Pásalo de miedo… Ruta MACARENA PARANORMAL, misterios y lugares malditos

👻Ruta Macarena Paranormal, fenómenos paranormales y misterios.

👻El Barrio de La Macarena guarda muchos misterios. Misterios eternos que han sido e investigados por Jose Manuel García Bautista, gran conocedor de todo lo que de misterioso tiene esta zona de Sevilla y el principal narrador de ellos en comunicación nacionales,autonómicos y locales.

Macarena Paranormal

Ahora os invitamos a dar un paso más y a contaros nuevos datos de sus apariciones más terroríficas, de su fantasmas, de sus edificios encantados, de sus enigmas más insondables.

👻Comenzaremos con el Hospital de las Cinco Llagas hasta perdernos por las calles del popular barrio narrando experiencias y casos en calle San Luis. Sor Úrsula estará presente, los fantasmas de la calle San Luis, de los lugares malditos y una doble opción final que le dejará sin habla. Para morirse de miedo…

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Horarios RUTAS:

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Rutas misteriosas de la semana: MACARENA PARANORMAL, SEVILLA PARANORMAL y SEVILLA SOBRENATURAL, del 30 de julio al 1 de agosto

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👻Viernes 31 de julio, 22:00 h. Ruta SEVILLA PARANORMAL. Puerta del Ayuntamiento. Casas encantadas y fantasmas. Lo pasarás de miedo. 10 euritos/persona.

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Buscando al fantasma de Clara

Hay muchas ocasiones en las que las circunstancias nos obligan a hacer ciertos cambios en los planes y aquellos que nos acompañan, caen tan sorprendido como nosotros ante las experiencias inexplicables que vivimos en lugares presuntamente encantados.

Buscando al fantasma de Clara

Nosotros sabemos por experiencia que una sola e inocente fotografía tomada en una dirección al azar puede tener en su contenido más datos que la sesión psicofónica más larga jamás tomada.

En el caso que nos ocupa, los últimos hechos acaecidos en el complejo hospitalario abandonado de San Pablo (Sevilla), nos obligaron a dar varios cambios en nuestros planes. Digamos que ha coincidido felizmente la necesidad de realizar una investigación de un nivel superior, con la actividad que normalmente ofrecemos, y que ya estaba proyectada en fecha. Sólo que sustituimos el lugar e hicimos que nuestros clientes fueran participes de la misma.

El procedimiento a seguir marcaba la necesidad de hacer una investigación más metódica, como demostraba el material tecnológico que nos llevamos esta pasada noche, lo cual tampoco descarta que debamos hacer otra visita al lugar porque como ya advertimos en varias ocasiones, este tipo de pesquisas hacen que, por sus características especiales y en muchas ocasiones, no queden concluidas en poco tiempo.

¿Y cuál es la razón de esta “denominación” que le hemos dado? Nos explicamos. No hace demasiado tiempo estuvimos, precisamente, pulsando los acontecimientos que ocurrían en este complejo de edificios, y ya saben nuestros clientes que realizamos una rotación en los lugares a visitar para ampliar más los dossiers que obran en nuestro poder, tanto con los datos que nosotros mismos obtenemos, como con los que nos envían nuestros clientes, y que analizamos pormenorizadamente para buscar esa actividad extraña que pueda dar explicación al objetivo que esa noche nos planteamos. Pero los acontecimientos ocurridos durante esta pasada semana, provocaron que nuestra visita se encaminara de nuevo allí… y tiene que ver con esa niña, la cual sabemos que se llama Clara en base al nombre dado en una grabación psicofónica de hace unos años, y que contestó así a nuestra pregunta sobre su nombre. Así que el objetivo estaba claro: la niña había vuelto a aparecer de forma rotunda, así que nuestra obligación es aprovechar esos momentos, e ir a recabar información sobre lo acaecido.

Los hechos

Durante esta semana, un aficionado al paintball se ha visto seriamente afectado, a nivel psicológico, por la experiencia que ha sufrido en este lugar. Todo empezó cuando, a través del hueco en una de las ventanas pudo observar la figura clara de un hombre que parecía deambular sin que se percatara de su presencia, ni de la inseguridad que el edificio plantea en su interior.

Esta persona, desde fuera, le indicó que sería lo mejor abandonar esa zona, movido un poco por la inseguridad que comportaba a ese señor, que además parecía un poco mayor. A lo cual parece que el supuesto señor no prestó la más mínima atención, y se dirigió al interior de este edificio (para más datos, el correspondiente al hospital). Movido por un sentimiento altruista, emprendió la entrada para encontrar al señor y acompañarlo al exterior, ya que podría tratarse de alguien que sufriera algún problema que alterara su psique.

Aunque no era demasiado tarde, la luz en el exterior era poca por la época del año en la que estamos, y ya en el interior se tuvo que ayudarse de una linterna para encontrar al citado sujeto, el cual tuvo la oportunidad de vislumbrar al final de uno de los pasillos… pero al igual que lo vio y ante su atónita y desconcertante mirada, desaparece. En ese instante, empieza a escuchar la voz de una niña la cual estaba llamando de forma lastimera a su mamá, la cual y siempre bajo su testimonio “procedía de su espalda”. Cuando gira para poder ver de quién se trataba, se encontró a una niña vestida con lo que parecía un camisón y que, tal como ocurriera con el señor, también desaparece al poco de haberla visto. Presa del pánico, no recuerda desde ese momento cómo salió del edificio ni la forma en la que solicitó ayuda a un amigo por teléfono. Lo único que quiere es no volver jamás a dicho emplazamiento, y de momento, la baja médica hará que ese deseo se cumpla.

Como os podéis imaginar, esta misma niña la cual ha sido vista por varios de nosotros, por clientes que nos han acompañado a nuestras Rutas Extremas, que ha podido ser fotografiada de forma tenue y que, en un alarde de su capacidad energética, nos saludó en una inclusión psicofónica obtenida durante la noche de Halloween, podía corresponder a la misma visión que tuvo este testigo. Los hechos ocurridos en este caso parece que nos invitaba a que fuéramos para, quién sabe, ofrecernos más información sobre la razón de su presencia en el citado emplazamiento, o bien para solicitar ayuda… o sólo para que no esté sola. Porque hay un dato que todavía no nos explicamos: ¿quién era ese “señor” del que habla nuestro testigo? ¿Qué relación guarda con “Clara”?

Llegamos al emplazamiento de siempre

Una vez que todos los vehículos llegamos hasta el camino en cuyo lateral los dejamos aparcados, nos dirigimos hasta el emplazamiento donde comenzamos a explicar la historia del lugar, los hechos paranormales que ocurren, dar las indicaciones de seguridad indicando el camino entre edificios que está proyectada. Sólo que en esta ocasión los planes cambiaron: ofrecimos como siempre las indicaciones para su seguridad e, inmediatamente, procedimos a hablar sobre los hechos particulares que motivaban esa jornada especial.

Hemos de pedir disculpas a los acompañantes, pero el testigo de los hechos antes mencionado, en un principio, no nos permitió que diéramos muchos datos sobre su persona por varias razones, entre ellas, el hecho de que la visita fuera clandestina porque la actividad a la que es aficionado requiere una serie de permisos los cuales no posee. Y como somos fieles a nuestra promesa, la mantuvimos, cambiando un poco el protagonista de la historia. Entonces, ¿por qué llegados a éste punto ya contamos gran parte de la verdad, aunque no mencionamos su nombre? Tuvimos la oportunidad de volver a entrevistarlo para mostrarle parte de los datos obtenidos durante esa jornada de investigación y, ya un poco más calmado, nos permitió dar algunos datos más sobre la historia pero “hasta ahí”, hasta donde hemos comentado.

Parecía que la noche sería muy fría, al menos, así había sido vaticinado por meteorología, activando varias alertas por este motivo. Y sin embargo, al menos quien escribe estas palabras, no tuvo una sensación peor que el de una noche normal de invierno, lo cual agradecimos todos porque pudimos prestar atención a lo que hacíamos, sin tener que motivarnos constantemente a continuar por la temperatura desagradable que pudiera haber. Así que, en esta ocasión, todas las personas que nos acompañaban estarían en los dos edificios que teníamos como objetivo en esa noche: el Hospital y el complejo de edificios destinados a colegio y teatro. Las indicaciones eran sencillas: se haría un barrido fotográfico distribuyéndose por todas las plantas y alas de los edificios, siempre en grupos de dos personas mínimo (por razones de seguridad personal), y luego todos juntos realizaríamos unas sesiones de captaciones psicofónicas (grabaciones de audio). Llevábamos los anexos que registraban los posibles datos extraños de estos dos métodos de obtención, para facilitar el posterior análisis de las inclusiones obtenidas, en el caso que nuestros clientes amablemente quisieran que procesáramos esas fotos y audios.

En los edificios estableceríamos un primer punto de encuentro donde desplegar los medidores de campo electromagnético, multimedidores, ordenador, grabadoras de alta sensibilidad y cámaras; ese equipo es el que usamos en esta fase más avanzada de la investigación, sin ser los únicos que poseemos. Debemos aclarar que estas investigaciones no son sólo lúdicas, sino son científicas. De nada sirve que un grupo se dedique a grabar imágenes para un programa de televisión, o audios para un programa de radio, si no entiende la razón que motiva la obtención de este tipo de datos, y nuestro equipo lo forman gente de ciencia, personas que van a seguir protocolos y procedimientos científicos para buscar los datos necesarios que, a posteriori, puedan ser el punto de partida sobre el que postular una hipótesis científica que demostrara la procedencia o motivación de los fenómenos que rompen las leyes de la física establecidas.

Primeras pruebas de su presencia

Sabemos que el hecho de desplegar equipos es algo lento, y que la impaciencia por obtener pruebas de una supuesta presencia paranormal hace que se quiera ir más deprisa. Lo que hicimos es distribuir a las personas por el edificio, mientras que montábamos el primer punto de encuentro, el cual lo sitiamos en el recibidor central del hospital, en la planta baja. Era de momento lo mejor que podíamos hacer.

Pero comenzaron a ocurrir los primero inconvenientes. El ordenador que se encargaría de recoger los datos del multímetro sobre temperatura, presión y humedad, para tener un registro pormenorizado de los mismos, decidió no funcionar. Como hacemos siempre antes, comprobamos los equipos en casa para verificar su funcionamiento, inmediatamente antes de emprender la marcha. Eso dificultó una de las actividades que debíamos realizar: el análisis preliminar de las grabaciones sonoras, y de las imágenes obtenidas. Pero la experiencia no podía para por ello; no es la primera vez que sufrimos este tipo de inconvenientes, en algunas ocasiones, demasiado usual.

Conforme pasaban los minutos sucedían hechos extraordinarios, relatados por nuestros clientes y amigos. Las fotografías que mostraban imágenes poco usuales comenzaron a llegar hasta nosotros y, además, había otras personas que manifestaban unos sonidos muy extraños, que parecían no corresponder a nada normal, aunque eran pasos o llantos tenues. Advertimos antes a nuestros acompañantes que, para que no supusiera un problema de tiempo, sólo nos mostraran las imágenes que realmente evaluaran en ellas la captación de algo extraño, y que hicieran lo mismo con la grabación de audio. Y como tenemos magníficos clientes y acompañantes, así lo hicieron. Nos facilitó mucho la tarea.

Como parecía que las actividades extrañas eran relatadas por varios grupos de personas, sin conexión entre sí, y en la primera planta del edificio, hasta allí trasladamos nuestro punto de encuentro para llevar a cabo la experiencia psicofónica. Dimos las indicaciones necesarias, y nos dispusimos a grabar con las mesas de grabación y procesamiento que llevábamos, así como los medios que tenían nuestros acompañantes.

En la primera sesión de unos 3 minutos, y en nuestras grabadoras, captamos una serie de inclusiones leves pero de procedencia desconocida. Parecía que en el resto no se había obtenido nada, pero suele suceder. Ya decimos en todas las ocasiones que, quizá en el momento de oír “in situ” la grabación puede no captarse nada que, al día siguiente y en la quietud del hogar, parece que esas inclusiones imposibles “aparecen” de la nada. Y así ha sido. Nuestro correo electrónico se ha visto colmado de audios enviados para que los analicemos. Pero sigamos con el relato de la jornada.

Nos dispusimos a realizar una segunda grabación. Casi en la mitad de la misma, pudimos oír una parafonía como respuesta a una de mis preguntas. A partir de ahí comenzaron una serie de fenómenos extraños. Hubo testigos que pudieron reconocer a una “niña” corriendo por el piso de abajo, vista a través de algunos agujeros que hay practicados en el suelo de las plantas del hospital. Otros manifestaron oír de nuevo unos llantos mientras que todos estábamos en silencio para poder facilitar así la grabación de sonidos en nuestros soportes de audio. En cuanto a las imágenes, parece ser que esa noche no quería mostrarse. Lo más extraño es que, algunos clientes, manifestaron oír la voz de un hombre en las grabaciones que tenían. ¿Era el “señor” que manifestó ver el testigo que nombramos al principio? ¿Por qué estaba con “Clara”?

Nos dirigimos al teatro

Una vez que concluimos el tiempo preceptivo de investigación en el hospital, encaminamos nuestros pasos hacia el siguiente punto de la noche: el complejo de edificios correspondientes al colegio y teatro. Mientras caminábamos, evaluábamos la experiencia vivida en el lugar que estábamos abandonado en ese instante, buscando la relación con otros hechos vividos en jornadas anteriores y en investigaciones que habíamos realizado años atrás. No sabíamos lo que nos encontraríamos, pero esperábamos que completara aún más lo que hasta ahora sabíamos tanto del lugar, como de sus moradores “invisibles”.

Llegamos hasta el teatro, e hicimos lo mismo que en el edificio anterior: dimos indicaciones para que se repartieran entre las plantas del colegio para tomar fotografías de los rincones elegidos al azar, mientras que los investigadores, David Flores y Jesús García o yo volvíamos a establecer de nuevo el punto de encuentro. Preparamos todos los elementos que necesitábamos para empezar a tomar grabaciones de audio, y recibir así las imágenes extrañas que pudieran captar nuestros acompañantes. No fueron muchas, pero la experiencia posterior sí arrojó más datos.

Una vez reunidos a todos en el teatro, nos dispusimos a empezar la primera y única sesión de psicofonías, porque la segunda sería una sesión usando la Spirit Box. Y una vez que terminamos de grabar, algunos dispositivos de nuestros acompañantes empezaron a captar cosas extrañas. En uno de ellos, grabación que todavía hemos de evaluar y procesar, se pudo captar algo sumamente extraño: unos sonidos que podíamos calificar “de ultratumba”, casi susurrantes, en una especie de balbuceo o idioma desconocido por nosotros en aquel momento… algo que parecía no corresponder al lugar en cuestión.

Luego empezamos la sesión con esa “caja de espíritus”, una forma más de contactar con algo o alguien no presente de forma física. Las respuestas, aunque mínimas, empezaban a surgir del aparato, y dando datos que nos desconcertaban en torno a una cuestión: la posible edad de la niña Clara. En un principio, en nuestra grabadora de precisión, se captó un “siete” como edad. Pero en la sesión de Spirit parece que indicó cinco.

Pero todo ello se empezó a romper cuando aparecieron de nuevo voces de hombre, esta vez, con tono autoritario, casi amenazante. Daba la sensación que aquel visitante imposible no quería que la niña contactara con nosotros, como si le obligara a no manifestarse. Esa angustia pudo ser sentida por algunas de las acompañantes a la experiencia, y podría corresponder con esa supuesta situación de tensión que hemos relatado.

Nos fuimos del lugar cargados de datos que procesar, y con la promesa de volver para intentar que Clara pueda manifestar el motivo de su hiperactividad en los últimos meses.

¿Terminó todo ahí?

El anterior párrafo sería nuestro punto y final, si no llega a ser porque, mientras nos dirigíamos hacia los coches que estaban aparcados en el camino, frente al edificio que antaño fuera pabellón de suboficiales, pudimos oír de forma clara unos pasos que procedían de su interior. Eran tan claros que parecían ser originados por alguien físico. Pero claro, no nos dedicaríamos a la investigación de fenómenos extraños si no nos moviera un espíritu: el de la curiosidad.

