Los riesgos del dióxido de cloro, la sustancia que, según los negacionistas, cura la COVID-19 o el cáncer

 

Josep Pàmies, el curandero que asegura que los enfermos de COVID-19 pueden curarse a sí mismos.
Josep Pàmies asegura que los enfermos de COVID-19 pueden sanarse a sí mismos.
Mediaset

Cuatro emitió este martes Todo es verdad, el formato de investigación presentado por Risto Mejide y Marta Flich. Sin embargo, en esta ocasión el publicista intervino por videollamada, pues está en cuarentena tras contraer la COVID-19, al igual que Flich.

Risto Mejide, en 'Todo es verdad'.
Mejide aprovechó la ocasión para dedicarle el programa a los negacionistas y a las pseudociencias que se lucran gracias al miedo o al desconocimiento. Y es que, para el presentador, la quinta ola en la que estamos inmersos es el caldo de cultivo perfecto para que estas peligrosas prácticas ganen adeptos.
Una de las más célebres es la ingesta, inhalación o inyección de dióxido de cloro, un compuesto químico derivado de la lejía. Según explicaron en Todo es verdad, los defensores de la sustancia prometen que esta cura la COVID-19, pero también el cáncer, VIH u otras dolencias.

El prducto se supone que ha de diluirse en agua, consumirse varias veces al día… y esperar a que haga su magia. Uno de los mayores divulgadores de los efectos de esta y otras sustancias es Josep Pàmies, un agricultor y curandero que estuvo en el último acto negacionista de Miguel Bosé.

“Si la situación del paciente es de urgencia, el dióxido de cloro se lo inyectamos nosotros en vena”

Pàmies aseguró, en declaraciones con un reportero de Todo es verdad, que desde su posición no curaba la COVID-19, sino que ayudaba a las personas a curarse a sí mismas: “Si están muy graves y la situación del paciente es de urgencia, el dióxido de cloro se lo inyectamos nosotros en vena“, contó.

Respecto a los peligros de la medida, aseguró el agricultor que mucha más gente había muerto a consecuencia de las vacunas, y que la COVID-19, lejos de existir, era en realidad “una neumonía bilateral” que se curaba en unos días.

Pero, según los expertos, ¿Qué riesgos puede acarrear esta práctica, que vive su agosto con la pandemia? Además de tratarse de una sustancia no autorizada, cabe destacar que puede provocar diarreas, náuseas o mareos, sin entrar en la sintomatología más grave, que se da con el consumo prolongado de la sustancia.

Así lo explicó en Todo es verdad Christian Constán, hijo de una víctima de dicho producto. Y es que, su madre, con artritis reumatoide, recurrió a este método harta de sus dolores y pérdida de movilidad en 2013, un caso que fue a juicio en 2017.

Desde el programa se alertó también de que era una sustancia abrasiva que podría quemar el aparato digestivo y que, si se ingería en forma de vapor, podría asimismo provocar también edemas pulmonares o broncoespasmos. Además, los expertos explicaron que, en el mejor de los casos y el tratarse de una sustancia antibacteriana, pierde su efecto al consumirse pues, una vez se echa en agua, esta se limpia y lo que se ingiere es su resultado: mera agua desinfectada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: