Fenómenos insólitos en la casa de los secretos de Sevilla

Pocos podrían pensar que en una casa con tanta historia pudieran existir fenómenos paranormales, pero así es.

El misterio tiene extrañas formas de manifestarse, a veces los casos más importantes surgen cuando el investigador, el periodista o el curioso, menos se lo espera. Ejemplo de ello es la casa de los secretos en Sevilla.

Se encuentra cerca de la Alameda de Hércules y pocos podrían pensar que en una casa con tanta historia como esta pudieran existir fenómenos paranormales, pero así es. Todo se desencadenó cuando una familia vino a buscarme a una de las rutas misteriosas que hago por la ciudad, la Sevilla Paranormal. Lo que me contaron me iba a conmocionar. Corría el invierno de 2016 y jamás podré olvidar todo lo que iba a pasar poco después.

La casa de los secretos se encuentra en la Alameda de Sevilla«Necesito que vengáis a casa, en el piso de debajo de donde vivimos están pasando cosas muy extrañas y lo peor es cuando a mi hijo se le ha caído un cuadro, despegándose varios objetos que son imposibles de quitar, debéis venir», me dijo mientras caminábamos por Laraña la propietaria del inmueble.

Nos citamos en aquella majestuosa casa y lo primero que hicimos es pedirle que no nos dijeran absolutamente nada de lo que estaba sucediendo y que trataríamos nosotros mismos de resolver aquello o de demostrar, o no, si había algo «raro». Como compañeros en esta investigación tendría a Sara VargasAna Garrido y Antonio Cabral. Nuestro nivel de perplejidad iba a crecer asombrosamente a cada minuto que pasábamos allí.

Los niveles de EMF (campos electromagnéticos) se iban a disparar, de un valor normal de entre 30 y 60 se pasaba a 347, algo impensable teniendo en cuenta que aquel lugar no tenía ni aparatos eléctricos, ni electrónicos ni nada que pudiera dar aquellos resultados.

Decidimos hacer diferentes pruebas psicofónicas en la casa y fue espectacular, allá donde se había visto una especie de silueta negra pasearse, en una habitación arrinconada, nos encontramos con algo que nos iba a dejar sin habla y que el investigador en rara ocasión puede vivir.

En la habitación seleccionada pasó algo extraño. Una fotografía descriptiva de aquel lugar ubicaba al grupo de investigación, con una máquina llamada Spirit Box comenzamos una sesión en la que se comenzó a hacer preguntas…

-¿Cuál es tu nombre? ¿Con quién quieres hablar?

-Con… Pilar… (de forma entrecortada y con mucho ruido blanco).

-¿Quieres que venga ella?

-No.

-¿Quién quieres que venga?

-Juan…

De repente un sonido metálico nos llamó la atención y mi compañera Sara me indicó:

-Jose, se te ha caído un euro.

-Es imposible, no traía monedas.

-Pues mía no es.

Pensamos que podría ser de los propietarios de la casa y al salir les dijimos los resultados. Cuando se expuso aquella primera fase de investigación nos dijeron que los nombres coincidían y que el euro era el que la abuela le daba a Juan todos los domingos hasta que falleció siendo esa habitación la que ocupaba en vida.

Aquello comenzó una investigación por la que pasaron investigadores de la talla de Lorenzo Cabezas, Carmen Bravo, Lorenzo Fernández Bueno, Juan José Revenga o Laura Falcó con resultados impresionantes en cuanto a psicofonías y esferas u orbes de naturaleza incierta y que ratificaba lo que narraban los testigos.

El fenómeno quedó adormecido por dos años y medio, todo pasa y todo llega, y el momento de regresar parece que es ahora… Ahora ha resurgido y nuevos fenómenos paranormales parecen reactivar un caso que parecía cerrado.

