Los motivos del No-Contacto extraterreste, por Ignacio Darnaude

LOS MOTIVOS DEL NO-CONTACTO EXTRATERRESTRE

Consecuencias socioeconómicas y geopolíticas de un eventual contacto abierto
MODELOS DE CONTACTO CON LA INTELIGENCIA EXTERIOR

Por: IGNACIO DARNAUDE ROJAS-MARCOS

No hay constancia a lo largo de la historia de ninguna vinculación cara a cara con forasteros del espacio. Sí se han detectado en cambio diversas modalidades de intercambio indirecto , disimulado , individual , esporádico y que por no llamar la atención y resultar incomprobable nunca ha trascendido de forma inmediata a la sociedad en su conjunto.

La comunicación interplanetaria ciertamente existe aunque no lo parezca , y es de carácter restringido , unilateral ( de los visitantes a nosotros y no a la inversa ) y camuflado mediante teatrales disfraces psicológicos y sociales.

El campo de influencias transplutoniano ha puesto en juego variopintos procedimientos intencionales , escenificados con exquisitas precauciones , con el estudiado propósito de darse a conocer gradualmente , sin aspavientos y a “cámara lenta”. Una táctica asaz inteligente de infiltrar conceptos revolucionarios en la mentalidad colectiva, modificando a la par y en la dirección deseada ( erradicación del egoísmo ) las actitudes y comportamientos de la población. Todo ello sin poner sobre aviso a las autoridades ni desestabilizar el medio terrestre.

Citaremos aquí tan sólo la categoría principal del mencionado abanico de semiescondidas relaciones interdimensionales : el trasvase selectivo de información manipulada a través de muchas decenas de miles de contactados repartidos por todos los confines del globo terráqueo. Los telegrafistas psíquicos cumplen una útil misión en su calidad de inconscientes quintas columnas a las que los tutores planetarios están dictando cientos de millares de páginas saturadas de extraños mensajes , divulgados con ánimo de educar sutilmente al género humano y rehabilitarnos de actuales demonios en futuros santos.

¿ Qué ocurriría si algún día los tripulantes de los ovnis presentan sus embajadores ante la Casa Blanca ?. Muchas , demasiadas cosas para que resulten
asimilables sin traumas. Una relación oficial normalizada, bilateral y de interés mutuo con seres ultrahominizados , y el consiguiente trueque de ideas filosóficas , saber científico y tecnología , devendría como una secuela inevitable de previas actuaciones visibles por parte de los cosmonautas.

Nos referimos a intervenciones tan patentes que la población quedaría convencida de
que humanidades alternativas florecen en diferentes planetas físicos , recintos
dimensionales o planos vibratorios habitados. Y que en consecuencia ya no
pudiéramos albergar duda alguna acerca de que razas exógenas se dedican a incursionar
en la Tierra con propósitos que habrá que suponer justificados. Es evidente que tras
orquestarse un contacto abierto seis mil millones de mortales adquirirían certeza
absoluta de que otras inteligencias palpitan en el universo y han decidido entablar
alguna suerte de amistad con esta aldea planetaria.
Cabrían múltiples estrategias en pro de informar al pueblo de que Ellos
merodean en los cielos y están afectando al devenir humano , según que tomen la
iniciativa los ocupantes o los “asaltados”. Nada impide en apariencia que las
superpotencias adopten en cualquier momento la tan esperada medida de anunciar urbi
et orbi que los controvertidos extraterrestres no pertenecen a la mitología , y que han
acudido a una cita no solicitada con la intención de cumplir determinados objetivos
racionales.
Los otros a su vez podrían sucumbir a la tentación de llevar a cabo lo que nunca se
han atrevido a hacer : embarcarse en un despliegue de demostraciones espectaculares
aunque inofensivas , fáciles de ejecutar dado su avance tecnológico , con el fin de hacer
ostensible su comparecencia y no dejar un escéptico en la faz de la tierra.
Como por ejemplo enderezar la torre de Pisa , iluminar la zona oscura de la luna con la
leyenda We are here ( estamos aquí ),
trasladar al Kremlin la Estatua de la Libertad o raptar el avión de la Casa Blanca y
depositar intactos al Air Force One y al Presidente sobre la gran explanada de San
Pedro en el Vaticano.

¿ POR QUÉ NO DESCIENDEN A LAS CLARAS ?

Se ha filtrado muy poca información acerca del análisis prospectivo
realizado por los gobiernos en torno a las repercusiones previsibles en el caso de una
hipotética confrontación pública , no hostil ni invasora sino amistosa y civilizada , con
expedicionarios de otras regiones del universo.
Es de suponer que se guardan bajo siete llaves numerosos informes secretos al respecto ,
como el que la NASA encargó en 1960 al Brookings Institution de Washington ,
trust de cerebros que dictaminó en el sentido de que un contacto prematuro destruiría
probablemente la civilización
terrestre. A conclusiones no
menos sombrías llegó el titulado Lackland Report , un análisis elaborado por la Fuerza
Aérea americana en el que se vaticina que si alguna vez entablamos liaison con una
vida superior , se derrumbarán intereses creados de descomunal importancia económica
y sociológica , las consecuencias serían de imprevisible trascendencia , y el mundo
acabaría tal vez sumido en el caos.
Para hacer una composición de lugar sobre la problemática del contacto ,
partiremos del supuesto bien fundado de que no estamos solos y nos prestan minuciosa
atención otros sistemas humanizados , tanto físicoquímicos como de naturaleza
dimensional ( intangibles para los cinco sentidos humanos ) , habitats donde hierven
inteligencias tan adelantadas que han descubierto medios de transporte capaces de
salvar las inmensas distancias
interorbitales.
Constatamos diez lustros de metódica vigilancia desde el espacio , el avistamiento de
centenares de miles de exóticos vehículos aéreos , e incontables aterrizajes y tripulantes
de asombrosa heterogeneidad , cada uno con su tamaño , aspecto y características
particulares. Esta inacabable diversidad denotaría su origen múltiple , o más bien el
show didáctico de una simulación histriónica de variadas morfologías humanoides que
no existen en la
realidad.
Se conocen asímismo millares de declaraciones de testigos , fotografías y vídeos ,
captaciones de radar , aterrizajes , descarados paseos de E.T. , exhibiciones de enanos
cabezones , grises y monstruos antiestéticos , huellas y resíduos en el terreno ,
interferencias electromagnéticas , apagones y detención de automóviles , abducciones de
seres humanos , gruesos volúmenes inspirados a los contactados y otras manifestaciones
de la insólita culturización
alienígena.
Y sin embargo , a pesar de esta abrumadora catarata de actuaciones indirectas , los
Marionetistas que tiran de los hilos no han permitido que acopiemos en cincuenta años
ni una sola prueba concluyente. Jamás desembarcan en masa ni se dan a conocer
cual si se tratase de turistas de algún remoto país. ¿ Qué poderosas razones les
obligan a eludir con tan extraordinarias cautelas el presentarse oficialmente ?.
Pregunta que obsesiona desde siempre a los que se interesan por los incomprensibles
entresijos de la ciencia maldita de la ufología.

NATURALEZA DEL FENÓMENO

Nos proponemos esbozar el análisis de las repercusiones de toda índole que
ocasionaría una solemne declaración pública a nivel mundial , verificando la existencia
comprobada de los objetos volantes no identificados , en respuesta final a las
comprensibles incertidumbres sobre la posible vida en otros mundos que acucian al
hombre de la calle:

– ¿ Quiénes son ?.

– ¿ De dónde provienen ?.

– ¿ Qué se proponen ?.

Y en particular intentaremos desbrozar la cuarta pregunta , corolario de las otras tres :

– ¿ Por qué no se exhiben sin restricciones ante la asombrada mirada terrestre ?.

Aclarar estos interrogantes de sentido común implica complejos
planteamientos de geopolítica y psicosociología sideral , un campo inexplorado y de
honda trascendencia para el futuro de nuestra civilización. El dilema del
no-contacto de ninguna manera es un irrelevante divertimento intelectual , sino “un
serio motivo de reflexión y una fascinante aventura del pensamiento”.

Antes de entrar en materia examinaremos unos pocos conceptos básicos
aclaratorios :
Como todo el mundo sabe se denominan
Objetos Volantes No Identificados ( OVNI ) a centros de energía intencional que por
determinados motivos operan en la biosfera terrestre. El profesor de la universidad de
Mississippi J.H. Bruening los define así : “Los UFOs ( unidentified flying objects )
son fenómenos de naturaleza paranormal controlados por entidades intencionales
inteligentes , que consisten , entre otras cosas , en un complejo despliegue teatral
destinado a ser contemplado por espectadores seleccionados de antemano por ostentar
rasgos culturales específicos , con el propósito de ofrecer un estímulo sensorial
manipulador y provocar determinadas reacciones en el observador.” “Se
trata -apunta Bruening- de alguna representación del tipo Véalo usted mismo y
luego cuénteselo a otros , un montaje diseñado para influir en la conducta del colectivo
de indivíduos al que va destinada”. De la proposición anterior se infiere que el
OVNI es en sí mismo un verdadero mecanismo de contacto.
Por su parte Dennis Stillings considera que los Visitantes no son
subjetivos ni objetivos sino
omnijetivos y provienen de un cosmos omnijetivo extramuros de la matriz universal del
espacio , el tiempo y la materia.
Actúan cual agentes ultraterrestres de demolición cultural ,
enfrascados en un vasto proyecto de remodelación sutil pero irreversible no sólo de las
ideas éticas , religiosas y metafísicas del hombre , sino de la entera constelación del
conocimiento y la cultura humanas.
Multitud de registros históricos dan testimonio de la presencia en la
biosfera de aeroformas desconocidas desde hace milenios. En tan dilatado período
razas que hay que suponer con medios ofensivos perfeccionados no han decidido
invadirnos ni arrasar nuestro planeta subdesarrollado. En pura lógica estamos
autorizados a deducir que el pacifismo es la tónica general de las civilizaciones intrusas
, y que por consiguiente tampoco nos van a atacar en el futuro. Ya que en términos
generales , y salvo excepciones puntuales , se tratará de especies no agresivas que han
superado la etapa evolutiva de la conquista por métodos violentos. Una conclusión
harto tranquilizadora.
La abundancia y sobre todo la abrumadora diversidad de aeronaves y
pilotos observados , casi todos distintos , autoriza a pensar que la interacción
Espacio-Tierra
está siendo orquestada por un sinnúmero de civilizaciones exteriores que acuden , por
importantes razones , a esta olvidada esquina de la galaxia. O también que no se
trata de ovnis y ocupantes reales de carne , hueso y metal , sino de falsos vehículos y
figuras antropomórficas materializados ex profeso ante nuestro aparato sensorial ,
con el fin de que nos forjemos de Ellos una determinada imagen de su conveniencia (
por ejemplo que son tan “humanos” como nosotros
). Lo que parece claro es que
las actividades de los exonautas se someten a alguna autoridad centralizadora que
impone una férrea disciplina y coordinación de conjunto en sus multitudinarias y
variadísimas intervenciones farandulescas , como demuestra el hecho tan llamativo de
que todos y cada uno de los millones de intrusos hayan cumplido rigurosamente en el
último medio siglo , sin excepción alguna , tres significativas normas de
comportamiento : No perturbar jamás bajo ninguna
circunstancia el statu quo doméstico ; no aportar al gran público ni una sola prueba
incontestable de su existencia ; y abstenerse de iniciar un contacto abierto.
Para el caso de que los inmigrantes de otros ecosistemas celestes basaran
sus operaciones en criterios pragmáticos de optimización de resultados , el contacto
deberían organizarlo para alcanzar con eficacia una serie de metas de su interés
programadas de antemano. Tendrían prohibido interferir y ocasionar alteraciones de
consideración en los asuntos internos , y al mismo tiempo soslayarían en lo posible los
efectos secundarios perjudiciales de sus manipulaciones , salvo los mínimos inevitables a
compensar tal vez con las ventajas emanadas del contacto mismo.
El pensador francés Aimé Michel interpreta el contacto como “un
intercambio , lo más completo posible , entre diferentes comunidades , a todos los niveles
y en cualquier terreno imaginable”. Cuando la gente habla de que “no hay
contacto” , se refiere inconscientemente a este variante de comunicación en ambos
sentidos , notoria y pública.
O como indica el mismo Michel : “Aunque el Sistema X sea múltiple en su
procedencia y motivaciones ,
en todo caso obedece con rara unanimidad -hasta donde nuestras observaciones nos
permiten calibrarlo- a una ley constante sobre un punto determinado , a saber :
descartar el contacto generalizado.” Pues lo que cabría esperar a estas alturas es que
ya hubiesen mostrado a todo el mundo cómo funciona su modelo ideológico y cultural ,
qué clase de vida se permiten , y qué tesoros tan atractivos se despachan aquí como para
que se hayan aventurado a cruzar muchos años-luz hasta arribar a una vulgar mota
cósmica perdida en el borde de la Via Láctea.
Por el contrario y para nuestro perenne desconcierto están y no están , se
complacen en una inexplicable ejecutoria esquizofrénica : se exhiben a propio intento y
sin el menor pudor en nuestro espacio aéreo , y sin embargo eluden
aportar sus credenciales al Presidente , Parlamento y Academia de Ciencias. “Un
comportamiento sorprendente ….. si no fuese todo en Ellos confuso y
contradictorio.” Como ha comentado Michel , la estridente ausencia del contacto es
uno de los elementos más significativos del magno festival del absurdo extraterrestre , y
el problema número uno que nos plantea el fenómeno. Suponiendo que su mecánica
cerebral se asemeje a la nuestra , y que su conducta obedezca a patrones lógicos , han de
esgrimir motivos extremadamente poderosos para no dar la cara y actuar de forma tan
incongruente.

NORMAS DEL CONTACTO SIDERAL

En cuanto a la metodología y cauces procedimentales del trato
institucional entre remotas esferas de vida , partimos por desgracia de cero. Sólo
poseemos referencias de una de ellas -que por cierto no es ningún ejemplo- , el
insignificante planetoide de sangre , sudor y lágrimas , huero de sobresalientes
paradigmas , en el que hemos nacido. Desconocemos las leyes cosmosféricas de la
exosociología , en qué mutua fase evolutiva se aconseja entablar el contacto , con qué
categorías de humanidades , mediante qué técnicas de simbiosis social y en virtud de qué
justificadas
razones.
Las generaciones venideras quizás encuentren explicaciones a tantos desalentadores
interrogantes sobre la normativa del canje de embajadores entre estirpes planetarias y
transdimensionales. Por nuestra parte , y a falta de antecedentes y de un derecho
comparado de relaciones interplanetarias , hemos de contentarnos con ejercitar la
imaginación controlada , y recomponer como Dios nos dé a entender y en base a
imprecisos datos aislados el imposible rompecabezas de un contacto
racional.
Quizás constituya precepto general la ausencia de vínculos entre especies en un
primitivo estadio de desarrollo. Más adelante , conforme alcancen un cierto grado de
madurez , se estrenarían clandestinas comunicaciones unilaterales al estilo de las que
sufrimos en la Tierra , y finalmente un trato normalizado en ambos sentidos. Es de
suponer también que una eventual confederación intragaláctica haya diseñado por
experimentación fáctica la ingeniería social pertinente capaz de inculcar
paulatinamente en las razas jóvenes las sofisticadas metas de vida y pensamiento
corrientes en culturas millones de años más avanzadas , sin hacerlas sufrir
innecesariamente el trauma del contacto abierto ni ocasionarles perniciosos efectos
colaterales.
Pudiera ser que un acercamiento mutuo se conceda en exclusiva a las
especies evolucionadas , y que el aislamiento temporal ( al menos parcial y de la raza
inferior con respecto a la más desarrollada ) sea la tónica con respecto a asentamientos
en su primer estadio de despegue cultural.
¿ Vivimos en un planeta joven y por ello la transferencia de información
en dos direcciones no está aún formalizada ?. ¿ Somos una excepción , resultan
atípicas y claramente anormales la agresividad , opresión e historia bélica que
imposibilitan la convivencia civilizada en este salvaje rincón de la nebulosa ?. ¿ O
estamos experimentando la secuencia rutinaria de freno/aceleración del contacto que
ha tenido lugar anteriormente en billones de orbes habitados ?.
Nos iluminaría saber en base a qué razonados criterios se ha planeado la
amplísima separación de los cuerpos celestes en los abismos del espacio , por qué se
sitúan tan remotos entre sí las galaxias , soles , planetas y satélites.
¿ Se trata de una sensata cautela en previsión de indeseables invasiones por parte de
colectivos inmaduros pero dominadores de cierta tecnología ?. ¿ Una prudente y
transitoria reclusión con el fin de postergar prematuras relaciones entre culturas de
escaso crecimiento , carentes aún del imprescindible civismo cósmico
?.
Tal vez las vastas extensiones interplanetarias constituyan un hinterland protector de
seguridad , el destierro obligado con objeto de que humanidades irresponsables no
logren perturbar a sus vecinos siderales. La tecnología de los viajes espaciales sólo se
otorgaría en tal caso cuando se constate un desarrollo moral paralelo. El
no-contacto sería de este modo provisional , una aconsejable cuarentena precautoria.
Por ahora se encontrarían interrumpidas las normales comunicaciones interespaciales
debido a incorregibles violaciones históricas , por parte del sistema terrestre , del
ordenamiento ético-jurídico vigente en la
cosmocracia.
Expresado en léxico teológico , el citado bloqueo ocasional de relaciones abiertas
bilaterales sería producto del pecado original del hombre , de la caída de Adán y Eva o
de la rebelión de Lucifer ; un aislamiento causado por disfunciones iniciales en la
ética universalista autóctona. De igual modo la teoría del confinamiento punitivo de
este planeta es vigorosamente defendida por los autores anónimos del tratado
cosmogónico The Urantia Book ( Chicago , 1955 , 2097 páginas ).

