Rutas misteriosas de la semana, del 7 al 9 de octubre

RUTAS DE LA SEMANA:

👻Jueves 7 de octubre 19:00 y Viernes 8 de octubre 21:00 h. Ruta SEVILLA PARANORMAL.
Una ruta apasionante. Puerta del Ayuntamiento. Casas encantadas y fantasmas. Lo pasarás de miedo.
Organiza: NATURANDA.
Lugar: Puerta del Ayuntamiento de Sevilla en Plaza Nueva. 10 euritos/persona.
Guía: Jose Manuel García Bautista.
Fantasmas, casas encantadas, miedo, psicofonía y mucho más.

⚠️👻 Lo pasarás de miedo y disfrutarás con una ruta mágica. CON NUEVAS PRUEBAS Y EXPERIENCIAS PARANORMALES.
Viernes 8 de octubre: SEVILLA TENEBROSA 1
👻Esta semana estrenamos ruta, acompaña a Jose Manuel García Bautista por la SEVILLA TENEBROSA, un recorrido de la mano de 👍🏻GUIARTE en el que podrás vivir el misterio, los casos más impactantes vividos en Sevilla, las investigaciones más actuales de aquel que las investigó en primera persona, con audios sorprendentes😱 tomados por Jose Manuel García Bautista, una ruta por la Sevilla más desconocida, por la Sevilla más misteriosa, por la Sevilla más terrorífica.
🔍Viernes, 21:00 h. Puerta de la facultad de Bellas Artes, con Guiarte, reserva tu plaza ya 👉🏻 https://www.guiartesevilla.com/evento/sevilla-tenebrosa . 10 euritos/persona. Lo pasarás de miedo👣

Sábado 9 de octubre: SEVILLA PARANORMAL
👀 Conoce los lugares encantados de Sevilla, las casas embrujadas, los fantasmas☠️, las psicofonías más aterradoras😱 y mucho más de la mano de MOLARTE y su guía, Jose Manuel García Bautista.
VUESTRO APOYO ES IMPORTANTE
✌🏻Un pase diario que disfrutarán de la esencia del misterio en la ciudad.👣
🗣️Sábado, a las 21:00 en la Plaza Nueva bajo la estatua del Rey San Fernando. Magia y Misterio en una jornada que jamás olvidarás🙏🏻.
⏱️Sábado, 21:00 h.
Precio: 8 euros/persona· Duración: 1 h 30 min.

¡TE ESPERAMOS!

☎️Reserva en 653775172 mediante una llamada o un Whatsapp

Contactando con los muertos: Llamadas del más allá

PREVIAMENTE EN ENTRE DIMENSIONES

Tras dar a conocer para quienes no sabían de su existencia, el sillón del diablo en nuestro anterior reportaje como su histórico pasado, podemos anunciar que el equipo de Entre Dimensiones se encuentra estudiando el caso, recabando mas datos y contactando con personas de primera mano que tengan relación con el mismo para poder ofrecer una segunda entrega de tal reportaje con información muy personal incluyendo vivencias de primera mano.

Despertarnos cada mañana, agarrar el móvil y echar un vistazo a nuestro correo o esos grupos de Whatsapp que nos dan los buenos días pueden ser gestos cotidianos muy familiares de nuestra rutina, pero ¿Qué es un teléfono? A fin de cuentas y en términos muy básicos, un trozo de plástico con algunos cables y circuitos por dentro que se han hecho prácticamente indispensables en lo que a comunicación se refiere.

Transacciones, pagos, gestiones, órdenes, información…. Datos que viajan desde el sencillo cable, hasta vía satélite, pasando por otros como la fibra óptica o las ondas de radiofrecuencia, así operan nuestros teléfonos sean fijos o móviles. ¿Quién no ha recibido una llamada cuando la otra persona pensaba que habíamos llamado nosotros? ¿A quien no se le ha cruzado la línea con otra persona que no conoce de nada?