 

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Voces del Misterio nº.649: LA NOCHE DE LOS INVESTIGADORES (2) Y SUS INVESTIGACIONES

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“Voces del Misterio” nº.649 en el que hacemos LA NOCHE DE LOS INVESTIGADORES 2, un programa en el que vamos a contar con lo mejor del mundo del misterio y sus investigaciones últimas de lugares donde no les gustaría quedarse solo…
EL APARTAMENTO ENCANTADO con Grupo GPS, Susana Villalobos y Jose Manuel García Bautista.
FENÓMENOS PARANORMALES EN EL CEMENTERIO DE SAN EUFRASIO, del Grupo AL&FA de Jaén, con Javier Torres.
FANTASMAS EN EL CASTILLO DE LAS AGUZADERA con Carlos Espinosa.
MISTERIO EN EL COLEGIO LA ADUANA, del GIP Misterios Códoba, con Miry.
BELCHITE, con Antonio Pastor.
Un programa dirigido por Jose Manuel García Bautista y copresentado por Mª.Carmen Bravo. En SFC Radio, 91.6 fm.

https://www.ivoox.com/voces-del-misterio-n-649-la-noche-de-los-audios-mp3_rf_36010449_1.html

IIº. Congreso de Misterio ‘CÍRCULO MERCANTIL’, 8 y 9 de junio de 2019

IIº. Congreso de Misterio ‘Círculo Mercantil’ de Sevilla, 2019

8 de junio de 2019, desde las 11:00 h. a las 15:00 h., tienes el Primer Encuentro Ufológico “Guante Blanco”.

Participan:

-José Antonio Caravaca.
-Javier Pavón.
-Pablo Vergel.
-Nertor Berlanda.
-Óscar Fabregas.

9 de junio de 2019, desde las 12:00 h. tienes la oportunidad de asistir al IIº. Congreso de Misterio ‘Círculo Mercantil’ en Sevilla, en C/Sierpes 65, GRATUITO y con unos participantes que te sorprenderán con sus ponencias.

Acuden como ponentes:

Antonio Puerte Mayor: “Secretos de Isabel II”.
José Manuel Morales Gajete: “Casas encantadas de Córdoba”.
Antonio Pastor: “Casas encantadas de Málaga (Cortijo Jurado y muchas otras)”.
Federico Padial y José Manuel García Bautista: “El enigma de los dólmenes en Andalucia (Magia, misterio y simbolos)”
Manuel Jesús Palma: “Música maldita”.
Grupo GPS -Lorenzo Cabezas y Carmen Bravo-: “Investigaciones paranormales en Sevilla”.
Héctor e Iván Montoya: “Mitos Creencias y realidad en el mundo del misterio”.
Jose David Flores y Selena Grimes: “OUIJA”.
Roxana Lara: “El poder está en tí”.

Con RUTAS MISTERIOSAS e HISTÓRICAS así como MERCADILLO DE LIBRO NUEVO y de OCASIÓN.

No os lo perdáis y si quieres participar como ponente ponte en contacto con nosotros en correo@garciabautista.net

Presentan: Fede Padial, Jose Antonio Colinet y Jose Manuel García Bautista.

ORGANIZA: Círculo Mercantil, Jose Manuel García Bautista, Fede Padial y editorial “Guante Blanco”.

Edificios encantados donde pasar miedo en Sevilla

El «Sanatorio de los Muertos» de la capital hispalense, el «Monasterio del Diablo» en Carmona o «Casa de la Loca» de Palomares del Río son algunos ejemplos.

Reconozco que todas las ciudades del mundo tienen mil y un lugares evocadores que nos recuerdan la grandeza de las culturas que habitaron sus calles y que hicieron por construir y el futuro que es el presente que vivimos. Podemos caer bajo el influjo de Roma, París, Viena, Praga, Madrid o la nuestra, Sevilla.

Pero también encontramos en esas ciudades sitios donde pasar miedo, desde las catacumbas hasta viejos cementerios donde la realidad supera a la ficción, o vetustos edificios abandonados que son ya parte de la Historia o de la Leyenda.

En Sevilla encontramos algunos de ellos, recuerdo cuando me documentaba para escribir mi libro «30 lugares de Sevilla donde pasar miedo» el asombró que me provocó dar con muchos de ellos, visitarlos y tener la oportunidad de investigarlos, algunos con tanta profundidad que lo imposible tuvo que manifestarse ante nosotros de mil formas diferentes.