Con paso lento (por si acaso), decidimos ver de qué se trababa. Entramos y, al menos, en la primera parte de dicho edificio, no había nadie que pudiera explicar el motivo del sonido que escuchamos. Lentos, nos dirigimos a inspeccionar el resto de las estancias, incluyendo el semisótano donde dejaron el cuerpo de Karen, la prostituta asesinada en dicho lugar, a la espera del levantamiento de su cadáver, hecho ocurrido hace ya unos años. Pero no había nadie.

Sólo se me ocurrió una cosa: dirigirme hacia la parte superior donde, en una especie de castillete habilitado para oficinas (en tiempos pretéritos), habían unas salidas hasta el techo del edificio… pero nada. Tampoco más pasos como los captados. Así que nos dirigimos hacia el exterior, pensando que quizá el cansancio o cualquier otro sonido nos hicieron creer que allí había algo extraño, o alguien deambulando.

Pues bien, mientras conversábamos sobre los fenómenos paranormales, volvimos a oír los pasos, tras nosotros, siguiéndonos… pero al voltear no había absolutamente nadie. O querían asegurarse que nos íbamos, o nos daban más motivos para volver en otra ocasión, pronto.


Fenómenos paranormales en el abandonado Geriátrico de Alcalá

La verdad es que, de forma algo diferente para muchos de nuestros acompañantes, la noche de investigación en el geriátrico abandonado de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) fue especial.

Fenómenos paranormales en el abandonado Geriátrico de Alcalá

Parece que la fecha elegida, la noche del viernes 13, hacía presagiar acontecimientos fuera de lo normal y, aunque estos no tuvieron una relevancia especial en cuanto a espectacularidad, sí que supusieron dos cosas: el avance para acotar los lugares donde debíamos realizar unas pruebas algo más precisas dentro de los edificios que componen ese complejo, y por otra parte pistas que nos llevarían a la confirmación de los macabros hechos del que fueron testigos algunos internos, además de los muros que componen dicho edificio.

No es que nos alegremos de ellos, pero nuestro propósito además de buscar una explicación a la razón por la que se producen este tipo de fenómenos parapsicológicos, es tratar de ayudar a esclarecer posibles actos delictivos que pudieron quedar impunes.

De momento debemos quedarnos con el avance en las investigaciones que llevamos realizando desde hace ya varias semanas, y que suponen para nuestros archivos algo de más luz en torno al caso que nos ocupa, al motivo de las jornadas nocturnas que preparamos para, precisamente, saber de la forma más exacta posible lo que allí ocurrió en el pasado.

Las inclemencias del tiempo están provocando que el edificio, en su parte principal, se esté derrumbando poco a poco, lo cual no significa que las impresiones que da sean menos abrumadoras nada más ingresar en el patio central. Pero lo curioso es que, en este caso, sus habitantes nos recibieron de forma que parecía el preludio a los acontecimientos que ocurrirían durante toda esa noche. Nada más llegar una de nuestras acompañantes recibió un intento de agresión por una piedra que cayó muy cerca de ella, una piedra lanzada por nadie…

Una persona que nos apoyaba logísticamente la acompañó para inspeccionar la zona en busca de posibles bromistas escondidos, mientras que procedíamos a dar los consejos sobre seguridad, y los datos sobre la investigación previa realizada en semanas anteriores que, además, coincidía con algunos datos que hemos recopilado recientemente. Esta jornada buscaríamos la repetición de posibles fenómenos paranormales captados que corresponderían con una truculenta historia sobre malos tratos con fatales consecuencias, y que fueron callados por falsos informes sobre las razones de esos fallecimientos. Sería una noche donde intentaríamos buscar datos que nos pusieran en la pista de los delincuentes, usando para ello nuestras cámaras de fotos y grabadoras.

¿Y la piedra que lanzaron a la chica? ¿Se encontró al causante? Pues parece que la inspección fue infructuosa, con lo cual sólo podíamos deducir algo: las intenciones que traíamos al edificio eran recibidas con hostilidad por algo que no quería nuestra presencia allí. Pero eso no nos amedrentó y continuamos.