Según estudios, encuestas y estadística, todo apunta que más del 50% de la población ha sufrido en alguna ocasión anomalías en sus comunicaciones telefónicas, distorsiones, cruces con otras líneas y otros fenómenos inexplicables. Bien es cierto que en la mayoría de casos dichas anomalías se explican fácilmente como fruto de problemas técnicos, cobertura o sencillamente interferencias con otro tipo de radiaciones y ondas que nos rodean (WiFi, radio, solares…).

¿Es posible que algunas sean de carácter inexplicable? ¿Qué otros seres o entidades de otra realidad o plano puedan entrometerse en dichos canales con la finalidad de intentar comunicarse con nosotros? ¿Mero resultado de la sugestión y la mente? Miles de personas aseguran haber recibido en algún momento una llamada de un ser querido que ha fallecido, incluso de alguien a quien no conocen aunque lo habitual es que haya una fuerte vinculación con el llamante. La llamada suele ser escueta, sencilla, breve, característicamente con ruidos y voces de fondo y un claro tono de voz reconocible.

Quien ha sido testigo personal de este fenómeno asegura que la voz suele ser idéntica a la de la persona en vida con su misma cadencia y defectos de habla. Frecuentemente aluden al tiempo, a que la comunicación es difícil y no hay mucho tiempo. Normalmente la llamada se extingue de manera súbita bien porque la voz empieza siendo muy clara y se va debilitando hasta que no se escucha o porque la persona que recibe la llamada entre en un fuerte shock emocional al reconocer la voz del fallecido y cuelgue. En otros casos sin embargo puede que la persona no conoce del fallecimiento del llamante. No sabe que está muerto y habla con el como si estuviera vivo, por lo que la conversación puede ser incluso larga, aunque en ciertos puntos, sin mucho sentido. Otras ocasiones es la persona la que llama al familiar fallecido (sin conocer de su estado) y sucede la comunicación. Lo habitual es que desde el más allá tengan un mensaje corto que repiten varias veces durante un tiempo limitado.

Generalmente en la mayoría de casos (mas de la mitad), este tipo de llamadas se producen transcurridas una media de 20 o 24 horas después de la muerte de la persona que llama, en un 30% de ocasiones la comunicación tuvo lugar hasta pasados 7 días. En el resto de ocasiones el lapso pudo durar hasta 2 meses de la muerte, aunque, en una mínima parte, han llegado a pasar hasta dos años desde el momento del fallecimiento. Pueden ocurrir durante ese espacio, en fechas señaladas para la persona fallecida. El propósito de estas llamadas es transmitir un mensaje de despedida, una advertencia de un peligro inminente, o cierta información vital para los que aún están con vida.

Por lo general, este tipo de comunicaciones telefónicas desde el más allá ocurren como resultado de que alguien haya tratado de comunicarse previa e intencionalmente con espíritus, aunque también hay casos bien documentados sobre personas escépticas que experimentaron este fenómeno.

A esta altura del reportaje les lanzo el siguiente dato histórico, anécdota o curiosidad para reflexión de cada cual: Thomas Alva Edison, mundialmente conocido por mejorar el teléfono. Se sabe que sus padres eran espiritistas experimentados. El propio Edison también diseñó un aparato basado en su teléfono para una comunicación con el más allá.

A pesar de que no existe explicación científicamente basada sobre las ‘Llamadas del más allá’ , los miles de casos sucedidos en todo el mundo denotan que se trata de un fenómeno muy real en nuestros días. En cualquier caso parece que existe un sutil vínculo entre el deseo de hablar con una persona que falleció y la llamada de esa persona. Tal como cuando pensamos en hablar con alguien, y sin motivo alguno, esa misma persona nos llama.

Los muertos parecen seguir esa misma lógica de cortesía. En el deseo de la comunicación subyace la fuerza para que ocurra.

Por lo que la próxima vez que conteste al teléfono, podría ser desde el más allá con algún mensaje importante para usted. Una semana más nos veremos navegando, como ya saben, ‘Entre Dimensiones’.