Permítanme que les descubra alguno de ellos, como el llamado «Sanatorio de los Muertos», un lugar dentro de Sevilla, llamado realmente como «Hospital Universitario San Pablo» y próximo a las pistas del aeropuerto de Sevilla.

Cuentan los testigos que han tenido tremendas experiencias en su interior que allí, en las antiguas y demolidas hoy habitaciones, se aparece una niña, de 8 años, llamada Clara, a la que gusta pasear por el sitio donde murió o mostrarse con su vestidito a la asombrada víctima del misterio.

La demostración más palpable -independientemente de aquellos que dicen haberla visto pero que no se dispone de un registro fotográfico o de vídeo del instante- fue una psicofonía captada en su interior, las llamadas «voces del misterio» o «voces del más allá», en las que una voz infantil, la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre –tan señalada-, que decía «hola,… Hola», y que hiela la sangre y paraliza el corazón de quienes han tenido la oportunidad de escucharla.

O el espectro del iracundo padre Miguel que vagaría por toda la eternidad en el interior del complejo quizás purgando sus pecados no confesados… ¿Quién sabe?

Sea como fuere es uno de esos lugares en los que uno pasará miedo, no sólo por las historias que se cuentan en su interior si no por lo desolado del sitio que no inspira confianza ni invita a permanecer mucho tiempo dentro.

Si viaja a Carmona, la siempre bella localidad sevillana, y toma la carretera a los Alcores, verá, no sin dificultad, como un edificio se yergue sobre un promontorio que domina un páramo. En las frías noches de invierno la neblina comienza a llegar hasta sus faldas y el aspecto fantasmagórico hace que se tenga de él una visión terrorífica.

Es el llamado «Monasterio del Diablo», una antigua edificación que debió tener tiempos mejores y en cuyo interior se dice que se manifiesta un viejo fraile o el mismísimo demonio. Cuentan que un fraile despertó en la noche y no observó la presencia de sus hermanos, los buscó y sólo pudo acceder a una fresquera donde sus cuerpos pendían de unos ganchos y el demonio, a sus pies, los devoraba dejándolo a él vivo para que diera fe de su existencia. La leyenda es tan falsa como la supervivencia del fraile, inventada por un pícaro pseudo investigador con más ganas de popularidad que de descubrir la verdad pero que ha alimentado la imaginación de cuantos han accedido a su interior.

Cierto es que allí, en el monasterio, se han vivido experiencias difíciles de explicar, escuchado cantos monacales, religiosos; se han visto sombras y presencias difíciles de explicar, captado más psicofonías de las deseables y hasta tenido encuentros con un ser que surgía de uno de los laterales de la nave hasta perderse en la última sala que tiene este espacio.

Visita del gobernador civil en 1971 al Hospital de San Pablo de SevillaLa fresquera ciertamente existe, con ganchos en su techo, aquella que estaba destinada a preservar los alimentos y que, realmente, hoy, es utilizada para hacer todo tipo de pactos satánicos como demuestra una mal realizada estrella de cinco puntas invertida que encontramos en una de sus paredes.

El lugar hoy es el centro de muchas investigaciones paranormales, de los que buscan el misterio y hasta de aquellos que hacen magia negra, invocan a Satanás, realizan sacrificios animales o dejan llevar su calenturienta imaginación a cotas insospechadas.

Sevilla tiene más lugares donde pasar miedo, por ejemplo la llamada «Casa de la Loca» en Palomares del Río, junto a la «Fuente de la RihuelaK. Allí dicen que se aparecería el espectro de una dama que habría habitado el lugar, mil leyendas y un mismo final trágico.

No hace demasiados años fue el escenario de un asesinato en su interior y algunos expertos en estas cuestiones opinan que el alma de aquel desdichado también puede estar manifestándose en su interior.

En todos los lugares se debe tener cuidado, ninguno tiene carencia de propietarios aunque esté abandonado y en todos se debe ir con precaución pues aquellos que buscan la muerte en ellos pueden encontrarse con desagradables incidentes y poner su vida en juego. El misterio es bello, así como su búsqueda, pero con precaución, permisos y paciencia. Sn lugares donde pasar miedo en Sevilla, sólo algunos de ellos, a buen seguro que son muchos más y en todo se puede vivir lo extraordinario, sea parte de lo paranormal o de la imaginación.