En jornadas pasadas formé un grupo con el que me dirigí hacia el edificio que está en el exterior del complejo geriátrico, con el fin de saber algo más sobre la historia del inmueble. Hay datos poco precisos sobre el mismo: por un lado, personas a las que entrevistamos aseguran que se trata de una antigua casa donde vivían la familia que guardaba las tierras colindantes al geriátrico. Por otro, nos indican que dicho edificio sirvió en un pasado más remoto como acuartelamiento para los miembros de la Cruz Roja.

En cualquier caso, seguimos con las pesquisas, e incluso solicitando a estancias superiores y archivos históricos la ayuda que nos esclarezca todo esto. Lo sorprendente es que, en visitas anteriores, hemos sido testigos de una extraña presencia que nos vigilaba a través de las ruinosas ventanas que rodean el edificio en cuestión, sin poder saber todavía a qué corresponde esa “curiosa” visita. ¿Es alguien del geriátrico que nos vigila? ¿Hay una razón implícita en el edificio, y que explicaría la presencia de aquel ente?

Esperaba que esta pasada noche también tuviéramos la oportunidad de “ver” al ser que nos vigilaba… pero no. Aun así, las imágenes obtenidas durante los minutos que se realizó el pertinente barrido fotográfico, mostraban unas extrañas líneas de luz como si fueran rayos despedidos por unas nubes de tormenta, que no tenían una explicación lógica a priori. Intentamos pensar en posibles insectos que, debido a la proximidad del flash, “quemaran” las imágenes… Pero la forma que tenían esas líneas no parecían patrones provocados por el movimiento de un insecto. Demasiados estridentes.

Buscamos elementos que podrían haber reflejado la luz, pero nada que estuviera en el camino de su proyección nos hacía explicar esas inclusiones. ¿Qué era aquello? Lo que estaba claro es que, en jornadas anteriores, no se habían captado ese tipo de imágenes curiosas, sólo unas nebulosas que tampoco éramos capaces de explicar su procedencia por medios físicos. Eso sí, las grabaciones de audio posteriores no captaron nada que fuera anormal. Parecía que la frialdad se había apoderado de la noche en ese lugar, como si todas las entidades buscaran refugio de nuestra presencia, para evitar así comunicarse con nosotros. Quizá nuestra intención “policial” había provocado una revolución del silencio… o no.

Primer punto de interés: el edificio de descanso de los cuidadores

Después de las sesiones de fotos y grabación de audio, emprendimos nuestros pasos hacia el interior del recinto geriátrico, concretamente hacia un edificio que servía como puesto de guardia a los cuidadores que estaban trabajando en el lugar cuando éste gozaba de actividad. Uno de los grupos salía entonces, y parecía que no había obtenido respuesta a sus preguntas, que nada se había manifestado para dar a entender su presencia espectral.

Nuestros primeros minutos fueron consumidos en explicar que, según personas entrevistadas, allí mismo era donde ocurrieron algunos hechos macabros relacionados con malos tratos a los internos, y posiblemente allí se habría quedado encerrada la energía desprendida durante aquellos macabros momentos. Buscábamos por tanto la respuesta de alguna entidad que todavía vagara por el recinto, y que nos dijera lo que le había ocurrido con la esperanza de poder hacer justicia.

Las imágenes captadas no mostraban nada, y la primera sesión grabación de audio tampoco. ¿Tendría razón nuestro amigo Antonio cuando, al principio de la jornada, me indicaba que el lugar no parecía tener la misma carga que en visitas anteriores?

He de aclarar que, cuando sabemos de las particularidades paranormales de un lugar, y en este hay manifestaciones casi cada vez que pisamos el recinto, para mi es más preocupante el hecho del extraño silencio que las posibles manifestaciones parapsicológicas que ocurren en el lugar. Por lo tanto, era algo que no me gustaba, que me mantenía nervioso. Mentalmente estaba eliminando aquel lugar del listado rincones específicos con una especial carga energética… cuando ocurrió un acontecimiento que cambió la noche.