DERIVACIONES DE UN EXTEMPORÁNEO CONTACTO ABIERTO

Analizaremos en la presente adivinanza un campo casi inexplorado de la
prospectiva geopolítica : lo que se precipitaría sobre la ciudad planetaria alegre y
confiada si los hombres del espacio se enzarzaran de repente , y sin un previo lavado de
cerebros de la población , en un despliegue de aparatosas demostraciones de su
presencia ( lo que por todos los indicios nunca va a ocurrir ). O su versión doméstica
más tranqulizadora : cuando el inquilino de la Casa Blanca se asome a la pequeña
pantalla con una sonrisa optimista y ofrezca a los 6.000 millones de coetáneos el
discurso más famoso de su mandato :
“Como Presidente de los Estados Unidos de América y mandatario de la
primera potencia del siglo XX , asumo la responsabilidad de revelar finalmente al
mundo la verdad sobre los objetos volantes no identificados , tras una larga etapa de
necesarias investigaciones y obligada prudencia ante lo desconocido. Ciudadanos :
hemos comprobado que hay vida inteligente en otros planetas y dimensiones. Los
extraterrestres nos visitan desde hace milenios , en calladas y benefactoras misiones de
asistencia , exploración y estudio. No debemos temer nada de nuestros vecinos del
espacio sino todo lo contrario , congratularnos de su inestimable presencia , ya
que tenemos mucho que aprender de su comportamiento ejemplar y fraternales
actitudes. Los expertos han verificado con la máxima seguridad que se acercan en son
de paz , y de ninguna manera se proponen invadir ni dominar la
Tierra.”
“Los hombres y mujeres del espacio que nos tienden la mano son seres humanos con
virtudes y defectos como nosotros , sólo que más avanzados en ciencia , tecnología y
convivencia social. Y una buena noticia : sin dejarse ver a las claras ni interferir
directamente en los asuntos domésticos , nos siguen prestando una gran ayuda para
resolver los graves problemas que aquejan a la humanidad : superpoblación ,
agotamiento de los recursos energéticos , deterioro ecológico , clima bélico a todos los
niveles , amenaza de invierno nuclear , déficit ético generalizado , pobreza , injusticia
…. Hemos de felicitarnos por tanto de contar con amigos del cosmos tan altruístas y
civilizados , con los que las grandes potencias han acordado al fin establecer relaciones
diplomáticas , visitas mutuas e intercambios culturales , tecnológicos , económicos y
comerciales. Inauguraremos así una nueva era interplanetaria de progreso , paz y
hermandad , el más afortunado acontecimiento de la historia humana”.
Si anuncio tan inocuo respecto a trabar amistad con entidades benignas de
elevado status espiritual se hiciera público en el porvenir , este orbe fascinante y maldito
elegido por Jesús de Nazaret nunca volvería a ser el mismo.
¿ Cómo nos comportaríamos al toparnos cara a cara con seres evangélicos oriundos de
planos en la estratosfera del cosmos ?. ¿ Qué sacudidas estremecerían al cuerpo social
?. Y sobre todo ¿ cuál sería la reacción de las masas ?.
Turbadoras cuestiones que constituyen un
ingente problema de trascendencia planetaria , y que nunca han sido debidamente
aclaradas y ni siquiera presentadas ante la opinión. ( Es significativo que los estudios
conocidos en los medios ufológicos sobre los efectos del Gran Contacto
son casi inexistentes ). Mucha gente cree vagamente que estamos acompañados en el
enorme universo , e incluso que vehículos foráneos surcan ocasionalmente la
atmósfera. Pero ni siquiera los investigadores profesionales de la exobiología se
han atrevido a tomar conciencia , al menos públicamente , de los desenlaces previsibles
tras la interacción manifiesta con alguna raza externa , no atacante ni enemiga sino
amistosa y de intenciones positivas.
Veamos el punto de vista del doctor
Bruce S. Maccabee : “¿ Qué puede suceder si los humanoides pasan del mito a la
realidad ?. ¿ Estremecerá al mundo tan tremenda revelación ?. ¿ Se derrumbará
la Bolsa , los fieles atiborrarán las iglesias , se desmoronarán los sistemas políticos ?.
¿ Degenerarán los regímenes democráticos en totalitarios ?. ¿ Unirá esta singular
emergencia a la población del globo ?. ¿ Se desencadenará la anarquía ?.
¿ O no ocurrirá nada de esto , y el cuerpo social continuará como siempre salvo con un
cambio drástico en la concepción de nuestro lugar en el cosmos ?. ¿ Es demasiado
dramático este conocimiento secreto como para que pueda ser absorbido por la
humanidad ?. ¿ Nos está protegiendo el Gobierno -el Gran Hermano
orwelliano- de los “invasores” , o más bien de nosotros mismos
?.”
“Las respuestas a estos enigmas son de inmensa importancia , y de ellas depende el
destino del género humano , ya que afectan a los fundamentos esenciales de la
civilización. Deben ser pues administradas con la máxima cautela y delicadeza.
Por otra parte nadie debería caer víctima del pánico , porque todavía no sabemos si nos
enfrentamos a una amenaza , a algún plan de ayuda desinteresada o incluso a un
hermoso proyecto de amor evangélico.”
Si alguna vez tiene lugar una solemne declaración pública acerca de la
realidad de la vida consciente en otros reductos del espacio , es de prever una secuencia
imparable de acontecimientos , que nos proponemos esquematizar en este trabajo
prospectivo sobre las consecuencias económicas, geopolíticas y psicosociales de una
prematura ocupación , pacífica y cooperadora , por las huestes marcianas. (
Reiteramos una vez más que el presente análisis
no considera la llegada de hordas alienígenas destructivas , sino inmigrantes que se
aproximan en son de paz y ayuda )
Las repercusiones del contacto que exponemos a continuación no son
resultado de una imaginación desbocada , sino frias predicciones de disciplinas
académicas como el conductismo de masas , la psicosis colectiva o la psicología del
rumor. Todo ello asociado a la consiguiente moraleja sobre los fundados motivos por
los cuales el contacto oficial debe ser evitado en la presente coyuntura histórica , a
pesar de la bondad de nuestros visitantes.

EFECTOS BIOLÓGICOS : RIESGOS SANITARIOS Y GENÉTICOS

La arribada de exóticas especies filogenéticas , con dotaciones biológicas
muy diferenciadas ,
probablemente en gran número y aclimatadas a astros con diversos parámetros
bioquímicos , vendrá escoltada por su propia cohorte de microorganismos
autóctonos. Virus y microbios aquí desconocidos que tal vez no generen en tierra los
oportunos anticuerpos inmunológicos a corto plazo. Epidemias incontrolables
podrían desatar una mortandad de extremo a extremo del orbe comparable a la Peste
Negra de mediados del siglo XIV,
calamidad que dejó Europa reducida a un erial.
Por otro lado cuando los hijos del cielo vislumbren cuerpo a cuerpo a las
evas terrenales , y habida cuenta de que el pistón , el émbolo y la explosión tampoco
tendrán enmienda en otras latitudes del espacio , vaticinamos un inevitable mestizaje
celeste entre los huéspedes enfebrecidos y horrendos monstruos como Bo Derek.
Apostamos a que los encuentros muy cercanos en la fase erótica han de producir
apasionados romances entre sexonautas y los sexángeles de la especie doméstica. Si
el cruce Espacio/Tierra no deviene estéril , surgirá una inédita raza de androides cuya
configuración genética es un misterio , y que pudiera ocasionar un deterioro
eugenésico.
Ignoramos todavía si los híbridos alieno/terrestres van a ser mutantes mozartianos o más
bien personajes afectados de graves anomalías teratológicas :
yetis , hombres-lobo , engendros con rasgos zoológicos , subnormales , criminales natos ,
etcétera.

IMPERIALISMO CULTURAL DEL CONTACTO

La historia ha demostrado una y otra vez que siempre que una cultura
superior coloniza a otra subordinada,
ésta pierde sus señas de identidad y acaba como una pésima imitación degenerada de la
raza dominante , por incapacidad de adaptarse a los parámetros culturales y régimen de
vida importados. Como notorios ejemplos , los casos de
indios precolombinos/colonizadores españoles , pieles rojas/ inmigrantes del Myflower ,
y pueblos primitivos/hombre blanco.
Si los “bárbaros del espacio” cayeran en la tentación de desembarcar a la
vista de todos , tarde o temprano impondrían sus benditas pautas civilizadoras aun por
medios no coercitivos , y así dejaríamos de ser fieramente humanos hasta terminar
domesticados a su estilo y semejanza. Muchos no seremos felices desde luego en el
flamante y ordenado paraíso , y añoraríamos sin remedio las ventajas animalísticas del
viejo orbe caótico , atrasado y conflictivo , zarandeado gracias a Dios por pasiones y
concupiscencias de toda laya , donde uno es libre de pecar sensualmente en el ahora y
pagar las consecuencias en incomodísimos plazos del
mañana.
Contacto = Contagio. El roce con maestros ultraevolucionados forzará también un
crecimiento humanístico artificial y demasiado rápido , causando desequilibrios ,
disfunciones y anomalías de asimilación en el metabolismo anímico de la estirpe
colonizada. Excesivo conocimiento en poco tiempo predispone a la dispepsia
intelectual y emocional , propia de un empacho de cultura.
La inapreciable ventaja del no-contacto es que nadie viene a hacernos las
propias tareas , y semejante estado de necesidad espolea la creatividad del hombre ,
imprescindible para construir un futuro mejor. El cartel de
planetas parece haber logrado hasta ahora un ingenioso equilibrio entre la masiva
exhibición de sus ingenios aéreos o fugaces apariciones ocasionales. Si las
aeroformas se convirtieran en efemérides habituales su presencia resultaría
incuestionable , y ya no plantearían fructíferos interrogantes a los absortos espectadores
del orbe azul , lo que embotaría nuestro interés en perseguir la verdad , que como se sabe
es el motor de la ciencia y el progreso. Llegaríamos por este mal camino a la pereza
pura y dura de desentendernos de los problemas inmediatos que afectan al mundo
moderno , con la ilegítima pretensión de que nos los resuelvan las inteligentes zoologías
estelares.
Supongamos que los argonautas llueven del plano etérico y nos regalan
toda una biblioteca de memorandums sobre las panaceas de nuestros dolorosos
apuros. Sin duda nos acostumbraríamos ipso facto a cualesquier ayuda gratuíta del
exterior , hasta considerarla rápidamente como merecida y normal. Desaparecería
entonces el esfuerzo investigador , sustituído por la molicie hermanada con atrofia
mental , y tanto la ciencia como el espíritu emprendedor quedarían estancados. Esta
adinamia y fobia a los desafíos supondrá una peligrosa degeneración racial. Si no
resolvemos las dificultades por nosotros mismos , nunca aprenderemos de primera mano
las insustituíbles lecciones de la experiencia , y terminaremos involucionados por la
entropía cultural , promocionada indirectamente por el contacto abierto.
Por otra parte el trasvase de tecnología avanzada desde otros ámbitos
vibratorios es una operación cuajada de dificultades. Aplicar los royalties de
importación exigiría aprender antes la ciencia alienígena y readaptar de arriba abajo la
infraestructura industrial y los procedimientos de ingeniería. “¿ De dónde
obtendríamos las ingentes aportaciones de capital necesarias para esta gran
reconversión ?”.
La polución extraterrestre se
manifestaría asímismo en una admiración incondicional de los aborígenes hacia esos
trotamundos de la exosfera. De ahí a una ciega adoración y al fanatismo sólo hay un
paso. Una suerte de oligofrenia snob nos impulsaría a imitarlos sin
discriminación , en boba renuncia a nuestras genuínas constantes históricas y
ambientales. Y la tendencia a idealizarlos se convertiría en adicción , hasta el punto
de rendir culto a “nuestros dioses salvadores del olimpo espacial”. Habríamos
fundado la subhumana religión del tercer milenio.
Felicitémosnos de que un principio universal de no-intervención en otras
comunidades autosuficientes vedaría un contacto tan pernicioso para la parte más débil ,
en este caso los que para Rousseau éramos adorables salvajes terrícolas.

SHOCK TRAUMÁTICO Y EXPLICACIONES INAPLAZABLES

Imaginemos la tremenda sorpresa del
ciudadano medio , al que la fauna política ha venido inculcando
la halagadora falacia de que somos los reyes solitarios y la guinda en una insondable
Creación huera de energía vital. Y que de repente le hurtan esta consoladora memez
demagógica y se entera de que le han nacido otros hermanos de padres desconocidos ,
con estrambótica figura antropomórfica e intenciones por ver. Tras quedarse
estupefactos con la ( ¿ buena ? ) nueva , los lugareños que pagan dócilmente sus
impuestos , presa de la inquietud y de una morbosa curiosidad , acosarán a los medios
oficiales con una frenética e incontenible andanada de interrogantes de sentido común ,
a los que habrá que contestar a marchas forzadas , sin mentir ni echar balones fuera:
¿ Cuáles son las características fisiológicas , mentales y emocionales de los
nuevos huéspedes ?; condiciones de vida somática en sus habitat de origen ;
lenguajes ; existencia cotidiana ; trabajo ( ¿ cómo se remunera el sudor de esas
frentes ? ) ; organización económica ( ¿ circula el dinero ? ) y justicia
social ( igualdad/desigualdad , opresión y libertad , ¿ hay clases ? ); familia
; emparejamiento , cómo practican el sexo y hábitos amatorios ; pautas culturales ;
técnica política y modos de gobierno ( democracia versus dictadura ) ; postulados
éticos, moral colectiva e índice de egoísmo/altruísmo ; concepciones cosmogónicas y
cosmológicas ; teorías científicas y principios filosóficos ; teología , idea de Dios ,
tratos con la divinidad y religiones formales ; Adelanto tecnológico
;
Poderío militar y arsenales de destrucción; cuántas especies planetarias nos observan y
en qué se distinguen de nosotros y entre sí ; liderazgos , cooperación/competitividad y
coordinación o caos entre las diversas culturas visitantes ; plan de conjunto respecto a
sus actuaciones en la Tierra ; control colonizador ejercido ; de qué planetas físicos ,
niveles dimensionales y planos vibratorios proceden ; cuáles son sus propósitos ( ¿
pedazos de pan o vienen en son egoísta o a hacer daño ? )
; Por qué demonios acude tan nutrida marabunta
E.T. a este geoide conflictivo y del montón ; qué maravilloso paño se despacha aquí
para atraer a tanto pez gordo del cosmos ; desde cuándo pululan en la atmósfera y qué
tiempo se van a quedar ; qué operaciones ( de cualquier tipo) ejecutan en la biosfera ;
actitudes e intenciones concernientes a la población terrestre ; planes para el futuro ;
por qué no se posan -como todo el mundo espera- en el césped de la Casa Blanca ; ¿
los ha redimido Jesucristo ? ; ¿ van a erradicar el cáncer ? ; ¿ piensan explotarnos
? ; ¿ respetarán a nuestras mujeres ?
……
Y un largo etcétera de ansiosas preguntas que pondrán de manifiesto la insaciable avidez
de información respecto a un candente problema que afecta de lleno a los colonizados ,
asunto tan proclive además al sensacionalismo. Una expectación al rojo vivo y harto
justificada que habrá que satisfacer a toda costa y lo que es peor , en detalles concretos.
El público sobreexcitado , ahito de medio siglo de engaños , ya no se conformará con la
antigua profesión de ignorancia ni las candorosas explicaciones de las autoridades para
calmar los ánimos. Y coaccionará de forma incontenible mediante una apasionada
exigencia de datos reales.
Y desde luego mucho ojo con entreabrir los arcanos del contacto ante la
opinión mundial. Esta declaración única en la historia de que los marcianos han
aparecido , si llegara a proclamarse , será una medida irreversible y maximalista sin
posible marcha atrás , la clásica opción del tipo o todo o nada. Llegado el momento
de reconocer lo más mínimo sobre la presencia de extraños en la noche espacial , ya no
cabrá frenar el proceso y habría que confesarlo todo , con los resultados fácilmente
imaginables.
Racionar la verdad goza por fortuna de límites. Por mucha terapia del
cuentagotas y la cal y arena que apliquen los servicios de inteligencia para dosificar las
confidencias sobre la quinta columna de Venus , la presión social del “¡¡ Queremos
saberlo todo !!” se volverá irresistible. Al principio se intentaría amansar a las fieras
arrojándoles noticias amañadas hueras de contenidos

Empero , ante la ebullición popular en aumento , es inevitable que por una u otra via se
vayan filtrando retazos de los informes gubernamentales ultrasecretos , basados en
hechos constatados referentes a la colonización espacial.

Dichos memorandums queman por sí mismos y constituyen un arma de
doble filo. Por un lado exponen los aspectos tranquilizadores del contacto , que son
mayoría abrumadora y se pueden divulgar sin problemas. Pero dan cuenta al mismo
tiempo del surrealista e incluso repugnante aspecto físico de algunos homúnculos
platillescos , capaces de provocar el susto en la turbamulta. Y de algo mucho peor :
de presuntas actuaciones minoritarias , puntuales y esporádicas ( que no hacen ley pero
que incuestionablemente están ahí ) , harto llamativas y , a primera vista , de
naturaleza cuasi-delictiva. Se trata de una extraña y variada serie de
misteriosos “eventos negros” , mal conocidos y de los que no poseemos todavía una
explicación
convincente.
Las citadas anomalías tal vez sean producto del funcionamiento normal de las leyes
naturales , incluído el principio equilibrador del karma , denominado proceso de causa
y efecto. Las regularidades de la naturaleza , aunque a veces cueste creerlo debido a
nuestra ignorancia actual de ciertos mecanismos universales que a primera vista nos
parecen negativos , según referencias gestionan siempre el bien común en conjunto , en
profundidad y a largo plazo. También podríamos responsabilizar de estas acciones
prima facie hostiles a las racionales y justificadas decisiones del equipo de altos
regidores invisibles del planeta , como un subproducto -que algún dia resultará
aclarado- de sus legítimos actos gerenciales para el mejor fin de la raza
humana.
Cabría asímismo atribuir estas aparentes atrocidades aisladas , que por fortuna no son la
tónica general, a algún grupúsculo marginal y no representativo de ufonautas
malintencionados , quienes por enigmáticas razones actuarían fuera del control de una
hipotética “policía interdimensional”. Se trataría en último extremo de entidades cuyo
poder real para ejercer la negatividad pudiera estar muy restringido. Y es más ,
estaría dentro de lo posible el funcionamiento de un pacto previo libremente acordado
entre las aparentes “víctimas” y sus intangibles “agresores” , en orden a vivenciar por
ambas partes determinadas experiencias educativas , planeadas con el propósito de
impulsar el mutuo aprendizaje evolutivo.
Sean cuales fueren las causas de la amplia constelación de hechos
condenados , el caso es que si llegasen a trascender a la ciudadanía en los prolegómenos
de un contacto masivo , van a agravar aún más la alarma social , y son capaces de poner
al rojo los miedos ancestrales de la humanidad. Seguidamente exponemos un
muestrario de lo que algunos hipocondríacos cósmicos interpretarían como hostilidad
alienígena o maldades gratuítas de los dioses tutelares de la humanidad :

CATÁLOGO DEL BESTIARIO ALIENÍGENA Y PRESUNTAS AGRESIONES
AL GANADO HUMANO

– Traumáticas abducciones paranormales de millones de sujetos víctimas de sórdidas
manipulaciones clínicas y ginecológicas , hibridación genital e implantes corporales
como dispositivos de control remoto.

– Rapto de terrícolas , tal vez reacondicionados en remotos centros de vida.