 

Barrabás en Sevilla

De cómo cambió el nombre de la calle de los Melgarejos por las andanzas amorosas de don Fernando Ortiz de Melgarejo.

En la Sevilla de la picaresca, la del siglo XVII, muchas eran las historias que se enredaban por sus callejuelas. En una de ellas, la de la de los Melgarejos, vino a vivir un miembro de la familia, don Fernando Ortiz de Melgarejo.

Lope de Rueda, antigua calle de BarrabásDon Fernando vivía arrojado al placer, al juego, a los amoríos impropios de su clase… En 1630 contrajo matrimonio con doña Luisa Maldonado pero, a la vez, mantenía relaciones con doña Dorotea de Sandoval, noble y casada.

Era tal el atrevimiento y desvergüenza de don Fernando que en la festividad del Corpus engalanó el balcón de su casa en la calle Cuna y se hizo acompañar de doña Dorotea exhibiendo así su indecorosa relación.

Doña Luisa Maldonado, celosa y ofendida, mandó envenenar a la amante de don Fernando y éste mandó matarla. Así, sabidas las jugarretas que había realizado el caballero, a la calle de los Melgarejos se la comenzó a llamar la calle de Barrabás. Se la llegó incluso a rotular así tal y como figuraba en el barrio de Santa Cruz: calle Lope de Rueda, antigua calle de Barrabás.

En 1632 entraba don Fernando en la calle Escarpín cuando le salió al encuentro don Bernardo Sandoval, que le desafió en duelo. En mitad del mismo, el criado mulato de don Bernardo apuñaló por la espalda a Fernando Ortiz de Melgarejo. Murió en el acto.

Un canción popular recordaba de esta forma el incidente:

En la calle de Escarpín

Mataron a Barrabás.

Si vives como él vivió,

Lo mismo que él morirás.

 

Duelo a muerte en la Sevilla de Pedro I «El Cruel»

Una lucha entre un rey y un monje que dio lugar a una bonita historia en Sevilla

Es una de esas historias desconocidas, casi pasa desapercibida por las leyendas de nuestra ciudad pero que evoca los tiempos de la gloriadel honor, tal vez del aburrimiento y, en cualquier caso, de la particular forma de ver la vida en otra época, en otro tiempo.

Tendríamos que viajar, en nuestra particular máquina del tiempo, a la época de Pedro I, el llamado «Cruel» por unos y «El Justiciero» por otros, en función de amistades o enemistades, tan propias de esos días convulsos.

Desde pequeño habían instruido al rey en el noble «arte» de la esgrima, si bien es cierto que pocos se atrevían a cruzar el acero con este máxime cuando sabían de su destreza. Pero los años pasaban, en palacio pocas distracciones encontraba y veía pasar los días y los días sólo con conflictos políticos, de poder, con los Trastamara-Guzmán, pero sin emociones para el alma

Era un hábil espadachín, todo un «Scaramouche», dominaba el ataque y la defensa pero no podía ponerla en práctica salvo en las guerras y cuando llegaban estas el rey era el último en entrar en batalla, a veces ni eso.

Por entonces, cuenta la leyenda, se extendió rápidamente un rumor en la ciudad. Al viejo convento de San Francisco, cita en la misma ubicación de la plaza actual y su entorno, había llegado un fraile que era sumamente diestro con la espada, decían de él que era «casi invencible» y eso pudo en alerta al monarca despertando su interés: «¡Por fin un adversario a mi altura!» pensó.

Del fraile se sabía poco más, lo único que había llegado a la vieja Híspalis desde lejanas tierras pero tenía acento de fuera, porte noble, elegancia innata, modales exquisitos y una fuerte personalidad que denotaba que era algo más que un religioso o peregrino.

El rey no podía permitir que hubiera en su misma ciudad –o en su reino- alguien más hábil que él y decidió «medir el acero». Los rumores se acrecentaban, decían que había vencido «a cuantos castellanos se había medido» y que «era un navarro». Así Pedro I pensó que nunca se había medido a uno de ellos y que no podía desperdiciar aquella oportunidad que le brindaba el destino, seguro de sí mismo decidió ir de incógnito a la puerta del convento de los frailes franciscanos, que no distaba demasiado del Alcázar.