Un experto en lo paranormal, sobre una tienda que vende ‘ouijas’ por Halloween: “No son juguetes, podría haber heridos”

Imagen de archivo de una 'ouija'.
Imagen de archivo de una ‘ouija’.
PIXABAY

Con el fin del verano, llega el frío y algunas festividades están a la vuelta de la esquina. Hay establecimientos que están vendiendo ya productos navideños, pero antes hay que pasar por Halloween. Los adornos terroríficos abundan en las tiendas, algunos de los cuales están dando verdadero miedo a algunos expertos en lo paranormal.

El británico Paul Marsters, miembro de True Paranormal Events UK, aseguró que se quedó “boquiabierto” cuando vio uno de los productos en un local de la cadena de tiendas Poundland, pues vendían una ouija por 1 libra (1,10 euros)
Según contó a Hull Live, es peligroso que esto caiga en manos de alguien que no sea médium: “Las tablas de ouija no son un juguete y no deberían estar a la venta para que los niños las compren en las tiendas por Halloween”.

No importa si son de plástico o de madera, si la tabla puede deletrear la palabra ‘Zeus’ puede haber un demonio tratando de pasar y no se debería ni siquiera decir su nombre, y mucho menos comunicarse con él”, añadió.

Todo el infierno podría desatarse si el espíritu se apega a alguien y lo sigue. Los fantasmas malvados pueden arañar y atacar a la gente y no deben ser molestados, ya que la gente podría resultar gravemente herida”, declaró Paul Marsters.

Tal y como explicó, otros expertos en lo paranormal estaban muy preocupados y enfadados con esto, pues las ouijas pueden destruir las vidas de las personas: “Los espíritus pueden causar suicidios, ya que algunos son más ‘siniestros’ que otros”.

De hecho, según contó, ni siquiera ellos usan las ouijas, solo lo hacen médiums entrenados para ello, por lo que es mucho más peligroso que una persona cualquiera las use.

Según informó Hull Live, un encargado de Poundland explicó que estos productos solo se estaban vendiendo a mayores de 18 y habían tenido tanto éxito que ya estaban agotados.

Las experiencias paranormales más terroríficas jamás contadas

Los usuarios de Reddit exponen las situaciones más raras y espeluznantes que han vivido: desde risas fantasmales a ángeles de la guarda

Foto: El fantasma del reloj. (iStock)

Es fácil ser escéptico sobre lo paranormal, pero quizá leyendo estas historias, hasta los más incrédulos podrían convencerse de la veracidad de estas experiencias. Un nuevo hilo de ‘Reddit’ donde se pide a los usuarios que revelaran la más aterradoras historias sobrenaturales que hubieran tenido, ha destapado algunas de las exposiciones más horribles de los últimos tiempos. El mensaje fue marcado con una etiqueta donde solo se aceptarían respuestas serias y que pudieran ser “demostrables”, lo que lo convierte en mensajes aún más espeluznantes.

Mientras que algunos usuarios adelantaban historias pavorosas o malas experiencias, otros dijeron que estaban agradecidos por los entes que afirman haber encontrado.

Entes buenos

“Cuando era pequeña, tendría más o menos 6 o 7 años, fui con mi madre a visitar a una tía suya. Estaba aburrida como cualquier niña visitando a gente mayor, así que decidí ir a la segunda planta por mi cuenta y jugar por allí. Subí y me encontré ese gran balcón, con altas puertas corredizas de vidrio, y unas cortinas flotantes y frágiles sobre ellas. Decidí que sería divertido girar debajo de ellas, y luego caminar para que recorrieran mi cara como un velo. Cosas de niños pequeños. El problema era que esas cortinas estaban pegadas a las escaleras y no había barandilla. No había nada que hacer, una dura caída por esas escaleras hubiera sido más que doloroso, pero no pensé en ello mientras jugaba.

