Encuentran en África nuevas pistas sobre la evolución temprana de la escritura

Un idioma de Liberia que no adquirió su propia forma escrita hasta el siglo XIX pone al descubierto la tendencia a escribir letras cada vez más comprimidas.
Una hoja de papel con la escritura vai de los archivos británicos, el manuscrito MS 17817

Los científicos saben poco sobre las etapas tempranas de la evolución de la escritura en las civilizaciones antiguas de Oriente Medio, China y Centroamérica, pero el desarrollo de un alfabeto moderno en el oeste de África ofrece pistas sobre las tendencias generales de cómo aparecieron otros alfabetos y sistemas de escritura jeroglíficos existentes.

Según comunicó este martes la Universidad de Nueva Inglaterra (Sídney, Australia), uno de sus antropólogos, Piers Kelly, y los del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana (Alemania) sometieron a un análisis la escritura vai de Liberia. Este sistema fue creado «de cero» probablemente en 1834 por ocho hombres «completamente analfabetos que escribían con tinta hecha de bayas trituradas».

Antes de esa fecha, el idioma vai nunca había sido escrito. Durante los 171 años posteriores a su creación en los que se centró el estudio, sus 200 letras silábicas experimentaron cambios año tras año. La tendencia clave de esa evolución pudo ser descubierta gracias a ciertos métodos que permiten cuantificar la complejidad visual de los símbolos, que con el tiempo han ido adquiriendo una forma «cada vez más comprimida», algo que simplifica tanto la lectura como la escritura.

«Los inventores originales se inspiraron en los sueños para diseñar signos individuales para cada sílaba de su idioma. Uno representa a una mujer embarazada, otro a una esclava encadenada, otros se sacaron de emblemas tradicionales», explica Kelly. «Cuando estos signos se aplicaron a la escritura de sílabas habladas y luego se enseñaron a nuevas personas, se volvieron más simples, más sistemáticos y más similares entre sí».

El antropólogo recordó también la hipótesis comúnmente reconocida de que las letras evolucionaron de dibujos a signos abstractos, tal como ocurrió con algunos glifos egipcios que acabaron convirtiéndose en símbolos del alfabeto fenicio. Sin embargo, esa no es la tendencia más general, ya que en la escritura temprana se encuentran también muchas formas de letras abstractas.

El rasgo común de los alfabetos en sus etapas iniciales sería su relativa complejidad, que se iría reduciendo con el tiempo, a medida que nacen nuevas generaciones de escritores y lectores. Esto es cierto para la escritura vai, pero el equipo cree que esta tendencia de simplificación y compresión puede explicar también cómo se desarrollaban las lenguas escritas del pasado.

«La complejidad visual es útil si está creando un nuevo sistema de escritura. Genera más pistas y mayores contrastes entre los signos, lo que ayuda a los alumnos analfabetos», admite Kelly. «Pero luego esta complejidad se interpone en el camino de la lectura y la reproducción eficientes, por lo que desaparece», explica el antropólogo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s