Espero el rey días a ver si podría dar con el misterioso fraile, un día, esperando por la puerta trasera –a la altura de la hoy calle Méndez Núñez- distinguió a uno que destacaba: bajo el hábito llevaba una espada.

-¡Debe ser él!, dijo para sí Pedro I.

El rey se abalanzó sobre aquel presunto monje y este creyéndolo un ladrón no tardó en desenfundar la espada comenzando un tremendo duelo en mitad de aquella entrada trasera al convento.

El rey comenzó decidido, con firmeza, dispuesto a «comerse» al enemigo, confiando en sí mismo pero… Pero aquel desconocido era tremendamente hábil y detenía con facilidad los ataques del monarca, cuando comenzó a hostigar con su espada a este se dio cuenta el rey que estaba ante alguien que era superior a él, el fraile repelía con maestría la experta espada de Pedro I.

Duelo entre un monje y Pedro IEl duelo llegaba a su fin, el fraile «enrolló» su espada a la del rey y lo desarmó, lo siguiente fue poner la punta de la misma en la garganta, un leve movimiento y los días de este habrían acabado. Entonces Pedro I gritó: «Detente, soy el rey» y el lego le dijo: «sólo un rey puede matar a otro rey. Me imaginaba, señor que era su alteza… Ningún esgrimidor en todo el reino hubiera podido mantenerse frente a mi durante tanto rato, y ponerme en la recios apuros como me habéis puesto. Y no os avergüence el haber sido desarmado perdieron la espada, pues no habéis sido vencido por un vasallo, sino por un igual vuestro. No diré mi nombre, porque me ha sido impuesto en penitencia por el propio Santísimo Padre en Roma el guardar el secreto de mi nombre por humildad. Pero baste deciros que en mi venas hay sangre de la estirpe real de Navarra, y de la estirpe imperial de Carlomagno».

Pedro I, aún jadeante y sudoroso, agradeció las palabras de aquel y le concedió una gracia: el «fraile» sólo pidió que se diera agua, a través de un pozo o canalización, al convento y a los hermanos.

Desde el Alcázar se abrió una tubería que daría agua al convento de San Francisco y calmar la sed, física y no espiritual, de los monjes del citado lugar. Una hermosa historia que, nuevamente, tiene su legendaria cuna en Sevilla.

 

La curiosa historia de amor y muerte en el barrio de Santa Cruz

Susona, una bella joven que vivió en el siglo XV, da nombre a una calle de la judería tras protagonizar un trágico suceso

Susona era la hermosa hija de Diego Ben Susón, un personaje que destacaba en la ciudad por dominar, según la leyenda el comercio, aunque ambicionaba el poder político que jamás tendría por su condición religiosa.

La «fermosa fembra», como también se la conocía, vivía en plena Judería -con su curiosa arquitectura y toda la belleza de sus callejuelas infinitas, del juego de luz y casi laberíntica morfología- viendo los amores de los muchos mozos que la rondaban, cristianos o judíos.

Su casa estaba en un lugar señero: entre el emblemático Patio de Banderas y la incomparable Plaza de Doña Elvira. Hoy nos queda el mudo recuerdo de Susona en un azulejo con un cráneo o por aquel que cuenta la leyenda trágica de la joven.

Pero… ¿Cuál es su leyenda?

Cuentan que en la Sevilla del siglo XV vivían en la ciudad judíos, cristianos y musulmanes. Diego Ben Susón trataba de organizar aquella revuelta en la vieja Híspalis… Una noche su hija, sin quererlo, escuchó todo lo que estaba por suceder, todo el plan. La fatalidad hizo que la joven, cortejada por un caballero cristiano, contara todo a este y su galante hidalgo denunciara los hechos ante las autoridades de la ciudad.

A la mañana siguiente los alguaciles y un nutrido grupo de caballeros arrestaron a todos los traidores que fueron juzgados de inmediato y condenados a muerte. Sentencia que se haría efectiva en lo que hoy es la zona de Tablada, allá donde estaba el «Patíbulo» de esta ciudad.