Sentí que una mano me agarraba la parte de atrás de la camiseta, lo suficientemente fuerte para que yo dejase de caminar
Comencé a girar de nuevo bajo las cortinas, sin poder ver nada y empecé a andar. Entonces sentí una mano que me agarraba la parte de atrás de la camiseta, lo suficientemente fuerte para que yo dejase de caminar, de repente sentí otra mano muy diferente a la otra que tiraba hacia atrás de la cortina que tenía puesta sobre la cara, dejando ver que yo estaba justo en el borde de las escaleras, a punto de caer.
Cuando me giré, pensando en que había sido mi madre o su tía las que me habían agarrado, vi que estaba yo sols en aquella habitación, que no había nadie, nada. Así que me asusté tanto que bajé las escaleras gritando. Fue entonces cuando la tía de mi madre decidió contarme que hacía unos 80 años, una mujer, a pocos días de su boda, perdió la vida en el segundo piso. Nunca le hacía daño a nadie, pero a veces la veían junto a la ventana mirando hacia fuera, o paseando por la planta de arriba. La verdad que le doy las gracias por ayudarme y no dejar que me rompiese la cabeza por las escaleras, pero recuerdo que siendo una niña me asusté mucho”.

Abuela protectora. (iStock)

“Mi bisabuela murió cuando yo tenía 7 años. Nos llevábamos genial y nos queríamos muchísimo, además vivíamos muy cerca. Siempre olía a jabón perfumado de limón y era mi olor favorito. Cuando murió me costó conciliar el sueño durante una temporada y mi padre me cantaba para consolarme y dormir. Una noche olí algo de limón y me quedé dormida. No lo había vuelto a sentir desde hacía ya un año, cuando ella falleció. Sentía una mano en mi espalda que me tranquilizaba y el olor volvía cada noche para calmarme. Resultó que mi padre puso en el respiradero una barra de jabón igual que la tenía mi bisabuela, aunque no me lo contó hasta mucho tiempo después. También le conté lo de la mano en mi espalda y él me confesó que mi tatarabuela solía hacer lo mismo por él hasta que lograba dormirse. No sé quien era, si mi bisabuela o tatarabuela, pero lo sentía cada noche y me ayudaba a descansar”.

“La abuela de unos amigos estaba de viaje y nos pidió que comprobáramos cómo estaba su perro. Un supuesto pastor alemán cariñoso que saltaría de alegría al vernos llegar. Fuimos hacia allí y para nuestra sorpresa no había ningún perro que acudiese a la puerta. No creímos que fuera raro y empezamos a buscarlo. Comenzamos a llamarlo, escuchando pasos corriendo por las escaleras. Pensamos que algún familiar podría estar allí y llamamos a la dueña para asegurarnos, pero ella afirmaba que no era posible. Escuchamos más pasos, esta vez subiendo por las escaleras y sugerí llamar a la policía por si estuvieran robando, pero mi amigo me dijo que primero debíamos comprobarlo.

Mientras íbamos hacia las escaleras, escuchamos una especie de campana, y mi amigo me explicó que el perro tenía una y que probablemente fuese él. Teníamos miedo pero acabamos subiendo a la segunda planta. Allí encontramos a Jake, el perro, que estaba temblando y muerto de miedo. No conseguimos que se moviese, él solo miraba a las escaleras. Buscamos por toda la casa y no había nada ni nadie. La abuela de mi amigo asegura que aquel día era su marido fallecido y que lo escucha muchos días caminar por la casa”.

¿Viaje astral?

“Me desperté y vi a mi novia subir con el gato por las escaleras, nos habíamos quedado dormidos viendo una película, pero al girar mi cabeza hacia la derecha, mi novia estaba junto a mí, dormida. El gato se las había arreglado para subir solo, pero ¿quién era la otra chica? ¡Qué perturbador!

“Estaba un día echándome la siesta con mi chico en casa. La habitación esta llena de espejos. Me desvelé y en uno de ellos, vi como él estaba de pie. Lo llamé reclamándole en la cama, y su contestación vino fue a mi lado, estaba tumbado junto a mí, pero yo seguía viendo esa figura/sombra masculina en el reflejo del espejo. En el mismo momento, se lo dije y él también lo vio. Los dos vimos aquella extraña sombra frente a nosotros“.

Cosas extrañas

“A principios de los años 90 trabajé en un periódico semanal a tiempo parcial escribiendo anuncios. La noche antes de entrar a trabajar tuve un sueño donde una señora me decía: “Hola soy Mae Kongabel” y charlábamos un rato. Cuando desperté me dije a mí mismo que había sido muy raro pero no le seguí dando importancia. Recordaba el apellido de la mujer de mi sueño porque recordaba a un hombre anciano miembro de mi comunidad que lo tenía. No le conocía de nada, pero el apellido era bastante raro e inusual. Cuando llegué a trabajar y comencé mis tareas semanales, tres hombres bastante serios entraron y quisieron hablar con el editor y propietario. Se metieron en la oficina, hablaron durante un rato y se fueron. Cuando mi jefe salió a comentarnos que teníamos que hacer un obituario sobre la esposa de Harold Kongabel, llamada Mae, casi me da un infarto. Yo no conocía a esa señora, ni siquiera sabía que Harold estuviera casado, fue algo realmente raro”.

Escuché como mi madre (que estaba en otra planta) gritaba mi nombre. Cuando bajaba a preguntar qué pasaba, me respondía que no me había llamado
“Una vez estaba con mi madre visitando a una amiga. Tendría como ocho años en ese momento. Mientras jugaba con algunos juguetes y ella hablaba con su amiga, una pelota, como de clase de gimnasia, empezó a rodar por las escaleras y se detuvo en la habitación en la que estábamos. Los tres nos paramos y la miramos durante unos segundos hasta que el balón empezó a volar por la habitación y rompió una ventana. Salimos corriendo muy rápido de esa casa”.

“Esta historia me la contó mi madre porque era muy pequeño cuando pasó. Estaba en mi cuna cuando la desperté gritando, no llorando. Me había encontrado en la esquina apuntando a la pared. Se apresuró, me agarró y me llevó a dormir con ella. Una hora después, decidió llevarme de nuevo a mi cuna, tal cual me dejó, desperté y empecé a gritar otra vez y a señalar la misma esquina. Dijo que era lo más espantoso que ella había visto jamás”.

Casas encantadas

“Estábamos celebrando una fiesta de pijamas en casa de unos amigos que viven en un pequeño palacio de 1900. Sus hermanos siempre decían que veían una señora en el sótano pero yo siempre pensé que eran historias para meternos miedo. Una noche me desperté porque alguien hablaba muy fuerte en la cocina y vi que mi amiga no estaba durmiendo así que pensé que habría bajado para preparar el desayuno o comer algo (aunque ella realmente estaba en el baño, y yo no me di cuenta en ese momento).

Mientras caminaba por las escaleras, las voces se hicieron más fuertes, se podía oír la conversación y oler los huevos y escuchar chisporrotear el bacon, pero cuando llegué todos esos sonidos desaparecieron, aunque no el olor. Entré en la cocina y todas las luces estaban apagadas yel fuego frío. Cuando estaba subiendo las escaleras vi como mi amiga salía del baño. Le conté lo sucedido y me dijo que quizá estaba soñando. A la mañana siguiente, sin que mi amiga le dijera nada a su hermano, porque había estado conmigo todo el rato, él nos regañó por haber hecho tanto ruido en la cocina durante la noche. Esa casa me daba miedo, pero realmente son ellos quien arrastran al ente. Se han mudado a otra y lo que hubiera se ha ido con ellos, ya que varias personas que no saben nada de la mujer del sótano, aseguran haberla visto y describir cómo nos mira”.

“Toda mi infancia he vivido en una casa antigua, aunque más o menos reformada, que pertenecía a mis abuelos. Pasando por la habitación de mis padres podías encontrar otra subiendo un par de escalones a la que llamábamos “la cámara”, ya que su función anterior había servido para guardar cereales. Allí tenía todos mis juguetes, monté mi propia sala de juegos. Solía pasarme las tardes enteras allí con la puerta cerrada, podría decirse que era una especie de desván. Mientras jugaba, escuché varias veces como mi madre (que estaba en la planta de abajo) gritaba mi nombre como si necesitara algo. Cuando bajaba a preguntar qué pasaba, ella me respondía que no me había llamado. Esto me pasó varias veces”.

