Jacques Cousteau, convirtiendo la ciencia ficción en realidad.

Escrito por 

Conshelf

Dos años antes del primer paseo espacial de Alexei Leonov, en una época donde la ciencia ficción llenaba las carteleras de los cines con películas como “Viaje al fondo del mar” o “El hombre anfibio”, Jacques Cousteau se encontraba instalando bajo el Mar Rojo una ciudad submarina donde 10 oceanautas vivirían durante un mes y experimentarían con su propio cuerpo los efectos de la presión y la falta de luz natural.

Era 1963 cuando el equipo de Cousteau anclaba en el fondo del mar Conshelf II, una serie de instalaciones submarinas cuyo fin era explorar los límites del hombre y ampliar los conocimientos de la vida en el océano. Las instalaciones, que requirieron del trabajo de 25 buceadores, kilómetros de cableado y 2 toneladas de cemento para afianzar la base en el arrecife, consistían en dos laboratorios, el primero a 10 metros de profundidad y con capacidad para 5 personas y el segundo a 30 metros diseñado para estudiar la vida de dos buceadores durante una semana en grandes profundidades. Sigue leyendo

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