIÓN FANTASMA DE BANCO (BARCELONA)

Lo que se hizo en Sevilla no fue la primera obra de metro abandonada en nuestro país. El 1908 se inició en Barcelona la apertura de la Via Laietana, una amplia avenida creada a costa de derribar un seguido de edificios del casco antiguo al mismo estilo que la Gran Vía de Madrid (cuyas obras empezaron dos años más tarde). El Ayuntamiento creyó que era buena idea aprovechar su construcción para añadir unos túneles para el futuro metro bajo la nueva avenida, así como algunas estaciones. Años más tarde, la empresa Gran Metro compró al consistorio esos túneles y los utilizó para su segunda línea de metro, inaugurada el 1926. Si bien pudieron aprovechar la estación de Jaume I, la que estaba a medio hacer a la altura de la catedral era demasiado pequeña y estaba demasiado cerca de la siguiente, así que se jamás llego a abrir.

Esta estación no nata nunca llegó a tener ni siquiera un nombre, pero es conocida popularmente como la estación de Banco. Una leyenda urbana muy extendida cuenta que un pasillo unía allí el metro con el Banco de España, y de noche se descargaba el dinero a unos vagones especiales. Esta historia es fácil de desmentir: el Banco de España no movió su sede a ese lugar hasta 1933, varios años después de haberse abandonado definitivamente la estación, de manera que jamás pudo ser usada para tal efecto.

El compositor Francis Poulenc fotografiado en 1958 frente al acceso a la estación Liceo de Barcelona.

5. EL TÚNEL ABANDONADO DE GOYA (MADRID)

Pero en Madrid sí hubo algo parecido al “tren del dinero”. Durante más de 25 años, la línea 2 tuvo una ramificación tras la estación de Goya, de manera que algunos trenes continuaban hasta Ventas y otros hasta Diego de León. A finales de los cincuenta, se prolongó la línea 4 entre Goya y Diego de León dejando ese ramal de la línea 2 abandonado. ¿Qué uso se le dio? Durante cuarenta años, la estación “Goya Bis” fue el almacén de material de oficina del metro, como sillas, mesas, papel, billetes de metro, etc. pero también de de toda la calderilla recaudada durante la jornada. Hubo una plantilla de hasta sesenta trabajadores que se encargaba de custodiar ese efectivo a bordo de las últimas circulaciones de la madrugada.

6. EL METRO GAFE DE MALLORCA (PALMA)

El metro de Palma se inauguró en plena precampaña de las elecciones autonómicas y municipales de 2007, y se estableció que hasta el 1 de octubre sería gratuito, para darse a conocer entre la ciudadanía. Pero antes de que llegase ese día, el metro se inundó en dos ocasiones a finales de agosto y una tercera ocasión en septiembre, con tal gravedad que obligó a cerrar la infraestructura durante casi un año entero, pues se demostró que el sistema de bombeo instalado no servía. Una vez reparada y reabierta la línea, y teniendo ya que pagar por usar el metro, la demanda de viajeros resultó no ser la esperada, así que pronto hubo que ajustar los horarios hasta dejarlos en un metro cada media hora la mayor parte del día y uno cada quince minutos en la hora punta de la mañana y el mediodía. Además, es el único metro de España que cierra los sábados por la tarde y los domingos y festivos durante todo el día.

7. ¿POR QUÉ EL METRO DE MADRID CIRCULA POR LA IZQUIERDA?

Los madrileños ya están acostumbrados, pero los visitantes no dejan de sorprenderse cuando se percatan de que el metro de Madrid circula “al revés”. Cuando te dispones a cruzar a pie la Gran Vía, por ejemplo, miras primero que no vengan coches por tu izquierda y al llegar a la mitad de la calzada, debes girar tu cabeza a la derecha para ver los que vienen del otro lado. Pero bajo tierra es al revés, porque el metro de Madrid circula por la izquierda, como el de Londres. ¿Por qué? En España no se implantó una normativa de circulación nacional hasta 1930, de manera que mientras en Barcelona siempre se circuló por la derecha, en Madrid se empezó haciendo por la izquierda hasta que se decidió cambiar a la derecha el 1924. La primera línea de metro de Madrid se inauguró el 1921, tres años antes del cambio, de manera que se dejó tal como estaba para ahorrarse el coste que suponía los cambios de señalización. Y así sigue hoy en día.