– Posesiones anímicas y obsesiones psíquicas ( ¿ la esquizofrenia es quizás
una de ellas ? ) , causadas
-se dice- por mortales de inmadura evolución que tras su fallecimiento infectan por
decenas de miles de millones
( a juicio de Ramatis ) la atmósfera astral que circunda e interpenetra
dimensionalmente la Tierra. Criaturas desencarnadas que según múltiples
referencias se dedicarían a instilar en la mente y emociones de personas con
inclinaciones antiéticas el odio y el resentimiento , impulsos de actos criminales ,
adicción al alcohol , el sexo y las drogas ,
e incitación a una amplia gama de delitos y conductas inciviles.
( Léase a este respecto el sobrecogedor estudio de Kyle Griffith titulado War in Heaven
, 1988 , 192 páginas , editorial S/R Press , P.O. Box 60327 , Palo Alto ,
California 94306-0327 , U.S.A. , teléfono (943)-06-03-27 ).

– Mutilaciones de ganado ( según Don Worley sólo en los
EE.UU. se han causado más de 50.000 muertes de animales en los últimos cuarenta
años ) , asociadas en bastantes ocasiones con ovnis y oscuros helicópteros fantasmas que
no pertenecen a la Fuerza Aérea.

– Reiterada presencia de aeroformas en instalaciones militares de elevado carácter
estratégico , arsenales y polvorines , factorías atómicas , silos de misiles balísticos y
demás áreas de alto secreto logístico.
– Misteriosa desactivación -diríamos que intencional-
de explosivos nucleares , destrucción de cohetes ofensivos en pleno vuelo y sabotaje de
pruebas astronáuticas.

– Apagones eléctricos inexplicables , raros incendios provocados y accidentes
repetitivos con visos de ser deliberados. ( Sospechosos siniestros que han sido analizados
por el cónsul italiano Alberto Perego ).

– Combustiones humanas
espontáneas.
– Fuegos tal vez no aleatorios que una y otra vez fulminan a niños cuando se
encuentran solos en el hogar , a inquilinos de asilos para ancianos y a pacientes de
hospitales psiquiátricos.

– Numerosos vehículos atestados de peregrinos que sufren percances cuando acuden a
o regresan de conmemoraciones religiosas.

– Frecuente exhibición de humanoides deformes y yetis
malolientes.

– Monstruos de horrible aspecto y hedor sulfuroso asociados a casos OVNI y a
episodios diabólicos.

– Animales fantasmas con características paranormales ( se vuelven invisibles
cuando les conviene , eluden cualquier acoso o cacería y son inmunes a los disparos a
bocajarro ) ,
que se materializan sin venir a cuento en zonas urbanas
( pumas , panteras , canguros , aves gigantes cuasi-humanas , etcétera ).

– Descomunales serpientes oceánicas y monstruos lacustres.

– Entidades que según variadas referencias habitarían en el interior del cuerpo rocoso
planetario aunque en otra dimensión vibratoria ( bajo la Antártida , el desierto de
Gobi o el Mount Shasta de California , etc. ) ( Los intraterrestres ).

– Presuntas civilizaciones suboceánicas de seres anfibios , humanos e inteligengtes ,
que comparten el globo terráqueo con los habitantes de la superficie.

– Los diminutos elementales que viven entre nosotros pero en otra frecuencia
vibratoria : hadas , ninfas , gnomos , elfos , sílfides , duendes , salamandras……

– Inteligencias no antropomórficas y seres de cuerpo energético , oriundos de niveles
dimensionales alternativos , que suelen interaccionar con los humanos.

– Los curiosos Hombres Vestidos de Negro ( Men In Black o MIB ). Sujetos a
todas luces interdimensionales que se complacen en amenazar cortésmente a los testigos
visuales de aeronaves desconocidas ( absurdos apercibimientos que por suerte nunca se
cumplen ).

– Daños corporales , enfermedades e incluso homicidios ocasionados por supuestos
OVNIs “hostiles”. ( Pudiera tratarse de meros efectos colaterales de la radiación
emanada por sus sistemas de propulsión ).

– Consistentes rumores acerca de UFOs accidentados ( a propio intento ) ,
cadáveres de pasajeros y hasta argonautas vivientes , resguardados en instalaciones
paramilitares de máxima seguridad.

– Hipotético pacto bilateral de mutuas concesiones , suscrito décadas atrás entre la
elite del poder U.S.A. y ciertas facciones de alienígenas que no son trigo limpio.
E.T. negativos que le estarían tomando el pelo al gobierno norteamericano , al cederle (
sabe Dios a cambio de qué ) la patente de armamento futurista y “revolucionarios”
ingenios aéreos ; chismes que cuestan una fortuna y que lustro tras lustro nunca
llegan a funcionar.

Como acabamos de ver , un panorama de entidades y fenómenos de lo más
extraño y amenazador a primera vista , que si saltara a los media es de temer que
recaliente a la impresionable opinión pública hasta límites inmanejables.

PÁNICO E HISTERIA COLECTIVA

Cualquiera que recapacite sobre los eficientes artefactos que surcan
nuestro cielo difícilmente azul caerá en la cuenta del peligro potencial que
representan. Con sus altos niveles de inteligencia y adelantos científicos contarán a
buen seguro con armas capaces de pulverizar a nuestros ejércitos con una terrible
capacidad de agresión. Si Ellos
planearan una ofensiva , no disponemos de la menor posibilidad de defensa ; estamos
en sus manos. Incluso recurriendo a los novísimos artefactos de la llamada Guerra de
las Galaxias
( S.D.I. ) seguimos inermes ante el potencial bélico de otras armadas del espacio , una
situación por demás inquietante.
De otra parte es un lugar común que escuadrillas de astronaves rondan por
la atmósfera pero no se dejan ver a las claras. ¿ Qué mejor detonante del miedo que lo
desconocido , máxime si no pertenece a lo humano ?. Pavores que encontrarán
terreno abonado respecto a una opinión previamente condicionada por varias décadas de
truculencias exaltadoras de la supuesta perversidad extraterrestre. Una lamentable
propaganda anti-cosmos que se ha venido plasmando en tebeos infantiles , novelones de
ciencia-ficción , filmes de grotescos humanoides que nos fulminan con rayos de la
muerte y culebrones de terror alienígena que pintan el peligro espacial como una horda
de engendros repulsivos que maquinan conquistar la Tierra, abusar de la población
femenina y esclavizar a la raza humana.
La nefasta imagen que se ha promovido de los extrasolares es un
excelente caldo de cultivo para que se dispare la propagación de los más demenciales
rumores acerca del maligno populacho marciano que acecha dispuesto a cometer mil
fechorías. Ni que decir tiene que el horror y repugnancia del hormiguero humano
ante una ola de infundios sobre la malevolencia y fealdad de los asaltantes exteriores (
a los que siendo invisibles cabe acusar impunemente de los crímenes más atroces ) ,
puede muy bien desatar un ciego temor biológico , el odio interplanetario y una violenta
ufofobia. Llegados a este extremo , ya no seremos ciudadanos racionales sino una
turbamulta incontrolable de paralienoides , víctimas del ciego racismo contra los
extraterrestres.
Pero todavía contamos con agravantes adicionales. Las sospechas de que
los pobladores celestes controlan secretamente este planeta desde los albores de la
historia no son precisamente apaciguadoras. Al igual que su
metódica supervisión ( como haría cualquier Estado Mayor antes de atacar al
enemigo) de áreas neurálgicas como bases militares , instalaciones atómicas , centrales
eléctricas , nudos de comunicaciones , torres de microondas , embalses de agua potable ,
depósitos de gas y petróleo y otros centros estratégicos vitales para la defensa y el control
social de las naciones. Y en la misma dirección preocupante abundarían los
vislumbres de que los foráneos , o algunos de ellos , parecieran misteriosamente
conectados con la relación de sabotajes y actuaciones perturbadoras que ya hemos
enumerado.

Con este puñado de indicios en la mano cabría postular la presunta hostilidad , limitada
y selectiva ,
no de todos , sino sólo de algunos cosmonautas en particular.
Si la opinión tomara repentina conciencia de tan llamativos incidentes , alarmistas
aunque sean más bien raros y esporádicos,
la sorpresa inicial se trocaría a no tardar en conmoción pública,
y “los ánimos podrían sobreexcitarse hasta límites impensables si para colmo los
venusinos presentan un aspecto inusual y antiestético vistos de cerca. Disturbios y
multitudes en alocada huída sacudirían la superficie terrestre”.
Las vias de comunicación quedarían bloqueadas y las fuerzas de seguridad
se verían impotentes para contener la ola de vandalismo y saqueos. Habría que
instaurar la ley marcial con tal de mantener el orden público y atenuar la espantada de
las muchedumbres. A su vez proliferarían los suicidios y derrumbes emocionales , y
los hospitales psiquiátricos terminarían abarrotados.
En este contexto más vale recordar el pavor nacional que provocó la famosa
emisión radiofónica de Orson Welles , una adaptación extremadamente realista de
La guerra de los mundos de H.G. Wells. En aquella fatídica noche del 30 de
octubre de 1938 un millón de estadounidenses se tragaron la píldora de que los
homúnculos del vecino planeta rojo comenzaban a invadir la Tierra y estaban
aniquilando el sacrosanto estilo americano de vida. El país se estremeció
del Atlántico al Pacífico en el mayor estallido de espanto colectivo que se recuerda.
El caos tomó posesión de millares de hogares , que se aprestaron a defenderse por
cualquier medio de la ofensiva marciana.
¿ Estamos hoy más maduros que hace cinco décadas ante la perspectiva del
vis a vis con una inteligencia
extraterráquea ?. Tal vez no , porque en ese largo período los gobiernos han optado
por desinformarnos al respecto y continuamos tan ignorantes y vulnerables como en
aquellos tiempos del cuplé. El precedente del genial realizador de Ciudadano Kane
es una señal de alarma a tener en cuenta , en el sentido de que una súbita puesta en
escena del contacto visible es capaz de azuzar reacciones viscerales en cadena que operen
como una bomba psicológica , de la que el género humano nunca pueda ya recuperarse.
Desde aquella inolvidable velada neoyorquina del año 38 las altas esferas
de Washington se muestran hipersensibilizadas ante la eventualidad de informar
-y acongojar- a la opinión pública sobre la problemática
extramundana. Y de cara al futuro han ordenado administrar con la máxima
prudencia cualesquier noticia al rerspecto , mediante consignas de quitarle hierro al
dilema ovni y negarlo todo aunque se caiga en el ridículo. De hecho los datos
suministrados por el estamento oficial han desdramatizado siempre el eventual peligro
alienígena , aun a costa de ocultar y tergiversar la verdad con el cinismo habitual de los
políticos.
El albur de que se desencadene una horrenda sacudida de temor a lo
irreconocible está a la vuelta de la esquina , puesto que de una grey desinformada no
cabe esperar más que nerviosismo y reacciones histeroides. El coste social de que en
su momento oportuno ( en 1947 , cuando se desató la primera oleada de platillos
volantes ) no se haya preparado psicológicamente a la población , se materializará , ante
la menor intentona de contacto sin tapujos , en un desplome de abyecto espanto animal
que hará trepidar el globo. Una pandemia de terror azuzada por la circulación de
rumores a cual más tremebundos sobre los invasores de otros planetas.
Todo es posible en la patología de la histeria colectiva. Y la crónica del
pasado nos enseña que las guerras y dictaduras florecen en situaciones de desasosiego
público. Votantes despavoridos resultan a su vez incontrolables , que es lo último que
desearía un gobernante en sus cabales. Pensemos en los trabajadores , amas de casa ,
colegiales , funcionarios públicos , inversores , financieros , directores de empresa ,
obispos , jerarquías militares , ministros y jefes de gobiernos , todos ellos sobrecogidos ,
esperando lo peor y actuando como elementos coadyuvantes en una contagiosa
estampida social. ¿ Nos precipitaremos algún dia en esta dantesta anarquía ?. No
hay duda alguna : si se propiciara a destiempo un contacto transparente , que no nos
sorprenda encontrarnos con una espeluznante desestabilización a escala planetaria , en
la que todos acabaremos derrotados.

CONTACTO Y ENTROPÍA ECONÓMICA

Tras la presentación oficial y el protocolo de rigor , y una vez normalizadas
las relaciones con los transuránidas , cabe esperar que en el consiguiente toma y daca
nos beneficiemos de una transferencia de ciencia y tecnología de signo revolucionario ,
que arrinconará como inservibles a nuestros arcaicos procedimientos industriales al
uso. Sectores enteros desaparecerán barridos por remozados inventos de alta
productividad , y en poco tiempo florecientes negocios quedarán arrumbados cual trastos
de museo. Sin ir más lejos sabemos que los jupiterinos se desplazan en carros de
fuego veloces y silenciosos , que aprovecharán disponibilidades ilimitadas de alguna
suerte de energía libre. Los turistas de Sueñolandia demostrarían su buena voluntad
cediéndonos la patente de un sistema de propulsión basado en algún combustible barato
, inagotable y no contaminante.

¿ Consecuencias ?. El petróleo perdería su valor estretégico ,
precipitando en su caída la ruína de las factorías de automóviles , desmantelables por
obsoletas.
Al derrumbe de este segmento neurálgico de las economías desarrolladas seguiría el de
la producción aeronáutica , “que se vería abocada al colapso en cuanto salieran de
la cadena de montaje los flamantes modelos de platillos volantes , ante los cuales
nuestros más sofisticados ingenios espaciales parecerían cometas motorizados”.
Por su parte los heraldos de la cuarta dimensión suponemos que
decidieron milenios ha conservar el apolillado deporte de matar en el baul de los malos
recuerdos. Sus cintos no lucen Colts-45 , y por contagio mimético más la dinámica de
la nueva situación , nuestras pistolas se nos caerían de las manos. La carrera de
armamentos subsistiría en los anticuarios , por lo que dejarían de facturarse centenares
de miles de millones de dólares , con sus secuelas depresivas del efecto bola de nieve en
la economía. Aparte de que convertiría en desocupados ( mala cosa ) a los
superpoderosos que hoy exprimen suculentas ganancias en dinero y poder de tantas
guerras y guerrillas tribales , étnicas , civiles y
nacionales.
( Por cierto , ¿ qué vamos a hacer con nuestras 100.000 bombas nucleares almacenadas
?. ¿ Las consumimos tirándoselas al enemigo , y así prevenimos el intolerable
rosario de desgracias del paso a una economía de paz ?.
). En
el mismo limbo del olvido se desvanecería un sinfín de otras ramas del entramado
industrial, que no tendrían razón de ser en el sistema productivo reciclado de arriba
abajo por los axiomas económicos , de superior rango ético , imperantes en la
cosmosfera.
En otro orden de cosas los asesores de las tecnocracias del espacio
recomendarían como meta prioritaria poner fin a la suicida rapiña ecológica , en pro de
evitar el agotamiento de los recursos ( agua , petróleo , bosques , minerales , fauna , etc.
). El comercio actual de materias primas , sustento económico de muchos países en
desarrollo , sufriría drásticas restricciones por motivos conservacionistas,
trocando a los ya pobres en miserables en este vasto sector del
globo.
Y volviendo a los corolarios insoslayables del contacto , al higienizarse los hábitos
nutritivos de millones de personas , pasarían a primer término los alimentos naturales (
vegetales de cultivo orgánico , frutos secos , huevos , leche y queso ) y perderán una
sustanciosa parte de su clientela la ganadería , los mataderos ( ¿ animales en lata ?
; no , gracias ; los preferimos libres en la naturaleza ) , la pesca y manufacturas
de dañinos comestibles procesados.
Igual suerte correrían las fábricas de medicamentos , ya que la dieta
natural , el hábito del ejercicio físico y una vida sana , junto al remedio contra el cáncer
y una prioritaria medicina preventiva , catapultarían al ostracismo laboral al grueso de
la nómina de doctores , enfermeros , farmacéuticos y laboratorios , influyentes
corporaciones que prosperan con la enfermedad y pierden con la salud de la
población. A este respecto es oportuno el comentario de Jesús Álvarez : “La salud
es el primer negocio de la humanidad , por encima de las drogas , las armas o los
ordenadores”. A su vez los enjuagues multimillonarios de la mafia , la prostitución ,
el juego , la extorsión y las drogas se vendrían abajo por sí solos , desguazados por el
efecto de refinadas normas de vida y pensamiento más en consonancia con la nueva era.
Y todo lo anterior no es más que una muestra , ejemplos entre otros muchos
imaginables , de múltiples profesiones y actividades empresariales que se volatilizarían
debido a una caída en picado de la demanda de productos del antiguo régimen , ahora
superfluos.
Por cierto que a un inmenso precio social y económico en pobreza y
desempleo , al menos a corto plazo y hasta que se gestionen los oportunos ajustes , si
consideramos que la prosperidad y el pleno empleo se sustentan en un consumo
incesante y masivo de bienes y servicios , la mayoría de los cuales se volverán
innecesarios en cuanto cortemos en seco el insensato despilfarro actual y aprendamos a
gozar de los deliciosos lujos de lo imprescindible.
Un contacto cara a cara sin la adecuada preparación psicológica actuaría
como una bomba en la línea de flotación del capitalismo : superproducción , decenas de
millones de parados , miseria y desesperanza , y una acongojante depresión económica
junto a la cual el tristemente célebre
Crack del 29 se recordaría como algo deseable. Los Martes Negros serán crónica
rutinaria en Wall Street , y una frenética avalancha de vendedores de títulos inundará
las Bolsas del mundo. Una convulsión económica sin precedentes , originada por el
contacto inoportuno , hará naufragar la riqueza de las naciones acumulada por
Occidente desde la Revolución Industrial.
¿ En qué desembocaría el desmoronamiento psicológico de un vasto ejército
de desocupados ?. ¿ En una proliferación de regímenes autocráticos ?. No sabemos
si se pondrían de moda las dictaduras como en los años treinta , pero por mucho menos
ascendió el bello Adolfo al poder , aprovechando que el populacho atemorizado
clamaba por un “salvador de la patria germana”. No nos engañemos : los Nunca
Identificados no traerán un pollo a cada puchero como preconizaba el rey Enrique IV
de Francia ; al menos durante la terapia de choque del bautizo de fuego del contacto
abierto. Basta pensar que “si alguna versión del socialismo y la propiedad colectiva de
los medios de producción fuesen un principio de vida superior , la economía del mundo
libre entraría rápidamente en barrena”.

LOS OBJETOS NO IDENTIFICADOS , LOCOMOTORA DE LA ECONOMÍA

Una acotación marginal : ¿ podrían los ovnis impulsar el desarrollo
económico ?. Aunque en principio choque , tal vez sí , cual sustitutivos incruentos de
los antiguos combates logísticos.