Llamada telefónica desde el más allá


Por: Jose Manuel García Bautista

El ser humano siempre ha sentido una inquietud por el momento de la muerte, saber si habrá algo más allá de la vida o si, por el contrario, todo se acaba con el final de nuestra existencia y nos sumimos en un sueño eterno del cual no volveremos a despertar.

Es una cuestión turbadora, preocupante, que llena de temor a quienes se lo plantean. Internamente creemos que debe haber algo más pero la realidad es que nadie ha vuelto de la muerte para decirnos lo que nos vamos a encontrar, al menos que sepamos de una forma que ampare la Ciencia más ortodoxa.

Pero sin embargo los investigadores del misterio, lo extraño, lo inexplicado, acumulan cientos de horas con grabaciones de testigos que dicen haber regresado de la muerte tras sufrir una ECM (Experiencia Cercana a la Muerte), de miles de registros de psicofonías, de las llamadas “voces de los muertos” que yo llamaría mejor “voces del misterio” porque aún no sabemos ni que son ni a quién pertenecen ni que es lo que quieren o que lo originan, ni tan siquiera podríamos englobarlas bajo la denominación de paranormal y si de inexplicadas.

Otros investigadores se afanan en las técnicas de transcomunicación instrumental o TCI, que hacen que puedan incluso registrar psicofonías o psicoimágenes en un televisor de personas ya fallecidas certificadamente, para ellos presuntamente desde “el otro lado”, mucho ven en ellos la prueba que el más allá existe.

En nuestra sociedad actual rara es la persona que no tiene un dispositivo de teléfono móvil, un smartphone o similar que sirva para todo y que lo que menos se use sea el teléfono, paradojas. Bien, es en estos dispositivos donde se han registrado en los últimos años un fenómeno igualmente inquietante: llamadas de personas fallecidas a sus familiares o amigos.
Esto que puede parecer ciencia ficción es una realidad, al principio muchos pseudo investigadores tomaron a broma dicha posibilidad, con el tiempo han sido muchas las personas, medios y revistas que han publicado sobre llamadas de voz o mensajes de texto de una persona fallecido y que, ciertamente, parecía su voz o su forma de escribir.

Así, el último caso, se registra en la ciudad de Sevilla, en pleno casco histórico. Un señor dedicado a las Artes, a la pintura, sufre el fallecimiento de su padre anciano a los 82 años. Se encontraba enfermo y el fatal desenlace estaba próximo hasta que se consumó.

Tras ser enterrado y llorado pasó el tiempo. A los casi cuatro meses, la noche del cumpleaños del finado su hijo no podía conciliar el sueño, estaba particularmente sensible pensando en que su padre no pudo ver su 83 cumpleaños.

Eran las dos de la mañana, estaba viendo la televisión, un canal de documentales cuando, de repente, sonó el teléfono. En la pantalla podía leerse: “Papa 605…”, lo sobrecogió y tras dejarlo sonar un par de ocasiones, pensando que alguien podría haber cogido el teléfono de su padre o estar gastándole una broma se decidió a contestar.

– ¿Quién es? , dijo con voz inquieta.
Sólo se escuchaba el mudo silencio… Pero una voz a lo lejos, muy a lo lejos le dijo:
-Hijo, soy yo, yo, papá.
Nuestro protagonista no lo podía creer y aquella voz prosiguió:
-No debes preocuparte por mí, estoy bien. Aquí está mamá, somos felices, este es un lugar maravilloso.

Y comenzó a hablarle de su infancia, de los buenos tiempos, de lo mucho que le había querido. Parecía como si todavía estuviera vivo y quisiera hacerle ver que estaba aún vivo.

La conversación duró dos interminables minutos de emociones, sentimientos y palabras.
Con toda la carga subjetiva que esta historia real tiene, ¿quién no ve una luz de esperanza al final de este camino que es la vida?

Tras concluir recordó que las pertenencias de su padre las tenía él en un mueble y corrió hacia su despacho. Sacó la caja y comprobó con horror como el móvil de su padre estaba allí, en su solitaria casa… La llamada era imposible y, sin embargo, él habló con su padre.

A %d blogueros les gusta esto: