El Enigma de los Reyes Magos

Hablamos de su desconcertante realidad histórica, simbología oculta, sus restos, la leyenda del cuarto Rey Mago e incluso del origen del Roscón de Reyes

  • Los Reyes Magos están rodeado de un halo de misterio. / El Correo
    Los Reyes Magos están rodeado de un halo de misterio

Una de las tradiciones más arraigadas de las fechas navideñas es la Adoración de los Reyes Magos, sin embargo, su realidad es desconcertante en tanto nos han llegado, a lo largo de la Historia, diferentes versiones sobre sus nombres, número o procedencia.

La realidad histórica de los Reyes Magos

En las primeras representaciones de los míticos reyes iban sin corona, lo que lucían era un gorro frigio de mago, al igual que se presentaba Zoroastro. Los magos en la época estaban mal considerados y por ello se decidió ‘ascenderlos’ en la escala social.

Tampoco sabemos el número de reyes magos que fueron ya que se habla de cuatro, otros de doce e incluso de treinta, son diferentes versiones con diferente número de componentes. Sólo fue a partir del siglo VII cuando se dan los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar, aunque los sirios los llamaron Kagpha, Badadilma y Badadakharida. En Etiopía los llamaron Ator, Sater y Paratoras, los griegos los llamaron Apellicon, Amerim y Serakim, o Hormizd, Jazdegerd y Pêrôz.

Su medio de transporte se dice que fue el camello, pero no se tiene tan claro pues el evangelista Mateo no lo específica, San Agustín dice que llegaron en dromedarios y otros en caballo.

El motivo de llegar a Belén fue, en principio, para adorar al Niño; pero podrían haber llegado para rendir homenaje al recién nacido, pues la traducción deriva de la palabra proskuneo que significa postrarse y besar.

En cuanto a los regalos ofrecidos al Niño, oro, incienso y mirra, tiene un simbolismo: el oro a la realeza, el incienso a la espiritualidad y la mirra a la muerte, quizás premonitorio de su destino.

Finalmente no se sabe que fue de ellos tras acabar su Adoración, Santa Elena -en el siglo IV- dijo haber encontrado sus restos y los hizo trasladar a Constantinopla y de allí, posteriormente, pasaron a Milán y a Colonia en el tiempo.

El día del 6 de enero procede de la fiesta de la Epifanía que celebran las iglesias orientales en sustitución de la fiesta del nacimiento del Tiempo Nuevo (el Aion).

Los restos de los Reyes Magos

Pero hay más: quién desee visitar los restos de los Reyes Magos puede hacerlo visitando la catedral de Colonia, allí encontrará un enorme relicario de 2,20 metros realizado en otro y plata así como pedrería y esmaltes, fue una obra de Nicolás Verdún y los maestros orfebres de Colonia.

Fue la emperatriz San Elena la que decidió reunir los restos de los tres personajes lográndolo en Saba y ordenando su traslado a Constantinopla donde permanecieron durante tres siglos en una capilla ortodoxa.

Las reliquias viajaron de esta ciudad de Turquía a Milán como un regalo a San Eustrogio: “El emperador hizo un regalo inolvidable a San Eustorgio: las veneradas reliquias”, era la Segunda Cruzada y el santo el obispo de la ciudad italiana.

Como se ha indicado, sería Federico Barbarroja, en la conquista del norte de Italia quién llevó consigo hasta Colonia donde permanecen en la actualidad.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s