Así lo contempló al menos la Agencia Central de Inteligencia a mediados
de los años sesenta , en su Report from Iron Mointain on the possibility and
desirability of peace , interesante estudio prospectivo acerca de la eventual reconversión
de la actual industria bélica en una economía de paz estable. Ya sabemos que la
imperfecta estructura del capitalismo , regulada por leyes un tanto aleatorias del
mercado, ha venido impidiendo la coexistencia de la paz con la prosperidad generalizada
, pleno empleo y una tasa aceptable de expansión. Los expertos civiles no han sabido
evitar que el bienestar de las fases de bonanza degenere al cabo del tiempo en una
depresión , lo que se traduce en stocks invendidos , cierre de empresas , despidos y una
peligrosa efervescencia social.
La elite política , hombres de negocios y grandes financieros del llamado
Gobierno Invisible idearon hace mucho una solución tan inteligente como cruel a esta
desastrosa secuencia de crisis periódicas : generar un insaciable y artificial agujero
negro de consumo de bienes y servicios , de elasticidad ilimitada y al margen del
mercado ordinario , incapaz éste de absorber el exceso de mercaderías.
Tal vórtice de extinción masiva de artículos manufacturados es ni más ni menos que la
guerra. Las dos últimas conflagraciones mundiales , y los conflictos de Corea ,
Vietnam y el Golfo , han sido -entre otras muchas- contiendas esencialmente
económicas y reactivadoras del flujo productivo ,
aunque respaldadas también por otras motivaciones sociopolíticas de menor calado.
Después del colapso del imperio soviético y de la clausura de la rentable
guerra fria nos hemos quedado sin oponente al que apuntar los cañones. El
capitalismo , con el fin de paliar sus trágicos altibajos , necesitaría enfrentar el siglo
XXI con el novedoso desafío de otro enemigo ficticio y paradigmático , al que se
combatiría indefinidamente mediante la tercera gran guerra. Pero en el turno del
milenio las bombas de hidrógeno se almacenan por millares y ya no es posible recurrir al
modelo clásico de contiendas entre naciones ( que además son fuertemente
impopulares ) , sin que precipiten una debacle atómica y el entierro ecológico del
planeta , lo que coloca a los conflictos armados tradicionales fuera de juego como
energizadores económicos.
La carrera espacial sumada a la Guerra de las Galaxias ( S.D.I. ) son
ingeniosos substitutos de las luchas fraticidas en pro de mantener a tope la facturación y
la nómina , pero su efecto multiplicador es limitado.
Si se quiere alejar el espectro de la recesión , sin provocar la
autodestrucción del planeta y manteniendo intacto el substrato social del tejido
económico , es imperativo algún remedio más enérgico.
Una alternativa eficiente y por demás diabólica consistiría en inventarse a
la medida la imagen pública de un gran enemigo “carismático” , inextinguible y por lo
tanto a perpetuidad , el antagonista ideal , invisible y omnipresente
al que , para empezar , se le atribuiría cínicamente la presunción -incomprobable- de
existencia. A continuación se organizaría la más legítima de las defensas patrióticas ,
librando pedidos por miles de millones capaces de alimentar año tras año la hoguera
económica y sin derramamiento de sangre , lo que no es poca ventaja ( programas de
investigación , novedosos sistemas propulsivos , armas de vanguardia , dispositivos de
alta tecnología como el S.D.I. , vehículos futuristas , asalto preventivo a otros astros ,
etcétera ).
Ningún contendiente más intangible y ambiguo , y por tanto mejor
manipulable ante la opinión , que una fantasmal Amenaza Extraterrestre , surrealista
invasión marciana a la que cabe asignar todas las malas intenciones y perversidades
imaginables , sin necesidad de demostrarlas. Con el bendito propósito de no precipitar
a la sociedad civil en una calamitosa economía de paz , la CIA en su citado informe
Iron Mountain ha barajado la posibilidad -que no es ciencia/ficción- de que el
Pentágono orqueste otra reciclada guerra fría de dimensiones cósmicas y adaptada a la
era del espacio , bajo la coartada de “prevenir un ataque interplanetario”.
Pugna que iría precedida , como todas las batallas , por otra guerra
psicológica de lavado de cerebros y exaltación de los ánimos que allane la inercia
popular , en una vasta campaña de persuasión colectiva tendente a sembrar la aversión
hacia los malvados ufonautas , y avivar un miedo difuso a la par que cierta tensión
belicista contra “los dinamiteros de la especie humana”. Un estado de opinión que
justifique subsiguientes inversiones en preparativos militares en gran escala.
Con todo habría que escenificar el detonante previo de un nuevo Pearl
Harbour , es decir , inyectar una potente dosis de adrenalina patriótica capaz de
levantar en pie de guerra a una ciudadanía hedonista absorta en la tranquila felicidad
del consumismo.

A estos efectos con la tecnología actual sería factible simular una ofensiva
de los ganimedianos proyectando imágenes holográficas en el firmamento , amén de la
exhibición de ingenios aéreos de frontera que se harían pasar por platillos volantes
agresores. Como alternativa opcional , y para el caso de que nuestros inexistentes
“enemigos” iniciasen un contacto abierto desde el espacio exterior , el pacífico
intento de acercamiento podría ser arteramente tergiversado por los servicios de
inteligencia , presentándolo ante la opinión como una temible invasión alienígena. El
gran pretexto capaz de justificar un titánico esfuerzo industrial necesario para poner en
marcha “la defensa permanente de nuestro espacio jurisdiccional en el cosmos” , y de
paso reavivar la demanda hasta el fin de los próximos tiempo
El lector estará pensando que todo lo anterior suena a fantaciencia.
Pues bien , en un discurso dirigido el 3 de diciembre de 1985 a los alumnos de un
colegio de segunda enseñanza en Fallston ( Maine ) ,
Ronald Reagan reveló que en su reciente cumbre de cinco horas con Gorvachov en
Ginebra , ambos dignatarios habían acordado olvidar sus diferencias y aunar el doble
poderío militar de
EE.UU. y Rusia , en la eventualidad de que se produjese un ataque contra la Tierra
desde otro mundo. Y refiriéndose de nuevo a una posible confrontación
interplanetaria , el Presidente americano expresó el 3 de mayo de 1988 , ante el
Foro Nacional de Seguridad Estratégica , que la humanidad se uniría en un solo bloque
para hacer frente a una amenaza extraterrestre.

DERRUMBE DE LAS INSTITUCIONES

Si yo tuviera una escoba….. ¡ cuántas cosas barrería ! , rezaba una
cancionceta de mediados de los setenta. Tantas cosas como se llevará por delante el
huracán del contacto. El panorama de lo que derribarán las trompetas de Jericó en
el contacto público es de nunca acabar. Los efectos de la metalógica extraterrestre
, calcada de vigentes utopías siderales , resultarían devastadores para nuestro sistema de
creencias y las actuales relaciones de poder/sumisión. También serían violentamente
trastocados la razón de ser y el rol de los indivíduos en la arcaizante sociedad que dé
paso al contacto.
En contraste con el avanzado saber y
acatamiento de las leyes naturales por parte de los pensadores de la Via Láctea , los
periclitados dogmas de nuestras ciencias experimentales fenecerán arrumbados tal
inservibles elucubraciones del ayer. El influyente lobby de los científicos correría
una suerte paralela , pasando con más pena que gloria a la prejubilación o a los
improvisados crash courses
de reciclaje acelerado. En tal sentido es de temer una parálisis de la investigación y la
creatividad individuales
-motores del progreso- como resultado del reconocimiento de que nuestros datos
científicos se han convertido por sorpresa en curiosas antiguallas.

Si el Dia D los jerarcas de Ganímedes descienden de sus mansiones
aéreas , traerán bajo el brazo su propia heterodoxia filosófica , de la que ya nos han
adelantado profusos vestigios en los escritos inspirados a los contactados. Los
postulados ontológicos de estas razas pensantes son como el pleno dia contrastados con
la noche oscura de nuestra alma discursiva. Las especulaciones que en este mundo
han sido desde Platón a Wittgenstein , con todas sus honrosas excepciones , habrá que
aparcarlas como el más interesante folklore intelectual , a cambio de los paradigmas
cósmicos impartidos por los extranjeros de la
Galaxia.
En los cuales sugieren que compartimos -ellos y nosotros- un mismo pluricosmos
multidimensional regido por la ley y el orden , matriz de infinitos universos paralelos
que coexisten interpenetrados ; universos subdivididos a su vez en planos existenciales
conformados por diferentes frecuentes vibratorias ; niveles éstos imbricados -cada uno
de ellos- mediante específicas categorías de “materia física” ; y como sería de esperar ,
todos ellos poblados por incontables especies subhomínidas y superhumanas ,
comprometidas en una eterna ascensión evolutiva de signo heterocéntrico ( lo
contrario del egoísmo ) y meritocrático ; o lo que es lo mismo , aprendiendo en carne
propia y por experiencia directa a vivenciar el trial and error ( asimilar equivocándose
) en estadios cada vez más complejos y perfeccionados , en el curso de un inagotable
periplo desde el electrón hasta el Absoluto.
Por todos los indicios se avecina un relevo contactológico en la tradición
filosófica , contaminada por el subjetivismo de nuestro rincón biosférico y pergeñada en
una provinciana torre de marfil , de espaldas a la realidad pluridimensional vigente en
la cosmocracia. Podemos apostar a que nuestro vademecum filosófico va a resultar
incompatible con la removedora mutación del contacto , hasta reducirse a una hermosa
inutilidad a relegar con nostalgia en el desván de la historia del pensamiento en este
orbe paradójico tan atrasado como electrizante.
La consecuencia es que en la postmodernidad exosférica necesitaremos
estrenar una metafísica de nuevo cuño, bien adaptada al desafiante esquema de las cosas
que es moneda corriente en el hipercomplejo ensamblaje de orbes , entes y circunstancias
que glorifican la ubérrima cosmosfera que por fortuna es nuestro hogar. Más nos
valdría por consiguiente ir preparando ya alguna suerte de Guia del Infiniverso
capaz de orientarnos cuando en un futuro nos enfrasquemos en la aventura de la
exploración del inimaginable omniverso que sin saberlo habitamos , cuyas compuertas
serán abiertas para el hombre por primera vez en la historia gracias al contacto en
masa. Hará las veces de un pasaporte a otros mundos que nadie nos regala , y que
habremos de ganarnos mediante el esfuerzo evolutivo individual , con la generosa
perspectiva de que el homo sapiens protagonice en directo y a tumba abierta los
infinitos atributos , situaciones y experiencias que nos aguardan en la unisfera.
En el plano de la religión las purificativas brisas del contacto aventarán
definitivamente los dogmas cristalizados , que siglo tras siglo han aherrojado la libertad
de pensamiento del hombre y su derecho a buscar la verdad por sí mismo. Y se
llevarán de paso la razón de ser de iglesias y sectas , al entrar en vigor concepciones
universalistas de la ética que priva en el multicosmos , y la permisible comunión vis a
vis con el campo energético del Todo. Para unirnos a lo Alto ya no dependeremos de
“conectadores” profesionales revestidos de hábitos talares. Un catártico vendaval
intragaláctico amenaza así con dinamitar el statu quo religioso , minado por la
esclerosis y el
estancamiento.
Según el catecismo alienígena , gozamos del derecho a una relación individual , privada
y directa con los hipotéticos y más encumbrados poderes superiores , sin necesidad
alguna de intermediarios , rituales , templos ni funcionarios clericales. El “pueblo
elegido” bulle sin exclusivismo alguno en el planeta entero , y el único sacramento
natural subyace en el corazón del hombre , un ser autónomo capacitado para ascender
-o incluso involucionar- libremente a su aire
en cualesquier escala de Jacob imaginable.
Una vez el contacto en marcha no pervivirá excomunión alguna ,
puniciones postmortem , ira de Jehová
o ángel exterminador con los que seguir amenazando a una población liberada.
Nadie podrá de ahí en adelante firmarnos el salvoconducto hacia un fuego eterno
inexistente. Las Inquisiciones se pudrirán en el arca de los pésimos recuerdos ,
velando a la arrogante hipocresía , la pompa y una refinada crueldad disfrazada con
ropajes espirituales. Las
mundanales estructuras eclesiásticas se desintegrarán por sí solas como un castillo de
naipes , agotadas por su carencia de cimientos legítimos y haberse extinguido su
demanda social. Y las cataratas de sangre , sudor y lágrimas en nombre de Dios se
habrán desvanecido en la estela de la historia , esperemos que para siempre.
En cuanto a la unificación semántica , al general De Gaulle le debemos
un irónico epigrama referido a la patria de Descartes : Un país con 2.000 variedades
de quesos es ingobernable. Lo mismo cabe argumentar de nuestro solar planetario ,
cuadriculado por millares de incomunicables reinos de taifas lingüísticos. Es de cajón
que el contacto conllevaría la derrota de Atila y una hegemonía de los “unos”:
una sola nación en todo el mapa mundi , un gobierno único y naturalmente la abolición
de la torre de Babel para dar paso a un idioma común : inglés , esperanto o algún
léxico simple y racional traído de las estrellas.
Tarde o temprano el contacto instaurará asímismo un “fin de las
ideologías” , el régimen político puesto a prueba en otros astros que han racionalizado
su modus vivendi , que no es otro que el autogobierno por el propio indivíduo
responsable. Una vez que todo el mundo haga de motu propio lo que le corresponde ,
el Ejecutivo estatal cumplirá a lo más funciones subsidiarias de arbitraje , gestión de
excepciones y coordinación de conjunto. El único resíduo de teoría política
sobrevivirá en la consecución de la justicia y el bien común. En semejante impasse de
atonía ideológica, capitalismo/comunismo , derecha/izquierda , idearios de partidos y
manifiestos electorales pasarán a ser rememoranzas fuera de contexto.

En otro orden de cosas , cuando nos explote entre las manos el seísmo doctrinal del
contacto sufriremos más de un traumatismo , pero el primero será de naturaleza mental.
El bulldozer alienígena se apresta a desalojarnos sin contemplaciones del microclima
pueblerino y de los bienamados ideales en los que hemos crecido , y arrasará el tinglado
de nuestras más arraigadas -e infundadas- creencias. Una vez enfrentada a la
revolución exosférica , más radical aún que la copernicana , la humanidad se vería
presionada a expandir de forma dramática sus horizontes psicoemocionales , si pretende
dar cumplida acogida a la nueva revelación.
¿ Pero lograríamos vencer la inercia y cerrazón mental causadas por
prejuicios ancestrales que nada tienen que ver con la realidad cósmica ?. Se barrunta
un fortísimo impacto intelectual , diseñado por los gestores del contacto en orden a
remodelar de arriba abajo la mentalidad colectiva , y acomodarla a la axiomática
generalmente aceptada por las civilizaciones líderes en el omniverso. La gente
corriente , sin una base cultural y sumida en las rutinarias preocupaciones de la vida
diaria , no está capacitada para asimilar de buenas a primeras el torrente de heterodoxia
galáctica que se nos echa encima. Llegado el crítico
Momento Cero , la desorientada manada terrestre , incapaz de amoldarse a los ampliados
horizontes conceptuales importados de otras dimensiones , puede caer en la
desesperación y se encaminará hacia un desequilibrio colectivo , a un auténtico colapso
en el campo de las ideas y sentimientos.
Considerando que al igual que el orgullo del hombre sufrió un rudo golpe
al pasar de complacerse como el motor de la Creación a un modesto heliocentrismo ,
nos aguarda en el vecino milenio otra epatante sacudida , ésta tal vez insuperable , por el
próximo desplazamiento a una hipótesis cosmocéntrica , en la que ya no seremos el alma
y corazón de ningún universo , y mucho menos su especie rectora. Y en cuanto quede
pulverizado el opio tan consolador de que otras esferas nos rinden pleitesía , se
esfumarán de golpe 5.000 años de culto sedante al ego narcisista del homo in-sapiens
, dejando en su lugar el reinado de la inseguridad y un lóbrego vacío. Situación tan
desoladora no es raro que degenere en una pandemia de depresiones psíquicas.

Seamos realistas y no aspiremos a absorber sin tribulaciones el evangelio
del heterocentrismo ( el prójimo y el bien general antes que yo mismo ) , instaurado
como regla fáctica en el multiverso. Ni la noción complementaria insuflada por el
Espacio de que somos humildes aunque insustituíbles piezas en la gran maquinaria
cosmosférica ; y que nuestra misión en la vida consiste en colaborar tal engranajes
sinérgicos para el óptimo funcionamiento de la Totalidad.
La verdad omniversal nos hará libres , pero al mismo tiempo puede
anonadar a un linaje calcificado por la egopatía crónica , teniendo en cuenta que “el
desafío de los nuevos valores amenaza lo que a lo largo de la historia ha proporcionado
al ser humano apoyo , confort interior y seguridad”.
¿ Cuál será el impacto de este brusco
páramo ideológico en la conciencia colectiva ?. Es de prever que cuando el contacto
desmorone el conformista mapa intelectual de gran parte de los ciudadanos , y con sus
creencias más entrañables echadas por tierra , mucha gente desilusionada y sin metas se
hundirá desmoralizada en el nihilismo ; carne de cañón para la demagogia de los
explotadores de turno interesados en que no prospere el contacto. Del mismo modo se
haría pedazos la confianza popular en el gobierno , una vez que se descubra el
monstruoso engaño sobre los ovnis alimentado por la estratosfera política desde la
segunda guerra mundial.

REACCIÓN MAXIMALISTA DEL GRUPO DOMINANTE

El enemigo número uno del contacto abierto será el sabotaje interno desde
las filas terrestres involucionistas. Hemos pasado revista al revolucionario estado de
cosas tras el estallido del contacto a las claras ,
deducido por la lógica del análisis prospectivo. Cuando se nos venga encima el
reconocimiento público de que otros ecosistemas han pasado tarjeta y piden audiencia , y
previo los parangones de rigor entre la vida en la Tierra y las condiciones de libertad y
justicia imperantes en otros reinos , los desheredados en sentido amplio , al atisbar las
seductoras ventajas para los ciudadanos de a pie que son lugar común entre nuestros
hermanos siderales , exigirán provocativos cambios en múltiples aspectos de la vida
comunitaria , blandiendo como modelo a imitar la más equitativa organización social
extraterrestre , basada en la democracia real del mérito y la igualdad de oportunidades.
¿ Cuáles van a ser los efectos de estas reivindicaciones populares sobre la
actual estratificación socioeconómica ?. La idea de que El Espacio nos está
ofertando sus avanzadas pautas éticas y sociales es profundamente subversiva en sí
misma , y prueba de ello es la ferocidad con la cual tanto los regímenes marxistas como
las democracias liberales reprimen la difusión del virus marciano.
Y no es para menos , si traemos a colación que “en este planeta todo
gobierno sirve los intereses de una omnipotente y reducida oligarquía.” Y que desde
siempre han prevalecido la explotación y los intereses egoístas más despiadados de una
minoría
todopoderosa.
El primer resultado que cabe esperar del intercambio con comunidades que han
cartesianizado su estructura social , es un desmoronamiento en cascada de privilegios
milenarios , la desarticulación de infinidad de intereses creados y el socavamiento
irremisible del sistema de
castas.
Un objetivo previo a gestionar por los oprimidos residiría en la erradicación definitiva de
la injusticia y la implantación de un orden social más equitativo, al estilo del ejemplo
brindado por las falanges de los planos etéricos , que no se avergüenzan de opulentos ni
descamisados, tanto a nivel de la equivalente información y cultura impartidas a todos
los indivíduos , como en recursos materiales. A lo que hay que añadir su igualdad
real de oportunidades en cuanto al desarrollo personal mediante el trabajo
meritocrático ( el que libremente prefiera no esforzarse , tendrá acceso a menos
cantidad y calidad de bienes y servicios disponibles , incluídos los espirituales , y su
crecimiento interior será más pausado ).