Fenómenos paranormales en el abandonado Geriátrico de Alcalá

El péndulo

En una ocasión nos acompañaba una persona sensitiva y que tiene muchos conocimientos no sólo sobre las facultades paranormales, sino sobre los hechos parapsicológicos que pueden ocurrir en un recinto. Ella sabía que las herramientas son necesarias casi en cualquier labor que emprendamos, y en la búsqueda de fenómenos extraños este punto no es menos necesario.

A pesar de su especial sensibilidad, y para corroborar que lo percibido no corresponde a un momento de actividad mental consciente, ella usa un péndulo de cuarzo blanco donde se apoya en sus pesquisas. Ella ya usó el péndulo en el primer edificio que visitamos con algunos resultados curiosos, pero que catalogó de poco precisos, así que los descartó de momento. Pero en ese pequeño habitáculo si dio algunas pistas de lo que podría estar ocurriendo

Todo empezó cuando, en la pausa que dejamos entre grabaciones de audio para que nuestros acompañantes puedan escuchar si hay algo extraño, uno de nuestros amigos y clientes “oyó” por fuera cómo unos pasos se le acercaban y se detenían muy cerca. En ese instante nuestra experta estaba cerca, y me informó de lo que estaba ocurriendo en ese momento. Salimos al exterior, y ella decidió comprobar con el péndulo si había una perturbación energética en ese punto concreto. El péndulo no tiene “instrucciones de uso”, ya que es un canalizador de las energías que se mueven alrededor y que puede captar por su especial sensibilidad. La repuesta de este objeto radica, precisamente, en la conexión entre dicha energía y la mente del sujeto, en este caso, de Mª Ángeles.

Cuando se colocó en esa esquina exterior, y todos la rodeamos, el péndulo empezó a realizar unos movimientos exagerados en círculo, como si esa presencia quisiera manifestar algo; bien que estaba allí, bien que había algún peligro… Todavía no sabíamos qué estaba pasando. Pero en un momento decidí saber si ese movimiento era “controlado” por algo. Así que ordené un cambio de movimiento, al cual, aquello que estuviera allí accedió, y el péndulo dejó de girar para realizar movimientos lineales. Luego, al contrario. Aquello estaba siendo manejado por una mano invisible, que nos invitaba a entrar de nuevo en el recinto, cosa que hicimos.

Comenzamos entonces otra sesión de grabación de audios improvisada y extra… pero no obtuvimos nada. Mientras ella tenía el péndulo, y le indicábamos a esa posible presencia que diera respuestas mediante unos movimientos preestablecidos para comprender mejor el mensaje… pero lo único que pasaba era un movimiento circular cada vez más exagerado. En ese momento pensé que, aunque la primera vez que hizo caso aquello a la hora de cambiar el movimiento del objeto podía ser una presencia que trataba de comunicarse, en esa segunda ocasión otra extraña entidad pretendía lo contrario: que dejáramos ya el tema tranquilo. ¿Es la misma que tiró la piedra a la chica? ¿Está allí el espíritu de algún maltratador del pasado?

Cambio de edificio

Con un enfado manifiesto por mi parte, ya que me parecía injusta esa situación, encaminamos nuestros pasos hacia otro edificio del recinto, en el que según los datos de las personas que hemos preguntado, corresponde al lugar donde se practicaban los primeros auxilios a los internos más enfermos, donde se mantenían en observación, y donde se preparaban a los finados antes de ser introducidos en el ataúd correspondiente. Mi propósito era averiguar si en aquel recinto quedaba la energía de algún interno maltratado que falleciera mientras estaba esperando su posible recuperación. Este era el segundo de los enclaves importantes de la jornada.

Pero recibimos la callada por respuesta: ni imágenes con inclusiones extrañas, ni grabaciones de audio donde se pudiera escuchar algo de procedencia desconocida, ni movimientos del péndulo que indicaran algo anormal… nada. Aquello me enfadaba aún más.

Mientras, por el walkie nos indicaban algo curioso que le ocurría a una pareja que formaba su grupo: mientras él manifestaba que una mano invisible le agarraba un colgante que llevaba en el cuello, con la intención de quitárselo, a la joven le rompieron un rosario que portaba. ¿En qué recinto? Justo en el lugar que habíamos abandonado. Aquella presencia no muy amable, estaba tratando por todos los medios que nos fuéramos, que no hiciéramos más preguntas sobre lo que allí había ocurrido hace tiempo, sobre el posible crimen del que intentábamos obtener más datos.

