Nadie sabe explicar por qué existe este mapa: el misterio de Piri Reis

Presentado por primera vez en 1513 en Constantinopla, existen muchas teorías sobre este planisferio, algunas de ellas muy sorprendentes.

Foto: Mapa de Piri Reis. (Museo Topkapi)
Mapa de Piri Reis. (Museo Topkapi)
GONZALO DE DIEGO RAMOS/ElConfidencial

Quien haya viajado Estambul y realizado la visita de rigor al Palacio de Topkapilo más probable es que se haya perdido uno de los documentos históricos más extraños de una de las épocas de navegación más convulsas.

Fechado en el año 919 del calendario musulmán, correspondiente a 1513 en el cristiano, el mapa original de Piri Reis no suele estar expuesto al público, lo que no evita que mantenga una cierta popularidad y que sigan pululando múltiples teorías sobre su significado. La primera rareza: no se trata de un mapa europeo, ya que el cartógrafo que lo pintó, Ahmed Muhiddin Piri (Piri Reis), vivió durante la época del Imperio otomano en la ciudad turca de Galípoli.

Conocido popularmente como “El mapa inexplicable”, diferentes investigadores han intentado ofrecer una exégesis sobre qué quería representar de verdad su autor. Aunque el mapa fue descubierto en 1929, internet lo ha reconvertido en un curioso fenómeno viral. ¿Qué información real podemos sacar de este trozo de cuero de gacela policromado?

¿Una Antártida prehistórica?

La historia del mapa comienza en 1501, cuando los otomanos capturaron siete naves cerca de las costas españolas. Al frente de la flota se encontraba el capitán Kemal Reis. Uno de los prisioneros decía poseer un mapa dibujado por el propio Cristobal Colón, por lo que Reis envió a su sobrino Piri para estudiar el documento.

10 años después, y tras reunir unas 20 fuentes cartográficas de otros saqueos (existe una nota en el mapa que asegura este hecho), Piri Reis elaboró su propia carta de navegación que fue presentada ante el mísmisimo sultán Solimán el Magnífico, quien, impresionado, lo premió, ascendiéndolo a la condición de almirante.

Cualquiera que examine el lado derecho del documento sabrá interpretar las bien definidas siluetas de la Península Ibérica y de la costa occidental de África. Un entramado de líneas atraviesa el océano Átlantico, pero no se trata de los meridianos y paralelos a los que estamos acostumbrados, sino de las así llamadas líneas de rumbo, típicas de las cartas que los marinos medievales tardíos usaban para establecer direcciones.

Algunos creen descubrir en el mapa una representación de la Antártida, con sus costas carentes de hielo y conectadas a Sudamérica

Diferentes dibujos parecen contar algunas historias de los descubrimientos más recientes que habían sucedido en aquella época. Casi con plena certeza, se atribuye uno de ellos a la expedición de Álvares Cabral en el año 1500, explorador que dio con las costas de Brasil cuando los vientos lo sacaron de su ruta hacia las indias orientales. Igualmente, en lo alto del mapa se puede ver un barco anclado junto a un pez que transporta dos personas sobre su lomo: una posible referencia a la leyenda medieval de San Brandán de Irlanda.

La gran incógnita, sin embargo, se halla en el lado izquierdo ya que es mucho más difícil adivinar qué zonas o qué países podrían haber sido plasmados en esta parte del mapa.

Destaca el hecho de que se muestre lo que probablemente serían los Andes y algunos ríos que nacen de ellos, entre los que estarían el Amazonas, el Orinoco y el Río de la Plata. El profesor Charles Hapgood interpreta además que el animal con cuernos que aparece dibujado sería una llama.

No se trataría, sin embargo, del documento que mostraría por primera vez el interior de Sudamérica. Ya en el Planisferio de Caverio y en la carta de Martin Waldseemüller de 1507 aparecen una larga cadena montañosa adornada con árboles.

Dos posibles interpretaciónes del mapa. (Creative Commons)
Dos posibles interpretaciónes del mapa. (Creative Commons)

Apoyándose en las teorías de Hapgood, algunos creen descubrir en la parte inferior del mapa una representación de la Antártida en la que sus costas aparecerían carentes de hielo y conectadas sorprendentemente a Sudamérica. Para ellos, se trataría de un dibujo del continente austral de época prehistórica.

Considerando que el descubrimiento de la Antártida no se daría hasta los años 1820 y 1821 (tres personas se atribuyen el primer avistamiento), el misterio está servido: ¿Cómo pudo adquirir Reis información sobre dicho contiente en un periodo anterior a la glaciación?

Frente a quienes hipotizan que una de las fuentes de Reis podrían ser mapas de antiguas civilizaciones, culturas desconocidas o, incluso cartas del Imperio chino (los primeros en descubrir la Antártida 60 años antes de Colón, según el ex militar británico Gavin Menzies), la teoría más difundida es que lo que aparece en el planisferio no sería más que una versión distorsionada de la costa sudaméricana, bien centrada en la parte norte del continente o que abarcaría toda la línea de costa de esta parte del planeta, tal y como se puede apreciar en la imagen que aparece más arriba.

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