Don Diego de Merlo, asistente de Sevilla, no dudó su decisión mortal y «Susona» fue repudiada por todos. La chica corrió a la iglesia a pedir confesión, confesión que le concedió un sacerdote pero… No hay más perdón que el perdón que se concede uno mismo y la joven no se lo había concedido consciente de la gravedad de su acto.

Tras recibir la gracia del perdón entró en un convento de clausura donde procuró dar un poco de paz a su alma… Pero tampoco lo logró. En los momentos previos a su muerte quiso dejar su última voluntad: «Y para que sirva de ejemplo a los jóvenes en testimonio de mi desdicha, mando que cuando haya muerto separen mi cabeza de mi cuerpo y la pongan sujeta en un clavo sobre la puerta de mi casa, y quede allí para siempre jamás».

El primer azulejo que se colocó en la calle Susona

Así en el momento en el que se certificó la muerte se separó la cabeza de su cuerpo y fue depositada sobre la puerta donde había vivido como recuerdo de la ingratitud y deslealtad hacia su padre.

Allí permaneció para horror y espanto de todos hasta pasado el siglo XVII, recuerdo de una historia que no pasó desapercibida, el recuerdo a una traición, los remordimientos de por vida, el perdón que sólo uno mismo pude darse. Hoy, en pleno corazón del barrio de Santa Cruz, encontrábamos el recuerdo de una calle de tétrico nombre: calle Muerte, que hoy es calle Susona, y su inquietante leyenda.

 

La leyenda del médico de su honra

Un suceso atroz que ocurrió en la plaza del Duque de Sevilla.

En el siglo XIV sucedió un hecho atroz en el Palacio de los Solís en la hoy Plaza del Duque de Sevilla. Cuenta la leyenda que el caballero don Gutierre de Solís estaba casado con doña Mencía Ponce de León, con quien mantuvo una historia de amor y desamor.

El Palacio de los Solís se encuentra en la hoy Plaza del Duque de SevillaEl infante don Enrique, hermano del rey Pedro I se enamoró de la esposa del noble y pese a estar casada la acosaba y perseguía por las calles de la ciudad.

Estalló la guerra entre Granada y Sevilla y don Gutierre de Solís salió al mando de las tropas como jefe del ejército. Doña Mencía decidió escribir al Infante para pedirle que dejara de acosarla ya que era fiel a su marido. El tiempo que éste estuviera en el campo de batalla ella permanecería en un convento para evitar las presiones del joven…

Pero don Gutierre, celoso, creía que su esposa había escrito al Infante -habiendo sido informado por un criado y espía- aceptando tener relaciones amorosas con él. Atacado por los celos mandó llamar al palacio de los Solís a un sangrador que desangrara a doña Mencía.

El Infante don Enrique tuvo conocimiento de ello y reclamó ante el rey la inocencia de la fiel esposa, el joven pidió castigo para don Gutierre que fue apoyada por otros nobles, entre ellos la familia de Doña Mencía, los Ponce de León.

El rey no actuó sobre don Gutierre ya que comprendía los celos del marido y que pretendiese actuar contra la afrenta pese a lo equivocado de su decisión… Así es como don Gutierre se convirtió en su propio «médico de su honra».

El monarca perdonó el homicidio de don Gutierre Solís pero a la historia pasó inmortalizado en obras como «El médico de su honra», de Calderón de la Barca (1638) u «Otelo» (William Shakespeare).

 

Voces del Misterio nº.649: LA NOCHE DE LOS INVESTIGADORES (2) Y SUS INVESTIGACIONES

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FENÓMENOS PARANORMALES EN EL CEMENTERIO DE SAN EUFRASIO, del Grupo AL&FA de Jaén, con Javier Torres.
FANTASMAS EN EL CASTILLO DE LAS AGUZADERA con Carlos Espinosa.
MISTERIO EN EL COLEGIO LA ADUANA, del GIP Misterios Códoba, con Miry.
BELCHITE, con Antonio Pastor.
Un programa dirigido por Jose Manuel García Bautista y copresentado por Mª.Carmen Bravo. En SFC Radio, 91.6 fm.

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