Con el contacto E.T. culminaría por fin el control del grupo dominante
sobre el estado llano , milagro desconocido desde épocas prehistóricas. Las guerras
ya no harán falta como combustible de la prosperidad , y el nuevo régimen resultaría
calamitoso para los potentados desde la cuna, las “cuarenta familias” que tras ser
depuestas perderían su omnímoda influencia.
Conforme los medios de comunicación vayan informando de cómo piensan
y aman , gozan y viven en sus planetas de origen los androides que nos giran visita
diplomática , no tardaremos en establecer útiles comparaciones. Y para bienvenida
sorpresa quedaremos empapados de que en nuestro mismo latifundio cósmico perviven
otras mansiones donde , según los propios alienoides , reinan el sentido común , la
equidad y el orden racional establecido por las leyes
universales.
¿ En qué consiste semejante código ordenador del cosmos ?. Aparte de otras muchas
cosas , en un sistema abierto de posibilidades igualitarias donde las bulas y clases son
impensables ; en el que la verdad , la belleza y la información son bienes libres no
acaparados por unos pocos ; que el pluriverso entero con toda su inagotable riqueza
puede ser protagonizado por y es propiedad de los seres conscientes , que ostentan el
derecho de usufructo de los mundos ;

Que todo en el hipercosmos está al alcance de todos a cambio únicamente
de libérrima volición de cada cual , laboriosidad y afán de superación ; que no hay
analfabetos versus supercultos ni miserables frente a cresos ; que faltan los oprimidos
porque tampoco se dan opresores ; que ningún hombre tiene por qué explotar a otro
hombre y la población goza por igual del patrimonio existente ; y que los unos ni
temen ni odian a los otros.
Ante tan esperanzador despliegue de exoantropología comparada , los
ciudadanos de a pie nos alzaremos en gandhianas armas de la lógica y la razón para
exigir la instauración aquí y ahora de tan posibilista utopía interdimensional. ¿ Y
quiénes serían entonces los primeros en caer ?. Pues como es obvio los que van contra
la invencible corriente del futuro : los que acaparan , imponen y abusan , los
monopolizadores de la tarta material y de la información ( recordemos que saber es
poder ) , los traficantes de la ignorancia y el miedo.
Pero éstos son justamente los que controlan los cañones y la mantequilla ,
el poder , los cargos , la energía financiera , los media , todo. En tales condiciones ,
¿ triunfaría una insurrección emancipadora contra la archipoderosa oligarquía
dominante ?. No nos extrañemos de que se trunque antes de arrancar. Porque
mejor que desprenderse de sus bienamadas sinecuras los encumbrados maquinarían
abortar por cualquier medio el incipiente movimiento contactista.
Y aprovecharán la ocasión para perpetuar sus prerrogativas y lo que hemos
padecido cincuenta años : un degradante estado de ignorancia social acerca de otras
culturas exobiológicas que aguardan darnos la mano. Y así “los que mandan” nos
seguirán imponiendo por decreto su fantasmagórico universo deshabitado en el que
según ellos sí estamos solos y del cual somos por lo visto reyezuelos nada edificantes.
Pero más nos vale pisar tierra firme : he aquí la pragmática nómina de los enemigos
feroces del contacto irrestricto , los reaccionarios que lucharán a muerte hasta
clausurarlo :

LOS GRANDES PERDEDORES EN UN CONTACTO GENERALIZADO

– El denominado gobierno en la sombra : superbancos , financieros internacionales ,
sociedades secretas , personajes ocultos de la supuesta conspiración mundial ( Sabios de
Sión ).

– Líderes de las potencias hegemónicas.

– Cúpulas de la clase política. Aparato de los partidos.

– Funcionarios públicos con alma de burócratas.

– Agencias del contraespionaje , organismos de la inteligencia , C.I.A. , otras
K.G.B. de turno , CESID , comité ultrasecreto Magestic-12. Y los muchos ladrones
que le roban al pueblo la información que le pertenece.

– Policía , F.B.I. , servicio secreto , cuerpos represivos.

– Mandos y generales de los ejércitos.

– Lobbies y grupos de presión. Multinacionales. Grandes corporaciones.

– Petroleros , cartel del automóvil , firmas aeronáuticas.

– Fabricantes y distribuidores de armas.

– Clase médica. Laboratorios. Sector farmacéutico.
Saboteadores de la medicina preventiva.

– Envenenadores públicos. Contaminadores de alimentos manipulados. Productores
de fertilizantes químicos , carnes hormonadas , vacas locas. Compañías tabaqueras y
propagadores de placenteros tóxicos alcohólicos.

– Negociantes antiecológicos : despilfarradores de recursos planetarios ,
desforestadores , industrias polucionantes , urbanizadoras que destruyen la naturaleza.

– Mafia , extorsionadores , impuestos revolucionarios. Inoculadores del miedo en la
sociedad.

– Terroristas. Asesinos y chantajistas por causas “justas”.

– Narcotraficantes.

– Drogadictos , alcohólicos y ludópatas.

– Delincuentes , criminales e incívicos.

– Egoístas y desconsiderados que usan el mundo como su cortijo.

– Beneficiarios de la corrupción. Saqueadores de las arcas públicas.

– Profesionales de la violencia , la amenaza y el temor.
Perturbadores de la tranquilidad colectiva.

– Huelguistas inciviles , coaccionadores y antisociales.

– Nacionalistas. Instigadores de odios interétnicos y guerras civiles. Racistas.
Defensores de la vuelta a los reinos de taifas. Exaltados de las lenguas vernáculas.
– Corruptores sociales : arquitectos de la opinión pública, educadores sectarios ,
intoxicadores de la ideología popular.

– Censores. Acaparadores , ocultadores , tergiversadores y manipuladores de la verdad
pública y propiedad de todos.

– Científicos y pensadores pagados por el poder , vendedores de su integridad
intelectual y especialistas en engañar a sus compatriotas.

– Infraestructuras mundanales de confesiones religiosas.
Sectas , sacerdotes y clérigos.

– Fieles de las religiones multitudinarias.

– Fanáticos , patriotas exclusivistas , aldeanos de corazón, sectarios y dogmáticos.

– Inquisidores. El Vaticano. Intolerantes en nombre de Dios , de la patria o la
raza. Integristas islámicos.

– Machistas y opresores de la mujer.

– Los inteligentes “superiores” que desprecian , explotan, maltratan , asesinan y se
comen a los animales.

– Plutócratas , prepotentes , opresores de los inferiores.

– Narcisistas y ególatras. Alta sociedad , snobs. Adictos al consumismo.
Cultistas del lujo ostentoso. Colgados de la fama.

– Infectados por las patologías del becerro de oro.
Adoradores del dinero. Avaros , contadores de billetes , amasadores de fortunas a
cualquier precio. Esclavos del poderoso caballero.

– Irresponsables. Gorrones , hijos de papá. Tiradores con pólvora ajena.
Chupópteros de la Administración pública. Vividores a costa del prójimo.

– Flojos , indolentes , perezosos. Bon vivants , artistas del no hacer nada. Expertos
en que otros suden por ellos y les den de comer. Ricos por su casa maestros en no
doblarla.

– Ritualistas del placer. Sensuales , epicúreos , hedonistas , gourmets , refinados
catadores. Apasionados de la vida muelle. ( A éstos los montamos en el furgón de
cola por ser meros pecadores veniales. Cualquier dia los sacamos del inventario ).

REBELIÓN DE LOS PRIVILEGIADOS

El impresionante listado que acabamos de examinar sobre los que temen
perder bastante más que sus cadenas si se desata el contacto , pone de manifiesto que los
derrotables son cientos de miles , ocupan la cima de las glorias de este mundo y
controlan todos los recursos. La terrible oposición de los poderosos e invencibles no se
hará esperar en cuanto barrunten el estruendoso galope de los jinetes del apocalipsis
espacial , que saben muy bien los desalojarán de sus mal ganados tronos del prestigio ,
vida suntuaria , preeminencias sin límite y expolio de los de abajo.
De otra parte , si como ya hemos apuntado las circunstancias favorecieran
el triunfo de la fase inicial del contacto antes del golpe de estado de los grupos de
presión , la rápida obsolescencia de los sectores clave de la energía , defensa ,
automoción y artículos de consumo ocasionará la desocupación de millones de
trabajadores , hambre , miseria física y moral por doquier y la crisis económica más
brutal nunca contemplada por estos
lares.
En correspondencia con una situación fuera de control en las calles , la elite del poder
tomará en prevención posiciones estratégicas en orden a planear , manu militari , un
feroz contraataque contra los preocupantes avances del contacto. Estos “poseedores
de todo” se aliarán si hace falta con la Mafia , capos de la droga , negociantes de
armamento , oficiales ultras y otros beneficiarios de la corrupción a gran escala , con
ánimo de impedir mediante procedimientos draconianos -sin descartar medidas
bélicas- el fin de su influencia y un declive de sus vastas inversiones económicas.
Intereses creados inmovilistas conspiran a su vez contra los aires
renovadores del contacto. Las corporativas burocracias de las administraciones
públicas
aunadas a las numerosas instituciones que perviven del lucro , así como los que ostentan
ventajosas situaciones de hecho , influencia , autoridad y una existencia al abrigo del
infortunio, torpedearán bajo común acuerdo cualquier vuelco del statu quo que tanto
les beneficia , echando mano de todos los medios a su alcance , que son muchos y
poderosos.
¿ No es ingenuo pensar que acudirían sumisos al matadero económico la
General Motors , las corporaciones transnacionales y los oligarcas que se apropian de
las billonarias ganancias del oro negro , los estupefacientes , ametralladoras y
medicamentos ?. ¿ O más bien se curarían en salud erradicando por métodos
violentos , incluídas las operaciones militares , todo intento subversivo de redistribución
de la riqueza , igualitarismo social e implantación de energías ecológicas alternativas
del crudo ?.
Es natural que quienes desde siempre han manipulado bajo cuerda los
resortes esenciales de la economía no van a permitir como mansos corderos que de la
noche a la mañana el desembarco extraterrestre les arrebate sus negocios y prebendas
que les rinden -a costa de otros- oro , poder personal e incienso al ego. El club de la
opulencia sabe muy bien que la conmoción E.T. derruirá lo que se opone a la igualdad
, la justicia y el bienestar de la mayoría , y sus miembros están dispuestos a preservar sus
colosales intereses,
si hace falta a sangre y fuego.
El entramado estatal , imperfecto y harto injusto , sería de lo primero en
tambalearse , hasta un inevitable derrocamiento de la clase política acompañado de la
disolución de la partitocracia tradicional. Los nuevos dirigentes públicos se
designarían provisionalmente entre los de máxima integridad y mejor dotados para las
tareas de gobierno.
En la hipersensible casta militar ( proclive a las asonadas , dueña de
los arsenales y acostumbrada al ordeno y mando , abundante holganza y vida muelle ) ,
las repercusiones del contacto adquirirían tintes particularmente dramáticos. Al
comprobar su indefensión ante la abrumadora ventaja de la logística sideral , el
intocable estamento castrense se vería sacudido por sentimientos nada aconsejables de
aprensión , nerviosismo e incertidumbre , reforzados por el debilitamiento de la
autoridad civil y la creciente agitación popular en la calle. En este amenazador
pandemonium y ruido de sables , el recurso a la fuerza para entronizar un régimen
autoritario que restaure el orden y “los valores ancestrales”,
sería contemplado por la oficialidad como la única alternativa.
Antes de pasar por la vejación de deponer sus sacrosantos privilegios , el
Establishment echará mano de la soberbia y de los enérgicos recursos a su alcance con
tal de alargar su era de dominio. Si desembocamos en una situación insostenible , lo
más probable es el levantamiento de los poderosos y la instauración de un férreo sistema
totalitario ,
a instancias del Gobierno Invisible y secundado por el ejército , con el fin de
normalizar la actividad económica y reimponer la estabilidad social. Y por supuesto
dar un carpetazo al contacto abierto.
Para volver a empuñar las riendas los mandatarios depuestos orquestarán
campañas de desinformación y lavado de cerebros enlodando la imagen de los
ufonautas. Y recurrirán , cómo no , al boicot de las reformas al tiempo que dan
pábulo a iracundas amenazas de cara a la galería contra los “malhechores galácticos”
y sus aliados en tierra. Y finalmente pondrán en marcha el alzamiento en armas , cual
Don Quijote contra los esplendorosos molinos de viento de la nueva era. Sólo que en
lugar de herrumbrosas lanzas esta vez blandirán sus apocalípticas espoletas Hiroshima
, mon amour. Si queda algo de los dinamiteros de Gaia , de los humillados y
ofendidos convertidos en gas y de los huéspedes extraterrenos , serán nuestras cenizas
hermanadas flotando en la atmósfera gélida del planeta inservible.

Y a estas alturas de “la novela del contacto” no debemos olvidar que
siempre que se ciernen en el horizonte los nubarrones de hordas sin trabajo ni pan ,
turbulencia social y huracanes revolucionarios , los dueños del mundo se las arreglan
para organizar una oportuna guerra curalotodo , en orden a acallar a la oposición ,
perpetuar su autoridad y salvar una vez más su poderío amenazado.
¿ Qué han de temer por otro lado los periclitados nacionalismos de las
relaciones con exoculturas ultraevolucionadas ?. Nada menos que su propio
hara-kiri.
La marea universalizadora de allende el Espacio impondrá el planeta , el sistema solar
y la galaxia como nuevos superhabitats sociológicos y administrativos. Cruzado tal
rubicón la única patria será el universo. En semejante contexto globalizador las
anacrónicas tribus nacionales de mente estrecha y culturas cerradas habrán perdido su
raison d´etre , y se verán abocadas a fusionarse en el gobierno unitario de una
supernación planetarizada. Ni que decir tiene que antes de su inmolación las patrias
chicas lucharán con uñas y dientes contra un contacto que acabaría borrándolas del
mapa.

Pero , ¿ y el desarme ?. Es de sentido común que los pacíficos
expedicionarios de los años-luz preconicen nada más presentarse el
desmantelamiento de los arsenales , en particular los ingenios nucleares acumulados
desde 1945. ¿ Accederían las potencias líderes y sus elites dirigentes a ser desposeídas
de tan enorme poder disuasorio ?. Pensemos que más bien se resistirán a sangre y fuego
, hasta el extremo de que algún jerarca obnubilado por la perspectiva de perder su
capacidad coercitiva puede caer en la locura de usar las bombas antes de entregarlas ,
lanzándolas -en una demencial huída hacia adelante- contra la nación que le haga
más sombra. La cual obviamente no se cruzaría de brazos y le responderá con otra
andanada atómica. He aquí una versión nada improbable de la tercera guerra
mundial , vinculada en este caso a un contacto abierto.
Abundando en la pugna : nacionalismos versus planetarización de la vida
, ¿ van a asumir sin estertores bélicos las grandes y medianas potencias el trauma de
arriar sus sagradas banderas , sumado a la demolición de fronteras , aduanas , monedas
, gobiernos y ejércitos ?. ¿ Rendirán de buen grado su identidad estatal y temible
aparato defensivo Europa , EE.UU. , Rusia y China ?. O , exasperadas por
ver naufragar su soberanía y preeminencia , ¿ optarán por competir unas naciones
contra otras en una espiral de suicidas contiendas tribales con armas de destrucción
masiva, “solucionando” de paso la perturbación alienígena ?.
En lo que se refiere a las indirectas aplicaciones bélicas de la tecnología
civil allegada del espacio, hay que considerar que una vez instaurado el trueque de
cesiones mutuas con otros astros habitados , tendría lugar la recepción de patentes sobre
dispositivos ideados en principio para resolver los múltiples problemas materiales que
agobian a la sociedad
terrestre.
Es ingenuo pensar que estos providenciales inventos serán aprovechados con fines
exclusivamente pacíficos de progreso técnico y económico. La minoría que detenta el
poder va a intentar con descarado cinismo monopolizar los secretos cedidos por la
inteligencia exterior , y los acapararía con ilegítimos fines egoístas , en particular
militares , para satisfacer sus oscuros intereses de grupo , relegando a segundo término
las necesidades sociales y el bien común.
Tengamos por seguro que las superpotencias competirían entre sí buscando
adelantarse en la apropiación exclusiva de los nuevos descubrimientos , con ánimo de
poner a punto en un tiempo record armas más mortíferas , eficaces y económicas. La
nación que desarrolle con antelación el arsenal más destructivo podría sucumbir a la
tentación de aprovechar la momentánea ventaja y preservar su hegemonía atacando por
sorpresa a sus competidores y enemigos potenciales.
La postrera guerra universal habría estallado. Y ya conocemos el altísimo coste de las
otras dos que la precedieron , kilotones de sufrimiento y más de 30 millones de
muertos. Una nada comparada con el invierno nuclear que seguiría a la tercera
contienda en el siglo XXI.

CONFLICTO INTERPLANETARIO

Hasta ahora hemos venido examinando mecanismos de causa y efecto ,
consecuencias inmediatas o indirectas de un contacto sin restricciones : toda una
cadena lógica de repercusiones que , como acabamos de ver , culminaría con razonable
probabilidad en un demencial paroxismo de ciega violencia , cuyo último eslabón sería
un conflicto global autodestructivo para la civilización que surgió con Adán y
Eva.
Por uno u otro motivo , lo que por todos los síntomas se avecina cuando la
humanidad acceda al abismo del contacto es una conflagración terminal , que
aniquilará a una gran parte de la biosfera. ¿ Cabe imaginar alguna razón más
decisiva que aconseje cercenar sin paliativos cualquier amago de contacto en directo
?. Entre contacto y supervivencia está claro que sólo resta una elección : congelar el
primero hasta que las variables sociales del ecosistema local adquieran la madurez
apropiada para adaptarse al Espacio.