Un poco desconcertado, decidí emprender nuestros pasos hasta el lugar donde terminaríamos la jornada realizando nuestra sesión final con la Spirit Box. En ese momento pensé en las dificultades que pondría esa presencia para terminar la jornada con algún dato más. Y no me equivocaba, nada más que en los acontecimientos… quizá un poco.

La Spirit, el péndulo y algunas amenazas

Estábamos ya allí, en el epicentro del recinto mayor, donde antaño se reunía a los internos para que pudieran tener un rato de esparcimiento. Y con todos nuestros acompañantes preparados para empezar la sesión de Spirit Box, más cosas empezaron a ocurrir. Aquella pareja que pareció sufrir el ataque de algún ente invisible, se quedó en la zona exterior, frente al pequeño edificio donde se quedaban los cuidadores, porque la joven manifestaba sufrir una presión extraña en el pecho. Parecía estar muy nerviosa, y constantemente miraba de forma brusca a su alrededor, como si viera o escuchara a algo o alguien… pero nosotros no veíamos absolutamente nada. Después de algunos minutos tratando de calmar su situación, nos fuimos todos hacia el recinto central, donde ya estábamos a punto de terminar esa sesión nocturna.

Fenómenos paranormales en el abandonado Geriátrico de Alcalá

Me preocupaba especialmente que los acontecimientos anteriores eran muy dispares: lo mismo no había contacto sonoro alguno, que parecían intentar contactar con nosotros usando otros medios, como en el caso descrito, el movimiento del péndulo.

Cuando llegamos ya se habían hecho varias preguntas, y lo que fuera que intercedía en la Spirit daba las primeras respuestas. Un miembro del equipo portaba el aparato, mientras que nuestra experta usaba el péndulo a modo de “máquina de la verdad”, ya que como hemos indicado, los hechos que ocurrían esa noche no eran coherentes. Durante unos instantes las respuestas eran claras, rápidas aunque monosilábicas, y el péndulo empezaba a moverse con más velocidad cada vez, describiendo círculos constantemente. Y en un momento de la noche, comenzamos a realizar algunas preguntas incómodas, sobre todo, para nosotros, los guías.

Ante la pregunta “¿Molestamos?”, varias voces con varios todos respondieron “Si”. Eso empezaba a incomodarnos. Una persona preguntó si alguien de los presentes estaba en peligro… y la respuesta fue doble. Mientras la Spirit manifestó un contundente “Si”, el péndulo dejó de moverse en círculos y describió una clara línea recta hacia David Flores, el cual mantuvo la calma que estas situaciones de tensión requieren, ya que como ha ocurrido en otras ocasiones, no sabemos qué pasará a continuación. Con entereza, Se siguieron las preguntas a la nada, esperando las respuestas del aparato.

Un participante preguntó entonces si deseaban que nos fuéramos de allí, y la respuesta volvió a ser un contundente “Si”. Pero nos quedamos unos instantes porque el péndulo volvió a moverse en círculos con fuerza, para después empezar a señalar, esta vez, a quien lo portaba. Se dijo entonces que si deseaban nuestra marcha, pararan el movimiento del péndulo que, en otro instante, volvió a moverse en círculos. Y… efectivamente, el péndulo empezó a parar como si alguien lo estuviera deteniendo poco a poco, hasta que quedó totalmente inmóvil.

Todo aconsejaba nuestra marcha, así que terminamos la sesión, no sin antes prometernos mentalmente que volveríamos allí, porque deseamos saber más sobre los acontecimientos ocurridos en el pasado, y los incómodos hechos que ocurrieron esta pasada noche nos hace pensar claramente que algo o alguien, invisible, quiere mantener ocultos ciertos datos, provocando quizá que las manifestaciones de aquellas entidades con deseo de justicia no puedan hacerlo.

*Mi agradecimiento especial a mis compañeros Jesús García y José David Flores.