Los fantasmas, explicados por fin: cuatro tesis científicas sobre los espíritus.

En 1857 el pedagogo francés Allan Kardec editó El libro de los espíritus, volumen fundacional del espiritismo moderno. Según Kardec y sus miles de seguidores, tras la muerte nuestra alma sobrevive al cuerpo y asciende a un nivel superior de existencia.
Aunque por lo general los espíritus permanecen ocultos a los vivos, estos pueden entrar en contacto con nuestro mundo de distintas maneras.
El espiritismo fue enormemente popular en la segunda mitad del siglo XIX, y no sólo entre las clases populares, en un principio más proclives a creer historias de fantasmas, sino también entre la alta sociedad, que asistía embelesada a las sesiones con médiums. A principios del siglo XX, y después de que se destaparan varios casos de fraude como el de las hermanas Fox (consideradas las fundadoras del espiritismo en Estados Unidos), la creencia en fantasmas entró en declive. Pero, por extraño que pueda parecer, hoy en día gran parte de la población sigue creyendo que los fantasmas son reales. Según la última encuesta sobre Actitudes y Creencias Religiosas realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas en 2002, el 20,2% de los españoles creen en la existencia de los espíritus. Una cifra que aumenta enormemente en países como Estados Unidos: según una encuesta realizada este mismo año por YouGov para el Huffington Post el 45% de los americanos creen en los fantasmas.
Cuestiones religiosas aparte, los científicos han demostrado en infinidad de ocasiones la inconsistencia de las teorías espiritistas. Para ellos está claro que los fantasmas no existen, pero también que hay numerosos fenómenos perfectamente explicables por la ciencia que pueden hacernos creer que nos está visitando un espíritu. Y estos son los más habituales.
1. Fallos cerebrales Sigue leyendo

El enigma del color rojizo de Sirio entre los años 800 a.C. y 600 d.C.

Dibujo20130127 sirius - optical -left- and Chandra x-ray -right

En 1760, Thomas Barker, “On the Mutations of Stars,” Philosophical Transactions of the Royal Society, escribió que AratoHoracioCicerónSéneca y Tolomeoclasificaban a Sirio, la estrella más brillante del firmamento visto desde la Tierra, entre las estrellas rojas más brillantes; Tolomeo las lista su “Almagesto” en el orden Arturo, Aldebarán, Póllux, Antares, Betelgeuse y Sirio. Sin embargo, el astrónomo persa Al Sufi (903-986) no incluyó a Sirio entre las estrellas rojas de la lista de Tolomeo, añadiendo algunas más (entre ellas la débil estrella Algol, que no es roja). Schiaparelli [1] y See [2] nos relatan la historia de estas descripciones de Sirio como estrella “rojiza” en los libros de astrónomos, filósofos y literatos griegos y romanos. Sigue leyendo

Un mundo virtual tipo Matrix para estudiar la actividad del encéfalo de alevines de pez cebra.

Dibujo20130123 zebrafish larva paralysed and suspended by pipettes for microscope imaging

El neurocientífico Florian Engert (Univ. Harvard) dice que sus alevines de pez cebra están encerrados como Neo (Keanu Reeves) al principio de la película de los hermanos Wachowski ”Matrix (1999). En la película los seres humanos están esclavizados por las máquinas que los utilizan como baterías vivientes para obtener energía, mientras en su mente viven en un mundo virtual que no existe. En los experimentos de Engert los alevines, cuyo cuerpo es transparente, son inmovilazados en una placa de Petri para poder observar sus neuronas mediante un microscopio y una serie de electrodos, mientras los investigadores proyectan diferentes mundos virtuales que simulan paisajes submarinos cambiantes. Su objetivo es descubrir cómo las neuronas del encéfalo del pez codifican la visión, la audición, el movimiento e incluso el miedo. Su experimento permite rastrear el comportamiento colectivo de unas 300.000 neuronas (en realidad, de solo unas 1000 neuronas en unas 300 subregiones para un solo pez, pero combinando por ordenador el resultado para muchos peces se pretende obtener la actividad de un encéfalo de referencia). Se utilizan peces transgénicos que desarrollan marcadores del calcio que permiten seguir su flujo en las neuronas en tiempo real mientras se va alterando el mundo virtual con el que los estimulan los investigadores. Nos lo cuenta Virginia Hughes, “Mapping brain networks: Fish-bowl neuroscience. Tiny fish trapped in a virtual world provide a window into complex brain connections,” Nature 493: 466-468, 24 January 2013. El artículo incluye el siguiente vídeo youtube muy al estilo de la película Matrix. Un artículo técnico con los resultados obtenidos hasta el momento es Misha B. Ahrens et al., “Brain-wide neuronal dynamics during motor adaptation in zebrafish,” Nature 485: 471-477, 24 May 2012. Sigue leyendo