No se agotan aquí , empero , los males del contacto. Puede que nos
aguarde además otra variante de experiencia bélica : la lid contra el cosmos. ¿
Tolerarían las fuerzas vivas transnacionales que la capacidad decisoria del planeta pase
a manos exógenas ?. “La colonia espacial habría de enfrentarse al poderío atómico
de ciertas naciones , que antes de renunciar a su liderazgo reducirían a cenizas
nucleares nuestro hermoso
geoide”.
Teniendo en cuenta la arraigada belicosidad del homo-nada-sapiens , no sería raro que
como ya hemos comentado asimiláramos a toda prisa los datos científicos aportados por
la horda celeste con fines civiles y altruístas , con el maquiavélico plan de aprovechar
esta información para construir armas de multiplicada eficacia
mortífera.
Y a continuación devolverles el favor a nuestros mentores del espacio/tiempo en forma
de andanadas de misiles con cabezas atómicas , rematadas por una segunda ofensiva
complementaria a base de los flamantes ingenios archidestructivos de patente E.T..
Habríamos alcanzado por este camino la máxima brutalidad imaginable en la zoología
terrenal : el climax de la primera contienda interplanetaria , con todas sus muchas
e imprevisibles consecuencias.
Dicho en otras palabras , cabría dentro de lo posible que ante la fantasiosa
emergencia de un pseudo-ataque exterior se aglutine una potente alianza de naciones ,
con la intervención incluso de la O.N.U. , continuada por una xenofóbica declaración
de guerra a los ultraterrestres bajo el lema propagandístico “necesitamos defendernos
del universo y preservar los sagrados principios del cristianismo”. Si la raza
“invasora” reaccionase al mismo tenor violento , y no nos resta importancia como a
criaturas inmaduras entreteniéndose con juguetes letales , es probable que estalle una
confrontación intersideral , Ellos en todo caso meramente a la defensiva. Absurdo
conflicto donde tendríamos las de perder , y en el que tal vez acabemos sembrando este
tranquilo sistema solar con su segundo cinturón de asteroides.

¿ PODEMOS PERMITIRNOS EL LUJO DE UN CONTACTO ABIERTO ?

Contemos conque una vez prendida la mecha del contacto , aparte de la
segura debacle económica y la eventualidad de una conflagración terminal e incluso un
combate galáctico , se tambalearán además , hasta un punto de no retorno, la fe
ancestral consuelo de multitudes , el saber científico en boga y la ortodoxia filosófica ,
dejando un hórrido vacío en la conciencia colectiva imposible de suplir a medio
plazo. Un contacto por sorpresa haría saltar en pedazos los intocables fundamentos
de la cultura , la moral y la religión tal como hoy los entendemos , sin proporcionar
recambios inmediatos.

Precipitarnos , en tan precarias circunstancias , en un abrazo mortal con
los ufonautas , sin la adecuada capacitación psicológica de la población , tendría
secuelas verdaderamente terroríficas , un cuadro del Apocalipsis que ni el mismo
Dante sabría imaginar. Sus calamitosos efectos cuestionarían de forma irreparable la
libertad y el estilo de vida del animal humano contemporáneo. El contacto a
destiempo , oteado desde una perspectiva realista , significa institucionalizar a sabiendas
el caos , del que ninguna de las catástrofes conocidas en la crónica del pasado nos
podría dar siquiera un pálido reflejo.

Ante un panorama tan desolador , ¿ debemos tolerar que nos explote entre
las manos un contacto irreflexivo, desgarrando las más sensibles entrañas de la
civilización ?.
¿ Estaríamos en nuestro sano juicio si arrostrásemos el elevadísimo peaje del
descoyuntamiento de la sociedad y la babel de un desorden universal ?. Cualquiera
que ose activar el detonante del contacto , que sepa de antemano que se hará justamente
célebre como el protagonista del acto más irresponsable de la historia humana.
Por consiguiente antes de precipitarnos al abismo de un suicidio colectivo ,
más nos vale aguardar con sabia prudencia al siglo XXI , y mientras tanto continuar
educando gradualmente a la ciudadanía mediante la artimaña de hacer públicas con
mano izquierda las pintorescas manifestaciones del “pre-contacto indirecto” que con
sutil inteligencia nos están ofertando desde hace medio siglo los hermanastros de la
omnisfera : acrobacias de ovnis , aterrizajes , encuentros cercanos con figuras
antropomórficas , mamotretos dictados a los contactados , abducciones orquestadas por
grises ,
etcétera.
Y postergar sine die la introducción de embajadores hasta que la conciencia pública
ascienda varios puntos en madurez evolutiva. Para entonces nuestra relación con los
temponautas se habrá transmutado en un intercambio entre pares vacunado de
connotaciones alarmistas ; el cara a cara asumible con serenidad por una
opinión pública convenientemente informada.

Ante un problema tan delicado , ¿ se encuentra la humanidad en
condiciones de aspirar al dislate de un contacto de nuevo cuño , sin máscaras ni
disfraces ?. Rotundamente , no. Se entiende , claro está , en el estadio actual de la
estirpe adámica , y en tanto nuestra mentalidad tan etnocéntrica como pequeñoburguesa
no evolucione hasta el umbral mínimo exigido por la presión civilizadora del
universo. Tendremos que esperar hasta que a los estímulos brindados por la noosfera
sepamos reaccionar con disposición de ánimo heterocéntrica , o lo que es lo mismo ,
segregando reflejos ni egoicos ni personalistas sino imbuídos de moral cósmica de alta
calidad ( dar más que recibir , el otro por delante de uno mismo ).

Conviene que nos vayamos haciendo a la idea de que la futura
interconexión con campos de energía suprahumana será la transición más conflictiva de
los anales terrestres.
No peregrinemos pues a tontas y a locas hacia una avasalladora conmoción intelectual y
de los sentimientos jamás experimentada;
ni a su estremecedor impacto en ramificaciones de la existencia entera del hombre.
Seamos conscientes de que las instituciones básicas de la vida social se verán abocadas a
transformaciones tan drásticas que resultarán inasimilables para el inerte factor
humano del agónico siglo XX.
Así pues en aras del buen sentido volvamos la espalda a la cámara de
horrores de un contacto fuera de programa. Y contentémonos durante varias décadas
con las migajas de los absurdos claroscuros del semi-contacto camuflado que han
montado los ovnis , para nuestro subliminal esclarecimiento , en la segunda mitad del
siglo. Nos referimos a los héroes del platillódromo : esos primastros
vibracionales que con buen acuerdo no se identifican ni a tiros; la plaga atmosférica
inerradicable que nos ha tocado sufrir a la generación de Hiroshima ; o la marabunta
de invisibles actores que desde 1947 y tras las bambalinas del espacio han venido
representando la Gran Comedia de las Apariencias Ufológicas..

Todo un desvergonzado exhibicionismo : drama fingido en los cielos , de carácter
esencialmente teatral, formativo y didáctico , que nuestros queridos histrionautas
escenifican ante la atónica parroquia de Gaia , en aras de alzarnos con su grua
farandulesca desde el zoo terrenal hasta algún estamento cuasi-angélico.

Todo ello viene a cuento porque la ininteligible secuencia de actos
ufológicos a cual más incoherentes que hemos padecido desde el cuarto decenio del
siglo , no ha sido más que una hábil pantomima de meras apariencias pedagógicas , cual
inteligentísima saga de sesiones de títeres educativas , representadas ante el público
ignorante del tercer planeta del sistema
solar.
Ellos nos han concentrado en el palco de honor con ánimo de que contemplemos el más
extravagante de los espectáculos , interpretado con la artera intención de lavar el
cerebro a los John Smith del gallinero y patio de butacas de este humanódromo.
Eso sí , con el loable objetivo de refinar en muchos ergios su primitivo nivel de
conciencia y desanimalizar el comportamiento humano en un sentido filantrópico y
desegocentrizador ( tú primero que yo , y así dinamizamos el óptimo funcionamiento del
macrocosmos ). Y como quien no quiere le cosa homologarnos de paso a nuestros
más respetables parientes del infiniverso.

Y en vista de que disparar el contacto cae fuera de nuestra jurisdicción , no
nos queda otra opción que dejar a los tortuosos figurantes del espacio profundo la plena
responsabilidad de una oportuna ignición unilateral , allá avanzado el XXI , del
contacto público. Sobre sus hombros ha de recaer también servirnos en bandeja la
prueba última del fenómeno ultraterrestre , y en particular la prevención y el control de
las removedoras repercusiones de su presencia. Todo ello en la esperanza de que tras
eones de crecimiento evolutivo los agentes interplanetarios dominen con eficacia sideral
la tecnología del tempestuoso contacto abierto , y hayan aprendido a soslayar sus
siniestros efectos colaterales.

A lo largo de muchos siglos los puntos de vista del hombre han sido
condicionados por los guardianes del planeta , mediante avanzadas técnicas de

ingeniería psicológica, en el más descabellado antropocentrismo , a la par que nos
insuflaban la falaz idea de que somos los dictadores exclusivos y superiores en una
Creación a nuestro servicio , huera de amigos y
enemigos. El precio de esta grave aberración
cultural salta a la vista : la ineludible postergación , tal vez por una centuria , del
contacto vis a vis , debido a la inviabilidad de informar súbitamente a la gente de que en
rigor somos una importante insignificancia en el cosmos , y que bien mirado no estamos
solos sino calurosamente acompañados por cuatrillones de seres , tan valiosos , únicos y
originales como nosotros mismos, esparcidos por otras Tierras y dimensiones.
Criaturas con necesidades , anhelos y problemas tan fieramente humanos como los del
homo sapiens.
El inquilino de este geoide , el único astro frio que tenemos el gusto de
conocer , es por naturaleza un ser social. Por lo tanto le enriquecería sobremanera
tratarse con sus homólogos de remotos orbes , y aprender de este modo tolerancia y un
sentido de la relatividad última de todas las cosas , a través del estudio de sus variopintas
culturas y singulares modos de vida y pensamiento , que suponemos fabulosamente
diversificados.
No obstante seguimos todavía en cuarentena y por lo tanto empobrecidos en sentido
cósmico , condenados a un paleto aislamiento y de espaldas a la interesantísima energía
suprahumana que a buen seguro hierve en otras esferas más adelantadas. Mal que nos
pese somos los únicos responsables de esta situación contra natura , de la que no
podemos culpar a las civilizaciones galácticas que aparentemente cuasi nos ignoran.
La insoportable pesadez del ser del no-contacto radica íntegra y en última instancia
sobre nuestros propios hombros , habida cuenta de la confortable abdicracia en la que
nos complacemos , y de la patente ineptitud de los tarráqueos para asimilar sin
hecatombes una relación normal con las fraternales muchedumbres que nos hacen señas
desde otros ámbitos estelares.
Habrá que pensarlo no dos sino mil veces antes de quemar los puentes
abriendo la caja de Pandora del contacto abierto. Y agradezcamos a nuestros
taimados
Huéspedes el que no hayan soltado hasta ahora una carga alienígena con efectos tan
demoledores : la bomba de su presencia
indisimulada ; con lo que están demostrando sus buenas alforjas de cordura. En cita
de los E.T. que telepatizan a los contactados Don Elkins y Carla Rueckert , he aquí
una explicación a su sensata y obstinada política de ocultamiento : “Hemos sometido a
cuidadosa comprobación todo lo referente a la raza humana , y estamos convencidos de
que si en los próximos años descendiéramos en vuestro planeta a la vista de todos , el
resultado sería pánico y un desastre generalizado”.

Resumiendo , sólo hay una respuesta obvia a la consabida pregunta “¿
Por qué no se muestran ante los periodistas y las cámaras de televisión ?”. Se niegan
a invadirnos porque los alienoides son lo suficientemente equilibrados y responsables
como para abstenerse de perpetrar un genocidio cultural prohibido por la normativa de
las estrellas. Se han propuesto evitarnos la imperdonable constelación de hecatombes
que precipitaría un inoportuno ¡ Aquí estamos ! , desgracias sin cuento que venimos
examinando en el presente informe. Podemos entonces trepar al minarete y vocear
a las muchedumbres : “Amigos , quedaos tranquilos :
no vamos a sufrir un contacto en vivo”.

LA CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO

“Los Inidentificados incursionan en la Tierra ; pero hay que evitar a
toda costa el contacto en masa.
Por lo tanto los platillos volantes oficialmente no existen. He aquí el burdo silogismo
traído por los pelos que ha sido la doctrina justificativa de la U.S. Air Force desde el
24 de junio de 1947 , célebre tarde en la que Kenneth Arnold divisó desde su avioneta
y en las cercanías del monte Rainier ( estado de Washington ) una escuadrilla de raros
artefactos en forma de luna menguante. Pocos dias después se recobraron el disco
estrellado y los humanoides de Roswell , en Nuevo Méjico.
En estas dos semanas críticas para la historia del mundo moderno los
poderes fácticos de Norteamérica, en base a sólidas razones sólo por ellos conocidas ,
elaboraron una decisión trascendental : ocultar los hechos comprobados y negar
públicamente la existencia del fenómeno extraterrestre. ¿ Perpetraron así un gravísimo
error , que todavía estamos pagando y del que habrán de responder ante la posteridad
, al vetar el establecimiento , en aquel momento tan oportuno , de relaciones
interplanetarias constructivas ?.
Desde esta primera oleada de objetos no identificados ( medio siglo después
de la espectacular invasión que se precipitó sobre California y Texas en 1896/97 ) ,
los organismos de seguridad y los servicios de inteligencia de
EE.UU. y otras potencias han recolectado de incógnito un impresionante banco de
datos sobre la misteriosa actividad ufológica , información que cincuenta años más tarde
es todavía
top secret. La campaña de desinformación
sistemática puesta en juego ha sido un colosal esfuerzo concertado para encubrir las
actuaciones de la inteligencia exterior en nuestro planeta. En esta formidable
operación de descrédito han intervenido bajo cuerda el Pentágono , la Air Force ,
la CIA , el FBI , la National Security Agency , la Defense Intelligence Agency , el
Comité Condon de la Universidad de Colorado , la NASA y el fantasmal cenáculo
Majestic-12 ( comisión encargada de bregar con el problema ovni ) , amén de fuerzas
policiales y servicios secretos de Europa , Rusia y otros países , que colaboran con rara
unanimidad en la perpetuación de un mutismo sin la menor fisura , y en un masivo
lavado de cerebros con respecto a los discos volantes.
Detrás de tales corporaciones meramente ejecutoras se parapetan por
supuesto la Casa Blanca , el Kremlin y otras cúpulas del poder político en el
globo. No obstante , por encima incluso de las cabezas visibles de las superpotencias
, los conspiranoicos ( epíteto puesto de moda por Enrique de Vicente ) denuncian el
montaje de alguna suerte de trama oculta a la que bautizaríamos como “Oposición al
Cosmos” , cierto hipotético pangobierno críptico que imparte las órdenes cruciales en
los cinco continentes , el grupo dominante que ostenta el poder real desde Nueva
York a Vladivostok, y al que el advenimiento de un contacto normalizado despojaría de
su pretendido control del planeta.
Se trataría de un supuesto imperio invisible por encima de nacionalismos ,
bloques , amigos y enemigos , fronteras e ideologías , integrado por las agencias del
contraespionaje , la cúspide del ranking militar , potentados de Wall Street , la banca
intercontinental y grandes multinacionales , la elite de científicos o Colegio Invisible
que asesora al Ejecutivo , el Vaticano , el cosmopolita estamento judío y las sociedades
secretas ( sectas , escuelas esotéricas , masonería y demás fanfarria espiritualista ). (
¿ Y también alguna facción E.T. infiltrada secretamente en la sociedad ? ). El
persistente rumor de que este inorgánico poderío subterráneo ( cuya existencia real
nunca ha sido demostrada ) conspira con la máxima dureza en orden a prevenir un
contacto abierto , merece en principio cierta consideración.

El hecho cierto es que lo que llamaríamos
Plan para el Desprestigio Sistemático de los OVNIs ha sido minuciosamente
programado desde los años cuarenta , y consiste en una amplia gama de operaciones de
propaganda destinadas a restar credibilidad popular a los objetos no identificados ,
explicaciones espúreas que basta que se repitan una y otra vez para que se conviertan en
consignas generalmente aceptadas. Algunas de sus múltiples actuaciones
descalificadoras serían las siguientes :

TÁCTICAS PARA DESPRESTIGIAR A LOS HOMBRECILLOS VERDES

***** Airear versiones neutras insinuando que los incidentes ufológicos no son más
que inofensivos fenómenos naturales ( aviones , globos sonda , gas de los pantanos ,
refracciones atmosféricas , el planeta Venus , etcétera ).

***** Confiscación de películas , fotografías y resíduos dejados en el terreno por los
vehículos aéreos no convencionales.

***** Interceptar la publicación de informes sobre casos OVNI demasiado
“calientes”.

***** Ridiculizar e incluso difamar a los testigos para desprestigiarlos ante la
opinión pública.

***** Sobornarlos para que se retracten de cara al público.

***** Abonar bonitos “sobres” a determinados ufólogos que pasan apuros
económicos , a cambio de que emitan numerosas teorías antagónicas sobre el origen y
naturaleza de los discos volantes , presentadas todas ellas como equivalentes ,
indemostrables y fruto de la imaginación y predilecciones individuales de sus
autores. De este modo campan por sus respetos en la ufología la relatividad y el
confusionismo , y resulta poco menos que imposible distinguir la realidad de los
buenos deseos de extravagantes “aficionados”.

***** Referirse a los ovnis como simple convicción personal
en el ámbito de la vida privada , asunto subjetivo de mera opinión individual en el que
unos prefieren creer y otros gustan de negar el fenómeno ; al fin y al cabo una cuestión
irremediablemente dudosa en la que “todos llevan alguna razón”.

***** Declaraciones oficiales desdramatizadoras garantizando que no hay evidencias
de que las luces en el cielo representen un peligro para la seguridad nacional.

***** Financiar con fondos del contribuyente a sujetos excéntricos a los que se incita
a constituir agrupaciones de ufólogos paranoides y sectas fanatizadas con el culto
mesiánico
a “los Maestros del Sol Central Sirio” y memeces por el estilo. Con tan villano
procedimiento se manipula a medio chalados y a activistas ingenuos bien intencionados
, que están siendo explotados como marionetas sin sospecharlo.

***** Fomento de disensiones entre distintas organizaciones privadas de
investigación ufológica. Y también enzarzar entre sí a los miembros de un mismo
grupo , con la maliciosa intención de que salgan a relucir trapos sucios descalificadores.

***** Infiltrar en las entidades platillistas topos que laboran para los servicios de
inteligencia , con la misión de allegar datos sobre sus actividades y ejercer a la vez un
eficaz control interno , con miras a que no se desmadren ni emprendan investigaciones
“peligrosas” , y eviten también editar informes sobre asuntos demasiado sensibles.

***** Patrocinio de centros de investigación cuyos directivos son agentes clandestinos
de las CIA/CESID de turno , detractores profesionales en nómina bajo la consigna de
que todo cuanto se publique en sus revistas y boletines desprestigie y le quite hierro al
fenómeno ovni.

***** Promocionar a bombo y platillo los pueriles mensajes telepáticos supuestamente
captados por ridículos contactados con imagen de psicópatas.

***** Dar pábulo a vídeos e instantáneas de ovnis o tripulantes evidentemente
amañados , y a bromas pesadas como simples cometas infantiles que se hacen pasar por
naves de Saturno.

***** Una hábil estratagema urdida para despistar , informando sólo a medias acerca
de episodios irrelevantes ,
consiste en desclasificar viejos memorandums secretos archivados en centros estatales ,
y ceder a los abrumados investigadores la morralla de una avalancha de muchos miles
de informes oficiales casi inocuos y previamente censurados , en torno a avistamientos
light de remotas luces observadas en el firmamento.

***** Otra táctica del marketing celeste , puesta en marcha para vender sin riesgos la
idea del coqueteo en curso con inteligencias intragalácticas , reside en promocionar de
tapadillo , y a instancias gubernamentales , fábulas de éxito multitudinario como
Encuentros cercanos en la tercera fase , E.T. o Expedientes X , que filman simpáticos
alienoides encariñados con los mortales de este alegre valle de lágrimas.

***** Pero la estrategia de última hora puesta de moda por el Tio Sam para
decir/no decir y traspasar a la manada humana la verdad ufológica con las debidas
cautelas , a tempo lento y enmascarada con mitos folklóricos de la era espacial ,
es la rumorología alienígena : propalar toscos infundios ( en parte ciertos ) acerca de
ovnis estrellados, cadáveres de ocupantes , ufonautas vivos , pacto secreto
Pentágono/E.T. , bases subterráneas compartidas con grises , aviones de despegue
vertical con tecnología cedida por el Espacio ,
etcétera.
En estos bulos sensacionalistas , aireados por intermediarios de dudosa catadura moral y
psíquica ( casi todos ex-agentes de la CIA ) , se mezclan con mano izquierda
tremebundos chismes platillistas , que reflejan básicamente hechos verídicos , con
flagrantes exageraciones , semiverdades, trolas como camiones , circunstancias
inverosímiles , elementos ridículos y pinceladas de absurdo. Cotilleos de baja estofa
que en primera instancia resultan increíbles y duros de roer , pero que sin embargo
logran que un poso de la verdad extraterrestre vaya calando poco a poco en la conciencia
colectiva.

Más adelante se orquesta una campaña de desprestigio contra los que han
voceado el embuste ( acusándoles de conducta irregular , etc. ) , lo que viene a ser la
puntilla para su credibilidad inmediata , y de paso para la noticia en cuestión.
Empero , con tan retorcido calumnia , que algo queda se va acostumbrando
lentamente a la población a la idea de que los expedicionarios de Neptuno son
normales y corrientes , “de carne y hueso” como nosotros , y brujulean por aquí
abajo dedicados a sus curiosos
menesteres.
Ejemplos de tamañas supercherías de carácter educativo fueron el Informe Matrix de
John Grace y otras patrañas por el estilo ( las cuales , recalcamos , contienen mucho
de verdad ) , propaganda que el gobierno U.S.A. ha ido poniendo en circulación desde
1985 a través de hombres de paja como Richard Doty , “Falcon” y “Condor” ,
Jaime Shandera , William L. Moore , Bob Lazar , William Milton Cooper , John
Lear y parecida ralea de testaferros a sueldo de la Agencia Central de Inteligencia.
Hacemos hincapié en que a través de sinuosas manipulaciones de
efemérides ciertas pero revestidas de fantaciencia , el santuario del poder está
“culturizando” a los electores de forma paulatina , bajo control y sin sustos. Su plan
consiste en ofrecernos “ferretería” alienígena muy real ( discos precipitados y
pilotos conservados en formol como guinda y mascarón de proa ) bajo la apariencia de
habladurías , “serpientes de verano” y torpes desatinos. Sandeces que juntas y bien
revueltas , en dosis homeopáticas y a la velocidad del caracol , van habituando a una
piara conformista a la revolucionaria heterodoxia de que efectivamente estamos
conviviendo con tranquilos espías de la liga de
planetas.
Gracias como decimos a la táctica del trigo entreverado con la cizaña y a una de cal
junto a otra de arena, lo que es justamente esa estrafalaria mezcolanza de mentiras ,
noticias constatables y desinformación deliberada , en los próximos veinticinco o
cincuenta años la población del mundo habrá asumido sin sobresaltos la presencia
amigable de una quinta columna de intrusos de la Via Láctea.

***** Otra filigrana más de la ingeniería psicológica : publicación a bombo y
platillo de efectistas filmaciones e imágenes en torno a fraudulentos cadáveres de
humanoides , autopsias y parecidos tremendismos extraterrestres , burdamente trucados
con el muy inteligente propósito de vacunar a la gente contra truculentos reportajes de
marcianos , y de este modo convertir en escéptico al ciudadano
medio.
Para el caso improbable de que en un futuro algún incontrolado lograra desbordar la
férrea barrera del silencio oficial , y arriesgue su status profesional y hasta su vida
filtrando a los medios de comunicación ( a cambio de fama y millones ) crónicas
verídicas y pruebas gráficas sobre escandalosos hechos E.T. realmente sucedidos , a
esas alturas no habría peligro serio de un trauma social , pues el gran público ya no se
dejaría conmocionar por la verdad escapada de la censura , y se curaría en salud
atribuyendo el candente notición a “otro de esos falsos montajes a los que nos tienen
acostumbrados , y con los que nos han embaucado en ocasiones anteriores.”

***** Cuando este malicioso arsenal denigratorio resulte con todo insuficiente , es
probable que los responsables de mantener aparcada la patata caliente de los discos
voladores recurran sin el menor escrúpulo a medidas más contundentes
: Anónimos , advertencias
telefónicas e incluso a expeditivas intimidaciones que pudieran llegar hasta las
amenazas de muerte , “suavizadas” mediante cuantiosos sobornos , con ánimo de
silenciar determinados episodios excesivamente comprometedores como las astronaves
“accidentadas” y sus atípicas tripulaciones.

El resultado de tan infamante
“Operación Desprestigio” que acabamos de desglosar , ha sido un completo éxito.
Prueba de ello es que a pesar de los abrumadores avistamientos en todo el mundo de
platillos volantes y demás parafernalia E.T. durante los diez últimos lustros , la
mayoría de las personas sigue creyendo hoy dia que los OVNIs son producto de la
fantasía de un puñado de crédulos , desaprensivos y locos de atar. Opinión
descafeinada que es justamente lo que promocionan al alimón tanto la cúpula del poder
establecido como los propios Visitantes tetradimensionales.

ENGAÑO COLECTIVO POR DUPLICADO

Se ha comentado inclusive en la revista británica Flying Saucer Review
el montaje de una vasta maquinación dual de descrédito del fenómeno extramundano ,
la llamada Doble Decepción , operativa orquestada en orden a mantener en Babia a
la grey que calla , asiente y se droga con el fútbol y la
televisión.
Se trata de un pacto implícito harto maquiavélico entre los poderes fácticos , aterrados
de perder lo mucho que niegan a sus “administrados” , y los capitanes de los comandos
etéricos , quienes obedecen cual disciplinados súbditos de la cosmocracia la terminante
prohibición de intervenir visiblemente en los quehaceres terráqueos.

Debido a tal cautela ambos bandos -abajo y arriba- se complementan
al unísono con el fin de interceptar , antes de que logre acceder a la prensa y pequeña
pantalla , cualquier información altamente sensitiva que haga peligrar el tasado
anonimato de las actividades clandestinas de los ufonautas. Cielo y Tierra están
vivamente interesados en yugular de mutuo acuerdo el menor amago de terminar con la
ignorancia del público.

Y para alcanzar este objetivo de alta prioridad han venido trabajando de
consuno y sin el menor fallo a lo largo de medio siglo , auxiliándose mutuamente con tal
de inhabilitar a los ocasionales soplones desmandados , cuando algún osado fuera de
control amenaza con levantar imprudentemente el opaco Telón Interplanetario.

El singular acuerdo tácito Tierra/Espacio explicaría uno de los más
impenetrables misterios de la ufología:
el por qué en tan extenso período , y en el país más ávido de sensacionalismo , celebridad
y dólares del mundo , nadie ha sido capaz de airear jamás en la prensa y TV , entre las
muchas existentes , ni una sola prueba incontestable de la sosegada invasión
marciana. Nos referimos a las numerosas fotografías, cuerpos , restos y análisis
demostrativos ( autopsias , tests biológicos y metalográficos, etc. ) referentes a platillos
y pasajeros recuperados , que los que deciden en el supragobierno americano resguardan
desde mediados de siglo en archivos
ultrasecretos.
Todos estos aparatos , humanoides , documentos y materiales , de trascendental interés y
terrible impacto social , han sido manejados desde 1947 ( caso Roswell) por sucesivas
hornadas de responsables , técnicos y expertos , indivíduos que habrán de sumar a estas
alturas bastantes millares
:
Hablamos concretamente del Presidente ; miembros de la comisión Majestic-12 (
órgano del máximo nivel responsable de controlar el problema E.T. ) ; altas
jerarquías de Washington ; generales y mandos de los tres ejércitos ; policía militar
y fuerzas de seguridad ; testigos presenciales de diverso calibre ; fotógrafos de los
ingenios y cadáveres ; biólogos y analistas químicos ; especialistas en propulsión de
vehículos aéreos amén de ingenieros y mecánicos dedicados a copiar los motores de los
discos capturados ;

Personal de los camiones y aeroplanos a bordo de los cuales se han
trasladado los diversos restos ; empleados y mantenedores de los nutridos archivos ( en
varios lugares del país ) donde se resguardan tantos E.B.E. ( Entidades Biológicas
Extraterrestres ) , instantáneas fehacientes y documentos confidenciales ; oficiales del
Estado Mayor ; Secretarios de Defensa ; directores y altos mandatarios que desde
finales de los cuarenta han ido tomando el relevo en la CIA , NSA ( National Security
Agency ) , DIA ( Defense Intelligence Agency ) y otros servicios de inteligencia y
departamentos castrenses. También redactores de los muchos
memorandums explicativos -eyes only- con destino a los sucesivos inquilinos de la
Casa Blanca , el Pentágono , la Central Intelligence Agency y demás
organizaciones de la defensa y el espionaje ; y finalmente las innumerables esposas,
hijos , amantes , familiares , compañeros de profesión , psicoanalistas y amigos íntimos
de todo este ejército de personas que “saben demasiado”. Quienes siendo humanas ,
en momentos de intimidad , cuando hayan trasegado algunas copas de más , y sobre todo
en su lecho de muerte ; y en particular los ya jubilados que tienen menos que perder :
pues bien , a no dudar esta caterva de “enterados” más de una vez se habrán ido de la
lengua dejando caer sabrosas e inolvidables confidencias en torno a “los platillos y
marcianos que yo tuve la suerte de ver y tocar”. Y sin embargo los que han escuchado
estas confesiones han guardado un mutismo sepulcral. ¿ Por qué ?.

Que ninguno de tales artefactos , entidades biológicas , explosivos
documentos y constancias gráficas haya trascendido al gran público en medio siglo , con
tanta gente que ha participado directamente en los hechos , y sobre todo en los Estados
Unidos de América , meca del sensacionalismo periodístico donde el que hace este tipo
de revelaciones se vuelve en el acto estrella y millonario , es sencillamente imposible.

“El hecho de que en tantos años ninguna jerarquía militar ni agente de la
CIA haya sustraído de archivos oficiales top secret fotografías de aparatos siniestrados
o de sus tripulantes , para publicarlos
urbi et orbi a cambio de fama y grandes sumas de dinero ,
indica el montaje de una irresistible conspiración paralizadora,
tan poderosa como fantásticamente dura y cruel , que nadie hasta hoy ha sido capaz de
desafiar a un sistema tan represor y al mismo tiempo sobrevivir”.

La única explicación imaginable -por muy traída por los pelos que
pueda parecer a primera vista- del mantenimiento indefinido de un secreto a voces tan
apasionante y espectacular , residiría en el hecho de que los propios extraterrestres ,
valiéndose de sus dispositivos de avanzada ingeniería psicológica , y en pos de reforzar
las ya casi infalibles acciones disuasorias puestas en juego por el gobierno , estén
monitorizando un seguimiento individual de los pensamientos e intenciones atribuíbles
a los numerosos responsables que en su dia fueron testigos de o han protagonizado los
grandes eventos
ufológicos.
Con este control de ciencia/ficción extirparían en origen cualquier fuga residual de
información altamente sensible. El espionaje E.T. se centraría en el colectivo de
personas que hace años tuvieron acceso inmediato a las pruebas , quienes en un eventual
descuido de la vigilancia tal vez hurtaran algún resto o material , informe , foto o
xerocopia , demostraciones inapelables que pueden revelar en el momento más
inesperado , y que harían pedazos el secreto absolutamente inviolable con el que operan
nuestros amigos de las naves nodriza.

La acción supletoria E.T. consistiría en neutralizar uno por uno
-suponemos que por métodos incruentos- a todos los implicados que se hayan propuesto
dar curso a la noticia más sensacional de la historia del periodismo , impididiéndoles
publicar , con una u otra artimaña disfrazada de incidentes aleatorios , la bomba
informativa que estaban a punto de entregar en la redacción digamos del New York
Times.
Hay que matizar que el fantástico control inhibitorio -indivíduo por
indivíduo- ejercido por los alienígenas es subsidiario , y se aplicaría exclusivamente
contra los pocos elementos que hayan burlado la secretista barrera terrenal. El último
recurso de la intervención exógena estaría previamente secundado en el mundanal ruído
por los policías , agentes secretos y secuaces paramilitares encargados de resguardar a
cualquier precio “el mayor secreto de los tiempos”. Estos esbirros del poder serían los
ejecutores del necesario trabajo sucio consistente en las extorsiones , mordidas
millonarias , amenazas contra la vida e incluso asesinatos camuflados de los valientes
quijotes que , arrostrando cualquier peligro , hubieran decidido pese a todo contar la
verdad. Sólo entonces serían interceptados por las patrullas E.T..

Hemos hecho más de una referencia a los ovnis estrellados , y nos va a ser
útil cierta aclaración al respecto. Es de lo más significativo que muchos de los
aparatos siniestrados se hayan depositado en tierra siempre en parajes desérticos ( al
abrigo de testigos ) ; en el suroeste de los EE.UU. ( donde se fabricaron las pioneras
, superdestructivas y contaminantes bombas atómicas poco antes de 1947 , ¿ otra
simbólica casualidad ? ) ; y chocados contra el terreno con inverosímil suavidad , a tal
punto que sus carlingas y aviadores han sido recobrados casi intactos.

Esta rara conjunción de circunstancias a todas luces manipuladas , que han facilitado el
mantenimiento del secreto de cara al gran público , y al mismo tiempo propiciaron la
aportación de restos fehacientes en buen estado a la cúpula del poder , hace sospechar
que no se trata de cacharros averiados ni de verdaderos percances aleatorios , sino más
bien de un hábil montaje de falsos accidentes simulados , cuidadosamente orquestados a
propósito con el fin de proporcionar de forma selectiva a los escépticos “cabezaduras”
del gobierno las tan ansiadas pruebas físicas irrebatibles sobre los viajeros de otros
mundos. Demostraciones que han negado por sistema al hombre de la calle , con
miras de respetar la rígida ley cósmica de no-interferencia entre comunidades
planetarias independientes.

¿ ESTÁ JUSTIFICADA LA CONJURA OFICIAL ?

Equivale a preguntarse por qué las altas esferas se han juramentado desde
la década de los cuarenta para engañar al pueblo con el más frio de los cinismos respecto
al cerco al que nos tienen sometidos los Señores del Espacio.
Basta sopesar la elocuente concordancia con la que los Gabinetes
-tanto capitalistas como socialistas- apoyan la confabulación del silencio , para deducir
que las razones del complot anti-ovni han de ser extremadamente poderosas y
justificadas , a tal punto que deben afectar a los fundamentos del modus vivendi en
nuestro planeta.
“La Fuerza Aérea americana y otras agencias estatales han recibido
órdenes tajantes de no divulgar la gran noticia , hasta que la O.N.U. haya logrado
preparar al mundo para tan trepidante anuncio. Tarea que puede abarcar muchos
años de estudio y planificación , con la ayuda de los propios extraterrestres”.

Procede subrayar que la seguridad nacional trae sin sueño a los estamentos
castrenses , a la vista de la deprimente indefensión de los Estados Mayores de cara a
una
Task Force galáctica con miles de años de superioridad tecnológica. Y desde luego
no parece sensato poner sobre aviso a los electores con respecto a la desgracia de que , si
un enemigo exterior atacara , nuestra única defensa será….. rezar, pues comparada con
sus armas futuristas la bomba de neutrones parecería un revólver de plástico en manos
de un niño.

Paradójicamente los responsables temen más a los autóctonos que a los
tránsfugas dimensionales , en previsión de la locura histérica que se posesionaría del
alma colectiva si se comunica lo que está pasando. Todo ello sumado al hundimiento
económico y a una reacción en cadena capaz de desintegrar las instituciones , disparar
la anomia social y minar los fundamentos de la ciencia , la filosofía y las convicciones
religiosas , principios que constituyen el trasfondo del inconsciente grupal de la
humanidad. Por su parte los contados episodios aislados de aparente hostilidad
alienígena avivarían aún más la inquietud de la población.
Otro motivo estratégico que aconseja el hermetismo ha sido el denodado
intento por parte de las grandes potencias de monopolizar , antes que las naciones
rivales , el arcano de la “milagrosa” propulsión de los vimanas interplanetarios.
Aunque cabe todavía una explicación adicional : si después de cinco décadas de
encubrimiento culpable las autoridades decidieran anunciar que los destacamentos de
las “mansiones aéreas” nos cortejan en son de paz , estudian con curiosidad científica
esta subcultura para ellos abracadabrante , y sólo pretenden ayudarnos , el público se
negaría -con razón- a tragarse semejantes consignas tranquilizadoras , pensando que
“los de siempre” se traen entre manos algún nuevo ardid de atiborre de cráneos con tal
de restarle dramatismo a la amenaza exterior. Y los ciudadanos escaldados
sospecharían justamente lo contrario , por cuanto “es posible que la verdad sea tan
inverosímil en sí misma que ningún gobierno albergue fundadas esperanzas de ser creído
el dia en el que se atreva a dar a conocer los hechos”.
También hay que contar con los omnipotentes intereses creados en peligro ,
que conforman una fuerza reaccionaria invencible. Y con la aprensión -bien
fundada por cierto- de la casta dirigente a que un vuelco del statu quo
les arrebate sus privilegiadas posiciones , en cuanto los oprimidos comparen su injusta
situación con la que reina en avanzados soportes de vida inteligente a años-luz de
distancia.
Por otra parte es imprescindible que el secreto se preserve en su totalidad y
sin fisura alguna , habida cuenta de que una vez que se haya filtrado la menor pista
acerca de que hay actividad consciente en otros recintos del Espacio/Tiempo , la
excitada opinión mundial presionará irresistiblemente hasta que al final no haya más
remedio que desvelar el contenido de los archivos secretos. En un sentido el mutismo
de la Administración es involucionista porque alimenta terrores injustificados ,
teniendo en cuenta que la imaginación galopante sustituye con creces a lo desconocido.