Mariano Rajoy, Maria San Gil, Ignacio Astaloa y Antonio Basagoiti durante una visita a una estación de metro de Bilbao diseñada por Norman Foster.

8. PREMIOS DE ARQUITECTURA PARA EL METRO (BILBAO)

En el metro también hay espacio para el arte y son numerosos los premios recibidos por distintas estaciones españolas. Las más famosas sean, probablemente, las de Bilbao, diseñadas por el equipo de Sir Norman Foster y ganadoras en 1998 del Premio Brunel de Arquitectura. Con una estética homogénea entre ellas, basada en la luz, la funcionalidad, la modernidad y la amplitud, bajar al metro en Bilbao es ya una atracción turística más, empezando por sus espectaculares bocas de metro, conocidas por los locales como fosteritos, en honor a su arquitecto.

El caso más reciente es el premio FAD que en 2016 se llevaron las estaciones de Mercabarna y Parc Logístic de la línea 9 de Barcelona. Aunque un viajero espontáneo podría calificarlas, por su estética industrial, de “inacabadas”, según consta en el acta de los premios son “una ruina moderna que se trabaja de una manera casi museológica o escénica, que parecen llegadas de un escenario postapocalíptico en el cual las superficies adquieren un carácter pictórico por el efecto que la luz“.

9. TOP 10 DE OBJETOS PERDIDOS (VALENCIA)

La Generalitat Valenciana ha publicado recientemente un comunicado sobre los objetos perdidos en el metro de Valencia con todo detalle de estadísticas curiosas: que en 2016 ha aumentado un 13% la pérdida de objetos, que el 60% es recuperado por los propietarios o que cada día encuentran unos catorce artículos. Los primeros puestos son para documentos de identidad, carteras, llaves y móviles, pero también aparecen otros objetos aparentemente más difíciles de pasar por alto, como jaulas de pájaros (con pájaros), alfombras de dos metros de alto, bicicletas o unas muletas. Por meses, en diciembre y enero son mayoría las tarjetas de crédito extraviadas (navidad y rebajas), a partir de mayo se disparan las pérdidas de gafas de sol con la llegada del buen tiempo, en octubre los paraguas por el motivo opuesto, y el mes con más variedad de objetos perdidos es marzo, coincidiendo con las Fallas.

10. RECUPERAR LA VOZ DEL METRO (LONDRES)

Nos permitimos salir de España para contar una última anécdota. La famosa voz que dice “mind the gap” en el metro de Londres (equivalente breve a la madrileña expresión de “atención: estación en curva. Al salir tenga cuidado para no introducir el pie entre coche y andén”) era la de un tal Oswald Laurence, y a su mujer, Margaret McCollum, le encantaba oír su voz mientras esperaba el metro en la céntrica estación de Embankment. Oswald falleció el 2007, pero su voz continuó sonando en los andenes de algunas estaciones hasta que poco a poco fue siendo sustituida por otras grabaciones con sistemas más modernos. Un día del mes de octubre, su viuda volvió a pasar por Embankment y “él ya no estaba”, como relató a la prensa, así que se dirigió a las oficinas de la compañía para pedir una copia de las grabaciones que desde hacía 40 años avisaban a los viajeros en esa estación y así poderlas escuchar en casa. El director y el personal del metro de Londres se emocionó tanto con esa historia que no sólo le hicieron llegar un CD, sino que excepcionalmente restablecieron su voz en esa estación.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s