Por tal causa el silencio no se debería prolongar indefinidamente. Pero
por otro lado “la posibilidad de anunciar la verdad es tan fantástica y
amenazadora , que los hombres y mujeres del montón de ninguna manera están
preparados como para que se les informe a nivel oficial , ya que requeriría considerable
discernimiento y fino juicio formular un método apropiado capaz de ilustrar a la gente
acerca de una situación tan increíble , sin que estalle el desastre.

CARENCIA DE ALTERNATIVAS

La conexión extraterrestre es de tal trascendencia , e implica tan
profundas repercusiones en los aspectos más insospechados de la vida , que los
detentadores del poder se encuentran de hecho ante la absoluta imposibilidad de revelar
de forma responsable lo que está ocurriendo , en aras de evitar una inmensa catástrofe a
todos los niveles.
( Otro gallo nos cantaría , piensan algunos , si no se hubiese establecido el manto del
secreto 51 años atrás ). Los líderes son consecuentes ; conocen la dinamita que
les va a explotar entre las manos , y se han decidido por la única opción que les queda a
estas alturas : velar por el bienestar y la seguridad aquí y ahora de aquéllos que los
han encaramado con el voto a sus confortables poltronas , enterrando el contacto a
nunca dias fecha.

Tras lanzarse en 1947 a la
procelosa aventura del debunking negador de los hechos , un paso sin duda
extremadamente discutible en la historia de las relaciones interplanetarias , a las
puertas del fin de siglo no resta otro escape del círculo vicioso planteado que huir hacia
adelante e informar con insoportable lentitud e infinitas precauciones , a golpe de
maquiavelismo y subterfugios de guerra psicológica.
Sin ir más lejos , el gobierno CIÁtico no tiene más que aplicar al pueblo
soberano una fotocopia de las sutilísimas triquiñuelas y engañifas con las que los de
Arriba manipulan a la cabaña humana. ¿ Es factible , empero , continuar sine die
el despacioso racionamiento de la verdad, sin que este quebradizo “filo de la navaja” se
les vaya de las manos a los responsables por una pérdida del control de los
acontecimientos
?.
Creemos que el educar a las masas con tan delicada circunspección y parsimonia no
puede mantenerse con éxito largo tiempo , pues antes o después la presión popular
reventará por así decirlo la presa de la información top secret. En particular si los que
han armado este maldito embrollo , los metomentodo vialácteos , en oposición a la
extraña sequía de ovnis que nos administraron en los ochenta ( por cierto , ¿ a santo
de qué ? ) , les da por incrementar de aquí en adelante la reprisse de sus exhibiciones
públicas , como parecen vaticinar las oleadas de infarto que vienen programando en los
años noventa ( y que sin embargo , al contrario que antaño , apenas lucen en los medios
de difusión ).
Bien que nos pese , si consideramos el historial geopolítico desde el 47 (
desconocimiento de la naturaleza y origen de los discos aéreos ; guerra fria en curso ;
¿ tal vez nuevas armas soviéticas ? ; indefensión ante un posible ataque del Espacio ,
etc. ) , y apechando incluso con todos sus graves inconvenientes , la táctica seguida por
los Gabinetes es hoy por hoy la única procedente , dados los riesgos explosivos que
conlleva un súbito destape del problema exobiológico. ¿ Es justo entonces culparles a
la ligera de oscurantismo cósmico por cumplir con su deber y monopolizar los
incendiarios secretos que atesoran ?.
Ya es hora de reconocer que nuestros
pragmáticos dirigentes hacen justamente lo que pueden en cuanto al embolado E.T..
Estarían locos de atar si desarticularan violentamente los pilares de la civilización amén
de desatar la anarquía y precipitar al mundo en una desbandada indescriptible de
anomia social. No les queda otra : descartan los milagros , van capeando el temporal
como Dios les da a entender y se comportan como cualquier otro ejecutivo eficiente en
el cargo.

Su obligado programa -sin recambios a la vista- reside en una camuflada
dosificación cara al público del conocimiento de la exosfera , política en la que se han
embarcado desde mediados de los ochenta. Ofrecen a los inmaduros espectadores
ajenos al drama que se representa sotto voce en Washington , ni más ni menos que el
pelargón que ellos son capaces de digerir en el presente , y con buen acuerdo les ocultan
la trilita que no pueden todavía asimilar. Y encima de hacernos este favor aguantan
sin rechistar el suave martirio de interpretar ante las masas el desagradable papel de
villanos que esconden tramposas cartas en la manga. Precisamente porque no son unos
irresponsables , los malos de esta película descartan divulgar lo mucho que saben , y
apostamos a que así van a perdurar luengos años.

Para descargo de los que toman las grandes decisiones , a una población
receptiva y con superior madurez y resistencia psicológica le hablarían con bastante más
realismo.
La jerarquía directiva , en su rol de guardián del sistema , ha de apechar con su ingrata
misión de censura , y con buen sentido
previene la eventual demolición del statu quo como efecto de una prematura dosis de
influencia celeste. Quiere decir que a los del ordeno y mando les debemos una
continuidad sin tragedias irreversibles. ¿ Les absolveríamos a sensu
contrario si por un prurito de respeto a la verdad destaparan antes de tiempo la caja de
los truenos alienígenas , y asolaran la civilización que nos ha costado 5.000 años
construir ?.
Sospechamos que la tutela en la sombra , cuando no le queda otro remedio
y en aras de la eficacia , se conduce al estilo de Al Capone , y aplica correctivos
mafiosos encaminados a que nadie ose entreabir el tabernáculo donde se preserva el
asombroso cuadro de la vida en la Galaxia. Pero , seamos sinceros : ¿ podemos
reprochárselo ?. ¿ Quién arrojaría la primera piedra tras ponderar la
trascendencia de lo que nos jugamos , que es nada menos que la supervivencia y no
retrogradar a la edad de la caverna ?.
El problema de las indeseables filtraciones de datos archisecretos sobre los
huéspedes siderales , que como ya hemos visto pudieran desencadenar un monipodio
social y económico , es de tan aterradora envergadura que , como medida extrema y sólo
en último recurso , estaría justificada casi cualquier acción disuasoria por parte de los
sicarios del poder establecido , y/o de las células de ufonautas afincados entre nosotros ,
con tal de acallar a todo trance a los disidentes que se propongan revelar por su cuenta
el paradigma extraterrestre.

De pasada , y porque viene a cuento , ¿ fue ésta la auténtica y
poderosísima razón de Estado que en noviembre de 1963 obligó de consuno al
Pentágono , a la CIA, al FBI y al Servicio Secreto a “neutralizar” en Dallas a
John F. Kennedy , habida cuenta de que el Presidente -según se ha dicho- se
empecinó , en contra de muy justificadas advertencias y amenazas , en levantar el secreto
de los estudios reservados sobre los objetos no identificados ?. Esperemos que el Padre
condescienda a perdonar a sus encumbrados asesinos , a pesar de que sí supieron a
ciencia cierta lo que se hacían.

PREBENDAS DEL CONTACTO ABIERTO

Aparquemos ahora los insondables problemas aparejados a una fraternal
aunque imprevista ocupación foránea del planeta , examinados en las páginas
precedentes , para enfocar el punto de mira en la otra cara del contacto : sus ventajas
potenciales en los más diversos campos de la existencia.

Vamos a suponer por un momento que , como los alienígenas revelan a los
contactados , fuéramos moradores de un ensamblaje cosmológico no aleatorio , que
obedece a un propósito inteligente , un Todo administrado por leyes naturales lógicas y
justas establecidas en aras de un óptimo funcionamiento del conjunto universal.
En tal contexto bien podría haberse instituído una comunicación
sistemática entre los infinitos niveles de realidad polidimensionales , habitados e
independientes , con el fin de que el desigual avance evolutivo de los distintos
receptáculos de vida se redistribuya por vasos comunicantes , y las culturas adelantadas
compartan el progreso auxiliando oportunamente a las más primitivas , entre las que se
encontraría la Tierra. De aquí la avalancha de merodeadores del espacio exterior
detectados en el siglo más conflictivo de la historia humana : dos guerras mundiales ,
amenaza de una tercera y última que aniquilará la biosfera , suicidio ecológico,
drogas , degeneración social , violencia y caos por doquier…..

Una relación constructiva con
vecinos ultrahominizados acarrearía a los toscos especímenes terráqueos un acervo de
ganancias en verdad insospechadas. Su “conquista” pacífica del geoide acabaría
perfeccionando , en bendita dirección anti-entrópica , la trayectoria y sentido de nuestra
historia , desde siempre ensangrentada por el odio , luchas fraticidas , opresión y
muerte. Los visitantes interdimensionales recalcan una y otra vez que las actitudes
heterocéntricas ( anteponer el bien general al propio ) constituyen el principalísimo
elemento sustentador de la naturaleza.
El postulado rector de la empatía generalizada , absolutamente prioritario
, implicaría que las comunidades avanzadas deben ser más desinteresadas y altruístas, y
que la ayuda masiva a los que en otros reinos se afanan todavía en los tramos
inferiores de la escala evolutiva , ha de ser la actividad central y paradigmática en todos
los confines del pluricosmos.
El omniverso nos estaría ofertando así, a través de los pintorescos
usuarios de los platos voladores , un revolucionario Plan Marshall diseñado para
restañar de una vez por todas las heridas de este bello esferoide azul. ¿ Por qué no
nos abrimos a la oportunidad de aceptar un reto tan preñado de ventajas ?. Pensemos
que tras un desembarco amistoso de los compañeros de Arriba -colegas muy avisados
en el difícil arte de vivir- resultaría más llevadero superer entre otras cosas el actual
recrudecimiento del trasnochado nacionalismo , y los tribales conflictos interétnicos que
asolan el globo.

Y tal vez cristalizaría algo ahora impensable : la unión comunitaria entre países
antaño rivales, hasta culminar en la alianza de alguna confederación de buena voluntad
, regida por un supergobierno mundial encargado de unificar en la paz a los cinco
continentes. Un triunfo de la cooperación sinérgica que borraría para siempre de la
conciencia colectiva la pesadilla de diez milenios de agresividad imperialista.
Del mismo modo , y por un proceso natural de ósmosis del saber ,
adquirirían un desarrollo impar la ciencia , la sociología y la filosofía comparadas
, en base a sus homólogas implantadas en mundos más acordes con la ética y la razón.
Y en principio podría ser trasvasado a la Tierra un tesoro ilimitado de conocimientos ,
acumulados en otras esferas tras milenios de estudio , investigación y auge evolutivo.
La carrera espacial se multiplicaría para dar abasto a los ampliados horizontes de la
exploración y viajes siderales. Y si antes no triunfa una catártica revolución
económica , tal vez florezcan imaginativas industrias pensadas para satisfacer las
necesidades menos materialistas de la sociedad , hoy abandonadas de la mano de Dios.
Podríamos , incluso , avituallar al Mercado Común del Sistema Solar , con un feliz
retorno a la prosperidad y al pleno empleo.
En suma , nos va a ser de gran utilidad desfogar energías en concebir los
inimaginables beneficios que comportaría una benigna irrupción de los pobladores del
firmamento. Siempre que , por descontado , paguemos el tributo de esforzarnos en
adquirir previamente el savoir faire exigido para engancharnos con responsabilidad y
ánimo pacifista en el tren civilizador del universo. Y que aprendamos también a
salvaguardarnos de una autoinmolación atómica ; así como del cataclismo cultural
que provocaría un insalvable desfase psicoemocional con respecto a los colonizadores
externos. Tenemos que solventar asímismo nuestra malhadada inadaptación al cambio
permanente que nos aguarda si algún dia aceptamos la oferta extraterrestre , consistente
en arrumbar el furgón de cola en el museo de la chatarrería y reciclarnos de una vez en
ciudadanos de primera clase en el multicosmos.

PLAN DE ACCIÓN HASTA EL ADVENIMIENTO DEL CONTACTO ABIERTO

¿ Debemos tomar la iniciativa de aperturar conversaciones con los
trotamundos galácticos , o nos arrastramos perpetuamente a remolque , como hemos
hecho hasta ahora ?. ¿ Qué tipo de conexiones con la alianza de orbes pensamos
establecer ?. ¿ Cuáles son las pautas de conducta recomendables para el trato cortés
con alienígenas ?. ¿ Qué nos corresponde hacer ahora , sin más dilaciones ?.

Sobran incertidumbres y echamos en falta normas orientativas sobre un
dilema vital : enfrentar cara a cara a los E.T.. Enigma del protocolo exosférico que
concierne no sólo a los sabios , a la junta de jefes del Estado Mayor y a los expertos de
la inteligencia , sino a toda la humanidad. Eso suponiendo que el cuerpo social aspire a
un destino superior, lo que está por ver , y que al mismo tiempo convengamos en
trascender los nacionalismos e iniciar los trámites del pasaporte único como súbditos
planetarios. Además , no hay ni que decirlo , de sacudirnos multitud de hábitos y
talantes egoicos que ya han periclitado en la cosmosfera.

El primer obstáculo para convertirnos en patriotas del universo no son los
actores interplanetarios , sino nuestro ancestral complejo de aldea , que nos impide
asumir con realismo la existencia de otras civilizaciones y acoger a sus heraldos , los
objetos nunca identificados. Muchos indicios auguran que somos el pelotón de los
torpes en la taxonomía universal , pero aún nos cabe
rectificar. En el
esquema general de las cosas nunca es demasiado tarde , pues el tiempo
multidimensional es por fortuna elástico , maleable y versátil. Así es que todavía
estamos a tiempo de dar la bienvenida a la influencia civilizadora de la cosmocracia , esa
atractiva matrona que nos hace guiños platilloides con la malicia de llevarnos a su
huerto. La primera tarea pendiente consiste en investigar las técnicas de optimización
de relaciones interculturales a escala universal, que imaginaremos como una entente
cordial entre seres volitivos en múltiples estadios de desarrollo individual , dedicados a
acumular experiencia en mundos muy
diferenciados.
Para rastrear la calaña de los visitantes nos interesa discriminar los coeficientes de
socialización de nuestros primastros del cielo , es decir , averiguar en qué modalidad de
organismo colectivo se integran allá en su lugar de origen : indivíduos , familias ,
tribus , clanes , feudos, naciones , bloques , parlamento mundial , coalición de planetas,
confederaciones de orbes en la Via Láctea , liga de galaxias , poder rector en nuestro
particular universo espacio/temporal , y otras posibilidades que ni podemos imaginar.

Si organizamos un imaginativo programa de investigación seríamos
capaces de desvelar las leyes que regulan el crecimiento de civilizaciones en otros
sistemas estelares y ámbitos vibratorios , y los deseables intercambios multilaterales
entre ellas. Hoy por hoy nuestra única herramienta en orden a prevenir las
convulsiones del contacto es la santa ignorancia, tan perversa como su homónima
también beatificada , la Santa Inquisición. Y con el analfabetismo cósmico en la
mano como panacea corremos el riesgo de precipitarnos en una aventura erizada de
incógnitas.

No hay tradiciones sobre cómo encauzar las negociaciones con el Espacio ,
ni experiencias pasadas esclarecedoras , y la única opción es hacer camino al andar
dando los menos palos de ciego posibles. Por otra parte el contacto es inviable sin una
educación preventiva de la población , a la que en su ignorancia actual hay que
traspasar la verdad exosférica en dosis homeopáticas y a paso de tortuga, no sea que
sobrevenga una horrorosa estampida social.

Necesitamos asímismo un lenguaje ecuménico, ya que comunicarse con
una Babel de miles de dialectos es una empresa de dementes incluso para los milagreros
extraplutonianos. También habrá que promover alguna institución central que
represente al mosaico mundial de nacionalidades y elabore un programa global de
preparación del contacto.
Este cuerpo representativo podría ser la Organización de Naciones Unidas
, entidad que ya en 1979 se ocupó en estudiar el problema exobiológico. A esta suerte
de O.N.U. le correspondería financiar una gigantesca campaña mundial de relaciones
públicas , creadora de una imagen extraterrestre atrayente y positiva , en orden a
persuadir a la gente de que los hombres del espacio son más o menos como nosotros y
aguardan con cósmica paciencia a que les otorguemos la venia con miras a paliar ,
trabajando al unísono con el
homo sapiens , nuestros arduos problemas domésticos.
Al mismo tiempo conviene propagar las atractivas ventajas de un tratado de
cooperación con nuestros vecinos astronómicos. Con todo , el reto más complejo será
rehabilitar el interior del hombre para hacerlo acreedor del contacto , por medio de una
profunda mutación heterocentrista
( arrinconar el Yo y enaltecer al Otro ). Una reeducación de arriba abajo de la mente
, las creencias y los sentimientos que extirpe la egolatría del individualismo y la
sustituya por compulsiones dirigidas a la ayuda mutua y al bien común , mejor
adaptadas a la naturaleza lóvica del infiniverso. Si el futuro llegara a contemplar
esta gloriosa metamorfosis , los amos del cortijo planetario se verían obligados a rendir
sus armas para dar paso a la Contactocracia que nos ha ocupado en tantas páginas.
El lector habrá caído en la cuenta de que en el presente estudio nos hemos
basado del principio al fin en el presupuesto de que la fuerza espacial que deambula por
la atmósfera y nos hace señas es positiva , bien intencionada y ha decidido interaccionar
con la cultura local en base a actitudes pacíficas , sin ánimo alguno de invadir la
Tierra ni ocuparla por la fuerza. No hemos considerado aquí la posible alternativa de
un casus belli , de resultar conquistados por los ejércitos de otro planeta , porque
creemos sumamente improbable una ofensiva militar desde el espacio. Ofrecemos a
otros estudiosos el análisis de las consecuencias para la raza humana de una hipotética
colonización violenta por las huestes alienígenas.

Por: Ignacio Darnaude Rojas-Marcos

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